jueves, 1 de octubre de 2009

Rv: [integracionbolivariana_junin] "Gonzalo y el Sugrafio Universal" / Por Eduardo Ibarra



--- El mié, 30/9/09, UNIVERSIDAD SOCIALISTA JOSE CARLOS MARIATEGUI <uspjcm@gmail.com> escribió:

De: UNIVERSIDAD SOCIALISTA JOSE CARLOS MARIATEGUI <uspjcm@gmail.com>
Asunto: [integracionbolivariana_junin] "Gonzalo y el Sugrafio Universal" / Por Eduardo Ibarra
Para: foro_centenario@yahoogroups.com, generacion_resurgimiento@yahoogrupos.com.mx, prensa_fragor@yahoogroups.com, foro-fragor@gruposyahoo.com, FORO_SANMARQUINO@yahoogroups.com, BLOQUE_POPULAR@gruposyahoo.com, cgtp-redjuvenil@googlegroups.com, integracionbolivariana_junin@yahoogroups.com, "Gil Castro" <gscastro27@hotmail.com>
Fecha: miércoles, 30 de septiembre, 2009 07:15

 

El presente artículo, hasta dónde se tiene conocimiento, forma parte de un compilado más extenso aún en proceso de publicación titulado: "El pez fuera del agua", ó "Crítica al ultraizquierdismo Gonzaliano". Difundimos el presente texto con motivo de contribuir en el debate e incentivar la discusión sobre los planteamientos que actualmente suscitan inquietud en torno a algunas cuestiones en el movimiento revolucionario peruano. La discusión siempre será útil cuando se traigan a ella móviles e ideas claras y en cambio se dejen de lado las diatribas e insultos.

 USP-JCM
 
Gonzalo y el Sufragio Universal
 
por Eduardo Ibarra  
 
 

I

Después de fracasada su aventura militar, Gonzalo se empeña en conducir a su partido a participar en las elecciones. Así lo prueba cierta declaración suya, como también algunas publicitadas declaraciones de otros militantes senderistas.

 El 17 de mayo de 1980 un grupo de jóvenes dinamitó algunas mesas electorales en el distrito de Chuschi, Ayacucho. De este modo empezó la lucha armada un día antes de las elecciones generales que llevaron a Belaúnde al gobierno. La acción de Chuschi encerraba un mensaje simbólico: la lucha armada y no las elecciones es el camino. Pero el hecho mismo denunciaba un punto de vista erróneo sobre la relación entre la lucha electoral y la lucha armada.

 En 1977 el régimen militar encabezado por Morales Bermúdez había convocado a una Asamblea Constituyente, con la que buscaba "institucionalizar las transformaciones estructurales llevadas a cabo desde el 3 de octubre de 1968". El impetuoso movimiento de las masas populares había aislado políticamente al régimen militar, y ésta fue la causa determinante por la que las clases explotadoras resolvieron volver al régimen democrático.

 En esas circunstancias, Gonzalo escribió que: "si las elecciones son el orden regular de renovación de los gobiernos en las dictaduras burguesas de las sociedades capitalistas, incluidas las más democráticas que se pueda imaginar, el medio normal de su funcionamiento político para la preservación y el desarrollo del capitalismo; en los estados terrateniente- burocráticos, como los de América Latina, cuando han cumplido su función de cambio de gobiernos y en los momentos en que más han respetado las normas del sistema demoburgués, las elecciones sólo han sido instrumento de dominio de terratenientes feudales y grandes capitalistas, ya se trate de una periódica renovación, como en Colombia en los últimos años, o del término de un gobierno militar como en Argentina, también en los últimos años, para tomar un ejemplo de los muchos en que es pródiga nuestra América"
 
Y poco más adelante: "las elecciones en el Perú han servido para preservar o desarrollar el Estado peruano, la república formal, la dictadura de terratenientes feudales y grandes burgueses. Así las elecciones han sido, como no podía ser de otro modo dentro del orden social imperante, un instrumento en manos de la burguesía burocrática. Esto ha sido lo principal en los procesos electorales del Estado peruano en este siglo y es lo que ha determinado el carácter de clase de las elecciones en el país".
 
Y finalmente: "Las elecciones son un medio de dominación de terratenientes y grandes burgueses; no son para el pueblo instrumento de transformació n ni medio para derrocar el poder de los dominantes, de ahí la justa orientación de usarlas sólo con fines de agitación y propaganda" (Guerra popular en el Perú. El pensamiento Gonzalo, recopilación y edición de Luis Arce Borja, Bruselas, 1989, t.I, pp.97-98).

Como se ve, el jefe senderista carga la tinta en un aspecto del sufragio universal y, a pesar de hablar de "la justa orientación" (de Mariátegui) de utilizar las elecciones "sólo con fines de agitación y propaganda", se sabe que en la práctica no organizó nunca una sola participación en las elecciones generales o municipales, por lo que su alusión al criterio mariateguiano no es nada más que una manera de seguir al fundador del marxismo peruano en la letra para negarlo en la práctica. 

En la V Conferencia Nacional, el PCP había acordado la organización de la lucha armada como su "tarea principal". Con el golpe militar de octubre de 1968, la reacción nativa actualizó el derecho a la revolución, y en los años 1970 el partido se preparó en consecuencia.

Pero ya con las elecciones a la Asamblea Constituyente, en 1978, las masas empezaron a ser desviadas de su cauce potencialmente revolucionario. Hablando en términos generales, entonces el partido iba por un camino y el pueblo por el otro; la tarea principal del partido no era al mismo tiempo la tarea principal del pueblo, y esta realidad demostraba que el arraigo del partido entre las masas era limitado.

En septiembre de 1979, Gonzalo escribió que: "entre nosotros el ascenso es, en esencia, ascenso del movimiento campesino y es éste el que devendrá lucha armada" (Desarrollemos la creciente protesta popular, ibidem, p.110).

El jefe senderista esperaba pues un auge campesino para iniciar la lucha armada. Pero en la primera mitad de 1980 no existía ningún auge campesino y, como el que espera desespera, propuso: "levantar al campesinado para en ardua brega arrancar una guerrilla de esa poderosa tierra que es el campesinado" (ibidem, p.171).

El cambio de óptica es evidente y, tanto lo es, que, en su momento, suscitó una controversia en el CC senderista. La mayoría señaló que no había auge campesino y que, por tanto, no era posible iniciar la lucha armada. Pero Gonzalo forzó las cosas hasta imponer el inicio de la lucha armada.

Después de doce años de régimen militar, las elecciones generales del 18 de mayo de 1980 llevaron a Belaúnde al gobierno. En tales circunstancias, el derecho a la revolución no podía ser ejercido, pues la experiencia ha demostrado que la forma superior de lucha no tiene perspectiva de victoria en las condiciones de la democracia burguesa.

Esta era una realidad que se venía dibujando en los hechos mismos desde 1978 con la Asamblea Constituyente, pero el jefe senderista no fue capaz de reconocerla. Así, el 17 de mayo de 1980 lanzó su aventura militar, en 1990 esta aventura estaba políticamente derrotada y en 1992 quedó prácticamente desarticulada.

II

No mucho tiempo después de su captura, Gonzalo escribió en Asumir y combatir por la nueva decisión y nueva definición: "¿Quién representa al Pueblo en las elecciones? Nadie... Así todo refluye en guerra popular prolongada, el problema es la dirección proletaria" (elipsis y subrayado en el original).

Con esta declaración, dio inicio a una vergonzante campaña por convencer a sus seguidores a participar en las elecciones, participación tan execrada por él mismo en otros tiempos. Pero entonces sus seguidores no fueron capaces de darse cuenta del detalle, sencillamente porque no les pasaba por las mentes la idea de que la "jefatura" pudiera estar promoviendo participar en las elecciones, quizá por aquello de que "Gonzalo es lucha armada", tal como reza la canción senderista. Todavía en 1998, o sea, cinco años después de la citada declaración, en un documento titulado ¡Contra las elecciones, no votar! ¡Defender los derechos del pueblo!, el Comité de Dirección de los presos senderistas de Canto Grande escribió en relación a las elecciones de ese año: "como militantes y revolucionarios del Partido Comunista del Perú, rechazamos, condenamos y combatimos el actual proceso electoral de octubre y todos los que cada cierto tiempo, mueve e impulsa el viejo Estado peruano para preservar la dominación de los burgueses y terratenientes y con la voz de la política específica del Partido planteamos: ¡contra las elecciones, no votar!" (subrayado nuestro).

En los años siguientes, los que así escribieron -y con ellos todos los senderistas- se enteraron por fin de que el jefe senderista había cambiado de posición con relación a las elecciones y, ¡oh sorpresa!, no pocos de los "anti-electoreros" se sujetaron inmediatamente a su bastón de mando.

¿Cómo entender este repentino giro de ciento ochenta grados? ¿Qué significado político tiene? ¿Cómo así hay quienes no tienen la capacidad de discernir el derechismo de la nueva política impulsada por el jefe senderista?

La lucha electoral es parte importante de la preparación de la lucha armada. En nuestro continente, sin embargo, diversos matices del ultraizquierdismo han seguido el camino inverso: de la lucha armada a la lucha electoral. Así ha sido en Colombia, Uruguay, Argentina y otros países. Ahora puede verse que el camino seguido por el senderismo no es distinto.

Hoy, pues, Gonzalo lleva adelante aprestos para conducir a sus seguidores a intervenir en las elecciones que: "en el Perú han servido para preservar o desarrollar el Estado peruano, la república formal, la dictadura de terratenientes feudales y grandes burgueses, que ha sido instrumento en manos de la burguesía compradora primero y después de la burguesía burocrática, que es medio de dominación de terratenientes y grandes burgueses, que no es para el pueblo instrumento de transformació n ni medio para derrocar el poder de los dominantes".

Y, por supuesto, no puede esperarse que tal participación pueda tener un carácter revolucionario, pues la política que la inspira es marcadamente derechista. En efecto, hoy el jefe senderista propone luchar por los derechos humanos, por una nueva Constitución, por reivindicaciones inmediatas, por la producción nacional, por la democratizació n de la sociedad peruana y otras banderas democrático-burguesa s (ver "Notas tomadas de exposición del presidente Gonzalo", 11 de noviembre de 2000). Es decir, pretende participar en la política burguesa no a la manera revolucionaria, no levantando un programa revolucionario, no para llevar la lucha revolucionaria al terreno del enemigo a fin de desarticularlo ideológicamente y aislarlo políticamente, ¡sino precisamente con un espíritu democrático- burgués!

De la bohemia subversiva a la borrachera electorera, del maximalismo más delirante al minimalismo más vergonzoso: he aquí el camino que Gonzalo ha hecho recorrer a su organización.

Y, así las cosas, si la bohemia subversiva podía pasar para muchos por revolucionarismo, la pretendida participación electoral no puede dejar de ser reconocida por nadie como oportunismo.                                                        

 

__._,_.___
Actividad reciente
    Visita tu grupo
    Yahoo! Avatares

    ¿A qué esperas para

    crear el tuyo?

    Yahoo! Correo

    Lee tu correo desde

    cualquier lugar.

    Mi Yahoo!

    Tu correo, tus RSS

    y mucho más...

    .

    __,_._,___

    No hay comentarios.:

    Publicar un comentario

    PLANETA PERU

    PlanetaPeru: buscador del Perú

    Seguidores

    Archivo del Blog