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sábado, 9 de noviembre de 2013

RAVINES : “ESPACIO-TIEMPO” ARMA DE NUEVOS MELGAREJOS PERIODICO VANGUARDIA


Nota del blog:
Ravines en todo lo que dice de Haya se cumple para su persona; ser agente del imperialismo norteamericano. En 1952 Publica La Gran estafa, libro  de marcado pro Imperialismo norteamericano
BSPA


En el mundo finito y mortal dentro del cual nos movemos, en medio de las condiciones siempre cambiantes en las que se orienta nuestra vida y se contextura nuestra conducta –ya individual, ya social, lo relativo, la relatividad y el relativismo, aparecen como hechos evidentes. Todo esta  sometido a perpetuo cambio, a mutación ininterrumpida. La vida de los hombres, de las sociedades y los pueblos, es un eslabonamiento incesante de hechos distintos y antagónicos.
Es de aquí de donde el señor Haya de la Torre ha extraído todo aquello que él llama “Filosofía del Aprismo”  y de donde ha sacado los materiales de su concepción  política, de su moral y de su lógica. A este hacinamiento, le ha denominado dialéctica. Y a este relativismo de pacotilla ha pretendido encumbrar a la categoría de concepción filosófica, acompañándola de la audacia de enfrentar el esperpento a las concepciones filosóficas de Hegel y de Marx.
Si actuamos exclusivamente dentro de esta concepción relativista –como hace Haya de la Torre- si operamos sólo dentro del mundo de lo relativo, pues la verdad concreta y objetiva no existiría. No podría  instituirse lógica alguna, que no fuese la del vértigo del hecho que pasa, no sería  dable echar las bases de una moral digna de respeto y capaz de servir de norma y directiva a la conducta y a las acciones humanas. Lo episódico devoraría  insaciable lo permanente y el hombre debería renunciar al hallazgo de la verdad.
Esto es precisamente lo que sienta Haya de la Torre en su “Filosofía  Aprista”. Se mete en lo Relativo, como en una caparazón; se hunde en la ciénaga de su relativismo y se queda en la relatividad, porque eso le conviene como negocio político, como posición  moral, como estrategia  y como táctica.
Del devenir sólo toma el hecho que está pasando; del proceso dialéctico, la tricotomía formal de Tesis, Antítesis y Síntesis; de la Teoría de la Relatividad, el título, las grandes palabras y las frases a la moda; de la Moral, el costado precario y episódico.
Por esto, al señor Haya de la Torre no le interesa la esencia permanente de la Patria sino los cambios que se producen en su contorno personal. No le importa la vía  de la grandeza del Perú, sino su propio camino hacia el poder. No pretende crear un partido que dure incorporándose a la vida nacional, sino tan sólo una secta que lo venere como pontífice y que lo exalte como caudillo. No sólo no le interesa ninguna especie de moral, sino que se ha fabricado una “Etica” aprista, cuya esencia reside en la absoluta falta de escrúpulos, en el ningún respeto a la palabra empeñada,  en el engaño como táctica y en la aventura como estrategia.
Sobre este relativismo inmoral, decadente y espurio, el señor Haya ha construido, el sistema de su “filosofía”; la lógica de su política y la moral de su partido.
Para dar fuerza a este “relativismo” unilateral, sofisticida, y por consiguiente, falso. El señor Haya ha tomado  a cargo la Teoría  de la Relatividad de Einstein. Se colgó a las palabras a la moda, al fraseario  puesto en candente actualidad por la gigántesca polémica que ha suscitado en todos los círculos científicos del mundo, el gran sabio judio-alemán.

Y levantó como un pendón personalisimo el “Espacio-Tiempo-Histórico” con su Espacio y su Tiempo relativos.

ANTE TODO, será preciso dejar sentado aquí que la idea del “Tiempo Relativo” no ha sido una creación einstenniana. Haya de la Torre insiste en ésto, porque no sabe ni conoce que muchísimo tiempo antes de Einstein, los filósofos discutían ya estas cuestiones del Espacio y del Tiempo relativos. Esta ignorancia, unida a la mala fé, ha llevado al señor Haya a afirmar que Marx ha sostenido la idea del Tiempo y el Espacio Absolutos de Newton, lo cual es calificadamente falso, como lo prueban las tesis de Marx, de Engels, de Lenin, precisamente sobre el Tiempo y el Espacio.

La idea del Tiempo Relativo, fue enunciada hace muchos miles de años por el griego Epícuro, oponiendo su concepción  a la del Tiempo Absoluto de Aristóteles. “El Tiempo –afirmaba genialmente Epicuro- no existe por si mismo, sino por los objetos sensibles, sólos, de donde resulta la noción del pasado, del presente y del porvenir. No se puede concebir –añadía- el tiempo en sí, independientemente del movimiento o del reposo de las cosas.”
Esta  idea es la misma que enunciaron más tarde, de modo más preciso y dentro de la concepción universal de la Lógica Dialéctica, Carlos Marx y Federico Engels.
Albert Einstein vino,  con su Teoría de la Relatividad Restringida, a demostrar, a comprobar, a ratificar, los enunciados filosóficos de Epicuro, y luego los de Marx, de Engels y de los Materialistas Dialécticos.
Hasta aquí, no hemos salido del campo del relativismo.
Y ni científica, ni filosóficamente, podemos quedarnos aquí, con el señor Haya y sus bomberos, sus dorados y sus búfalos. Porque nos quedaríamos en el epicentro de la ignorancia, en el corazón de la falsedad.
La Filosofía Dialéctica comprende el relativismo, lo explica y lo capta. Pero, no se detiene en él; no se empantana en su limitación. Lo sobrepasa, los supera y la niega. Va hacia el plano superior del absoluto, asciende más allá, hacía la explicación  universal,  general y válida de la Realidad en movimiento, que es precisamente la característica científica de la Filosofía  Contemporánea, esto es de la “Weltanschauung”.
Y la Ciencia en general y muy especialmente la Ciencia de la Relatividad, la Teoría Einsteiniana, transpone asimismo estas fronteras relativistas, para ingresar en los campos de lo que Einstein denomina el “Intervalo”, o con otro nombre, el “Invariante”.

PARA Einstein, esto es para la ciencia de nuestros días, el Tiempo y el Espacio son Relativos: son funciones de la Materia en Movimiento –no del Movimiento sólo, como ha interpretado absurdamente el señor Haya- son fenómenos objetivos, que existen y transcurren independientemente de nuestra conciencia, de nuestro pensamiento y de nuestra voluntad –y no como afirma Haya, dependiendo del deseo o del humor o del capricho del “observador”- mas, para Einstein, ese Tiempo y ese Espacio Relativos, mutables y sometidos a contingencias y variaciones, están regidos por el principio inmutable, permanente y absoluto del “Intervalo”,  del Invariante.
Y esto es lo que no ha entendido, lo que ni siquiera sospechaba el señor  Haya, ni los exegetas que hacen resonar el bombo en su alrededor.
Si solamente existiese la Relatividad del Espacio y del Tiempo, estas categorías  se conventirían en fantasmas. Es así precisamente como lo ha malentendido el señor Haya –lo cual no es culpa de Einstein ni de la relatividad- fabricando sobre este concepto fantasmal toda la “Filosofía aprista”.
Para los newtonianos, existían el Tiempo Absoluto y el Espacio Absoluto y sobre estas dos columnas edificaron su magnífico edificio. Para los einstennianos, el Tiempo es  Relativo y el Espacio es asimismo Relativo, pero lo define clara y nítidamente Minkowsky, para los relativistas “Sólo existe en la realidad, una especie de unión íntima de estas dos entidades”, el Tiempo y el Espacio.  A esta unión íntima, a este dato verdaderamente objetivo e impersonal, a esta única parte sensible de la realidad, Einstein le ha denominado “Intervalo”. El Intervalo que es siempre un invariante.
He aquí lo que el señor  Haya no ha captado de las divulgaciones que han llegado a sus manos. Nada más  que de las divulgaciones, pues el Jefe del Apra carece de todo conocimiento de Matemáticas, a partir de la “Reducción de Términos Semejantes” del Algebra. Atrapó la Relatividad, es decir el nombre genérico; captó lo “Relativista”, es decir el adjetivo puesto a la moda, pero no ingresó ni un paso más allá de los umbrales de la Teoría de Einstein. Si hubiese avanzado, habría aprendido que lo sustantivo de la Relatividad Einstenniana comienza en este Invariante que es el Intervalo. En este Intervalo, se trata sin duda alguna de relaciones, -relación entre el Tiempo y el Espacio- pero esta relación es una verdad absoluta invariante, y sobre ella descansa hoy el edificio de la Ciencia Contemporánea.
La mayor sofisticación  que el señor  Haya ha podido hacer, al mistificar la Teoría de la Relatividad, en el escamoteo del “Intervalo”, o sea del Invariante, punto básico de donde parte y a donde converge lo relativo.

PARA la Teoría de la Relatividad, pueden variar, de acuerdo con la velocidad del observador, la distancia espacial o la distancia cronológica, pero la especie de amalgama que resulta del espacio y del tiempo, este conglomerado de las cuatro dimensiones, ser[a siempre invariante, ser[a  una cantidad independiente de la voluntad del observador, ser[a el dato concreto independiente de la velocidad del observador, ser[a la verdad objetiva, el peldaño  relativo de la escala de lo absoluto.
Y esto es lo que el sabio Albert Einstein denomina “Intervalo”. Esta es la columna capital de la Teoría, del genio contemporáneo.
El señor  Haya, al entrar a saco en las capas superficiales de la rica mina einstenniana, al llegar a las goteras de la ciudadela que guarda el tesoro científico, regresa con gran alboroto, y con las manos vacías; carga con el título de la Teoría y nada más; no insinúa siquiera un remedo del “Intervalo” o sea del Invariante.

Esta huida vergonzosa la realiza impunemente el Jefe del Apra, porque la opera en la sombra. La Teoría de la Relatividad se exhibe, se demuestra y se comprueba por medio de fórmulas matemáticas. Y la enorme masa del público –inclusive Haya de la Torre- no saben, ni comprenden, ni tienen la menor simpatía por las altas matemáticas. Y este ha sido el escudo, ésta ha sido la fortaleza, tras la cual el señor Haya quiso establecer su guarida. Ha sido necesario descender hasta allí para refutarlo con palabras y palabras asequibles al gran público.
Haya de la Torre ha tomado de Einstein la Relatividad, lo relativo, el relativismo, el observador, la Cuarta Dimensión, etc., etc. Es decir todo lo que flota en superficie. Pero, no ha querido insinuar siquiera nada que tenga alguna relación  con el “Intervalo”, con el Invariante Einstenniano.
Porque lo invariante en Astrofísica, corresponde a la Verdad Concreta, rotunda y absoluta en Filosofía; a la posición firme, consecuente y principista, en Política; a la actitud neta, austera y definida en la conducta, en la Posición moral, en la Etica partidaria. Y esto es precisamente todo aquello de lo que el apra y el aprismo carecen. Algo más, es todo lo que el apra y el aprismo repugnan, detestan y recusan. Al señor  Haya le basta con lo relativo y con el relativismo. Relativismo en política, relativismo en moral, relativismo en el camino, relativismo en la meta, relativismo en las ideas, relativismo en los métodos. Y, por este camino llegamos directamente, a la filosofía de aquel personaje dostoyewskiano, de “Crimen y Castigo”, el megalómano Raskolnikov: “Todo está permitido”.

HE aquí pues, cómo el señor  Haya ha tomado de Einstein lo que le ha convenido para sus fines personales. Nos ha escamoteado lo esencial: el Intervalo, lo Invariante. Y ha fabricado su esperpento el “Espacio-Tiempo-Histórico” embaucando a las gentes con el nombre del gran sabio contemporáneo. Y con este hacinamiento de residuos de la gran cosecha científica, el señor Haya se ha presentado ante los reaccionarios norteamericanos a ofrecerse como el “Refutador de Marx”. Como el despampanante filósofo de la División Azul. Como el nuevo Melgarejo que declara la guerra a Rusia y emprende el peregrinaje a los campos de batalla de Liberia, caminando por el deshecho. Han variado los tiempos históricos. Hoy día Melgarejo necesita ir armado con la bomba atómica y con una filosofía aprista. Y el señor  Haya se ha presentado pidiendo el registro de la marca de fábrica en las oficinas de Wall Street y del antiguo Tanmany Hall.



jueves, 18 de septiembre de 2008

RAVINES; FALSIFICACION DE MARX Y MISTIFICACION DE EINSTEIN

(Desde el número 3 de VANGUARDIA, venimos publicando artículos de refutación del “Espacio-Tiempo-Histórico” de Haya. La Conferencia que éste dictara en el Municipal sobre “Filosofía Aprista” ha venido a enriquecer el acervo de la refutación y a exhibir en toda su sórdida desnudez, la clamorosa ignorancia de este “refutador del marxismo”. Enfocamos hoy algunos puntos referentes a La Mistificación de Marx y a la Mistificación de Einstein.)

La Conferencia de Haya en el Municipal, no ha hecho sino acumular una mayor cantidad de desatinos, sobre los que ya tenía fabricados. Jamás se ha encontrado nadie frente a un caso más cabal de mistificación , descaro e impostura.- La conferencia de Haya ha atropellado, no tan sólo principios sustantivos de ética intelectual, de respeto por el pensamiento auténtico de los autores a quienes se refirió, sino que ha cometido verdaderos y calificados actos de piratería y de cínica falsificación.

La mitomanía tiene un lindero aún en el megalomaníaco.- En el campo de la Filosofía de las Ciencias, de la alta cultura, no puede tolerarse la charlatanería impostora, so pena de cometer un atentado, un crimen contra la cultura.

HAYA CALUMNIA A MARX

DENUNCIAMOS ante el país, al señor Víctor Raúl Haya de la Torre, como un mentiroso, como un cínico falsificador, que atribuye a Carlos MArx lo que a este Inca de opereta se le ocurre.

Haya ha afirmado, con ese lenguaje nebuloso y del más puro estilo Cantinflas, que “la dinámica relativista de la Historía de la Dialéctica determinista, considerada como negación y continuidad de sus procesos”, y a renglón seguido que “Marx plantea la negación del idealismo histórico hegeliano y la afirmación determinista del Materialismo Dialéctico”.

Tratemos de desentrañar la verborrea cantinflera del señor Haya.
Marx no ha planteado jamás, no ha insinuado, ninguna especie de “Dialéctica determinista”, ni hay nada en su obra que constituya la “afirmación determinista del Materialismo científico”.- Toda esta oscura jeringonza pertenece a Cantinflas Pachacútec. Marx no tiene nada que hacer, en lo absoluto, con esta terminología escabrosa y pedante.

En la vasta Ciencia Marxista -Filosófica, Histórica, Social o Política- no hay “Dialéctica Determinista” de ninguna clase.- La Dialéctica no determina nada; en el marxismo, es al contrario, la Dialéctica que está determinada por la Realidad y no la Realidad por la Dialéctica.- No existe por consiguiente tal “Dialéctica Determinista”.

El “Determinismo” que Haya atribuye a Marx no es una originalidad. Es copia servil de las necias argumentaciones de los Benedetto Croce, de los Ortega y Gassett, de los Bautista Justo, de toda esa banda de comentaristas que, ante la ignorancia de las gentes, han pretendido pasar como “Filósofos”.

DETERMINISMO Y CAUSALISMO

El determinismo físico y la Ley de la Causalidad tienen en la Dialéctica Marxista una interpretación clara, muy distinta de la del Determinismo Mecanicista clásico.- Engels y Lenin, además de Marx, han escrito sobre esta cuestión páginas imperecederas en Ciencia y en Ciencia filosófica.

Si la Dialéctica es, en todo instante, un reflejo fiel de la Realidad, si el error consiste en apartarse, en mal-interpretar, en deformar esa Realidad en peremne movimiento, la Dialéctica tiene que enfocar la importante cuestión de la Ley de la Causalidad, del Determinismo en el mundo físico y en el mundo en general.

El concepto clásico de la relación de Causa a Efecto rígida, irreversible, en que Causa y Efecto están colocados como eslabones sucesivos de una cadena sin fin, ha sido recusado y refutado por el marxismo.- Para la Dialéctica Realista, el Efecto y la Causa están indisolublemente vinculados por la “Acción y Reacción Recíprocas” (Véase el capítulo de este título en el “Anti-Duhring”). La Causa forja el Efecto, pero el efecto a su vez influye sobre la Causa, la determina, la cambia, la transforma.- Dialécticamente resulta pues que el Efecto resulta Causa de su Causa y la Causa, Efecto de su Efecto.

Veamos un ejemplo. Los padres, en la vida del hogar, son la Causa biológica del niño y espiritualmente son la causa del carácter, de la educación, de la orientación y la conducta del niño.- Los padres son Causa, el niño es Efecto.- Pero el niño no permanece como mero efecto estático.- Influye poderosamente en la vida de los padres.- Apenas llega y aún antes de su llegada, transforma el hogar, cambia su régimen de vida, interviene en la psicología, en las costumbres, en la organización de su casa y de su familia.- Asi pues el niño, siendo efecto, resulta a la vez y simultáneamente Causa.- Esto le será difícil entenderlo al señor Haya, por dos razones: porque no sabe Filosofía, ni conoce a Marxx y porque seguramente el ejemplo no le sirve, ya que es un hombre que no tiene hijos.

VIDA, PENSAMIENTO Y DETERMINISMO

La concepción marxista del “determinismo”, que es algo bien distinto y contrario al “determinismo dialéctico o al determinismo marxista”, enfoca la Ley de la Causalidad en su proceso, en sus cambios, en su desenvolvimiento.- Y así, descubre, no inventa, que la relación entre Causa y Efecto, rígida, inexorable en el mundo físico, se hace más compleja, más rica en elementos y, en consecuencia, más elástica, en el mundo biológico. El Determinismo, La Ley de la Causalidad en la Vida, se ejercita con menos rigidez, con más elasticidad y complejidad que en mundo físico.- La luz recorrerá siempre, inexorablemente, trescientos mil kilómetros por segundo.- Todo ser vivo morirá, pero no dentro de un plazo prefijado, ni inexorable.- El determinismo de la muerte es todavía ineludible pero el desenlace puede ser acortado y alejado, puede ser evitado y conjurado por la ciencia.- Y cada vez se alargará más el término medio de la vida humana. Aquí hay determinismo, hay relación de causa a efecto, pero ésta no es ya la misma que en el campo de la Mecánica, ni en los terrenos de la Física.

Luego –y Haya tampoco lo sabe- el Marxismo es la única doctrina que resuelve la contradicción insoluble en la Filosofía idealista, entre Determinismo y Libre Albedrío, entre Causalidad, voluntad y responsabilidad.

Para el dialéctico marxista, el Pensamiento no puede ya ser “determinado” como los fenómenos físicos o biológicos.- Al entrar en su campo estamos estamos en un estadio distinto específicamente espiritual y, en consecuencia tenemos que aplicar otras leyes.- Y así, para el marxismo verdadero, el Pensamiento no está “determinado”, sino solamente “condicionado” por las contingencias, circunstancias y proceso de la realidad. Y otro ejemplo: un aviadaor en pleno vuelo, no esta determinado por su máquina sino solamente condicionado.- Vencida la atracción del campo de gravitación de la tierra, el piloto puede ir a la derecha o a la izquierda, hacia rriba y volar más bajo; ir al aeródromo A o a la pista B; imprimi a su aparato la velocidad de trescientos seiscientos kilómetros por hora.- Impera su voluntad responsable y consciente no “determinada” con ese “determinismo” del señor Haya, determinismo exclusivaéticomente físico, sino condicionado por un conjunto de factores: estado de la atmósfera, capacidad de combustible, condiciones de vuelo, potencial de los motores, pericia y habilidad de los músculos del piloto.

La libertad del piloto será más amplia en la medida en que su máquina, su cerebro y su mano dominen mejor todas las contingencias que se plan tean como Necesidades del Vuelo.- Es así como el conocimiento, el dominio de la Necesidad nos conduce hacia la Libertad.- Libertad siempre Condicionada, pero no Libertad “determinada” que no sería sino la negación de la Libertad y la afirmación cabal del Determinismo.

Esta es la esencia de la concepción marxista sobre el Determinismo y sobre la Ley de la Causalidad.- Haya de la Torre ha mentido, ha falsificado, ha realizado una obra deshonesta y turbia, al atribuir a Marx y al marxismo asertos caprichosos inventados por él.- No hay Dialéctica Determinista en el marxismo, ni tampoco determinismo marxista, ni marxismo determinista. Haya ha mentido cínicamente.- Y no una vez.

EL TIEMPO Y EL ESPACIO EN EL MARXISMO

Afirma porque le da la gana “Pero Marx, para quien Espacio y tiempo son valores desligados y absolutos”.

El más insolente cinismo bate las más altas cimas en esta afirmación irresponsable.- En ninguna de sus obras, en ninguna de sus cartas, en ninguno de los papeles que Marx ha dejado y todo lo cual está cuidadosamente catalogado, se ha planteado, se ha sostenido o se ha insinuado siquiera, la idiota afirmación inventada por Haya de la Torre “para tener razón”.

Esta “Objetividad” del Tiempo y parece un cazador de feria.- De aquellos que se hacer colocar peleles para derribarlos, ante el asombro de las huachafitas del barrio, que también tienen un corazoncito cinegético.

No es honrado consentir que un hombre carente de ética intelectual se burle de la manera que pretende hacerlo de la falta de conocimiento de las gentes.

Sobre la cuestión del Tiempo y del Espacio –y hay capítulos clásicos escritos precisamente con tal título, en el “Anti-Duhring”, en “Materialismo y Emporio-Criticismo”, etc.- el marxismo ha sostenido, desde su iniciación “la Objetividad” del Espacio y del Tiempo; su existencia independiente de la voluntad del Individuo y de la Humanidad; su estrecha interdependencia, no del cerebro ni del pensamiento del hombre, sino de la Materia y del Movimiento universales.

Esta “Objetividad” del Tiempo y del Espacio, es lo que haya no acepta, porque es un idealista inconsecuente y podrido.

TIEMPO Y ESPACIO RELATIVOS

El Marxismo, antes de Einstein, pero muchos años antes, ha sostenido en el terreno filosófico, que en la Realidad “No hay Movimiento sin Materia ni materia sin Movimiento”.- Y que el Tiempo y el Espacio son categorías objetivas, funciones de la Materia en Movimiento. El espacio –afirma el Marxismo- es una función de la Materia, de la masa; el Tiempo, es una función del Movimiento, de la energía.- El Espacio Vacío, lleno de nada, o un Tiempo en el que nada transcurre, nada pasa, son inconcebibles.

De tal planteamiento filosófico se desprenden dos conclusiones irrefragables.
La primera, que si Materia y Movimiento son indisolubles, que no sólo no están separados, sino que no pueden ser concebidos aislado el uno de la otra, pues hay que deducir que sus Funciones –Espacio y Tiempo- no pueden separarse jamás y tienen que ser considerados siempre conjuntamente.- Aquí está presente ya la categoría espacio-temporal.

La segunda conclusión es que si Espacio y Tiempo son nada más que Funciones de la Materia en Movimiento, pues se hallan constantemente relativizados; el Espacio está Con Relación -relativamente- a la Materia, a la masa; el Tiempo transcurre Con Relación –relativamente- al Movimiento, a la energía.

Antes de Einstein, el Marxismo había enunciado: 1° el Tiempo objetivo y el Espacio Objetivo.- 2° El Tiempo, función del Movimiento, el Espacio, función de la Materia, es decir Tiempo y Espacio indisolublemente vinculados, aunque heterogéneos.-

Esto es criterio filosófico Espacio-Temporal.- 3° Espacio Relativo a la masa; Tiempo Relativo al dinamismo de esa masa.
Esto es marxismo y no lo que afirman los falsificadores como Haya de la Torre.

DEMOSTRACION EINSTENIANA

Albert Einstein ha venido a demostrar como verdades categóricas y comprobadas aquellas ideas filosóficas.- La Ciencia exacta, en su más osada y grandiosa demostración ha venido a ratificar plena, integral, absolutamente, la concepción filosófica del marxismo.- Esto no lo sabia el Cantinflas del Municipal; esto no lo sabían sus epígonos y sacristanes.- Para refutar a Marx, el señor Haya tiene primero que refutar ahora a Einstein.- La Teoría de la Relatividad Restringida, de la Relatividad Generalizada y la Teoría de los Campos Unitarios de Einstein ratifican y consolidan al Marxismo.- Y es que el marxismo –contrariamente a lo que afirma Cantinflas- no es un “sistema filosófico frente a otro sistema filosófico”. Es –como lo dijera Marx, definiendo su propia Filosofía en el N° 79 del “Koinischen Zeitung”: “La Filosofía verdadera tiene que dejar de ser una oposición de sistema a sistema, para transformarse en la Filosofía frente al mundo, en la Filosofía del mundo presente”.

Esa Filosofía frente al mundo, esa Filosofía del mundo presente, es el Marxismo.- Por ello, es Filosofía irrefutable; porque para refutarla, es preciso previamente refutar toda la Realidad, toda la Ciencia que interpreta y conoce esa Realidad.- Por ello se han roto los dientes en la empresa, no un cómico de la legua, sino personajes que han tomado con verdadero amor con pasión vivísima la tarea de la refutación.

LA MISTIFICACION DE EINSTEIN

Luego de deformar a Marx, de mistificar miserablemente a Einstein, Haya está contra Marx y contra Einstein.

Para este falsario, el “Tiempo Histórico” es un concepto subjetivo.- El lo ha dicho: “El Tiempo Histórico no es una medición de períodos, como si se tratara de una nueva Cronología.- Es subjetivamente la intuición y sentido individual y social vinculados conciente y funcionalmente al modo de vivir, trabajar, pensar, desenvolverse de los pueblos”.

Los calendarios no sirven para nada; todos los cálculos sobre el número de revoluciones por segundo, no tienen validez, y los trescientos mil kilómetros por segundo de la velocidad de la luz, no son por segundo, sino por horas, porque a alguien se le antojó subjetivamente, que el segundo duraba una hora.- Y porque a otro se le ha ocurrido que aquella hora duró un siglo…

Este es el idealismo repugnante, el solipsismo desdichado en el que viene a caer Haya en su afán de refutar a Marx.- Para llegar a ese idealismo primitivo, era mucho mejor no haber salido del catecismo.
Igualmente idealista es la concepción del Espacio de Haya.- Así, nos dice solemne y rotundamente: “Espacio histórico, no es pues únicamente, la influencia de la Geografía, sino la constante relación telúrica de la tierra y el hombre”.

EL ESPACIO DE HAYA Y EL DE EINSTEIN

Un Espacio llenado por “la constante relación telúrica”. Como un Espacio lleno de sentimiento; un Espacio pleno de ideas megalomaníacas e incaicas; un Espacio colmado de dolor de callos.

He aquí el absurdo solipsista del gran farandulero refutador de Marx y mistificador de Einstein.- Oigamos lo que Einstein dice, en lenguaje corriente, sobre el Espacio: “En lo que concierne a la idea del Espacio, me parece que debe precederle la idea del objeto corporal…Dos cuerpos pueden tocarse o estar separados; en este último caso se puede colocar entre ellos –sin modificarlos en nada- un tercer cuerpo, lo que en caso de estar juntos sería imposible.- Estas relaciones de Espacio, son manifestaciones reales, al mismo título que los cuerpos mismos.- Si dos cuerpos son equivalentes para llenar un intervalo de esta clase, son igualmente equivalentes para llenar otro intervalo.- El intervalo es pues independiente del género especial de cuerpos destinados a llenarlo; esto se aplica de manera general a las relaciones de Espacio”.- “Comment je vois le Monde”. Pág. 217-218.- Albert Einstein.

La concpeción de Einstein es clara, realista, materialista.- Considera la Idea del Espacio precedida por la idea del objeto corporal.- El Espacio, es, para Einstein, función de la materia, de la masa, de los Cuerpos.- No de “relaciones telúricas”, como lo es para Haya. Por esto, Haya está contra Einstein.

EN LA CUSPIDE DE LA POBREZA MENTAL

Haya de la Torre llega a la cumbre de indigencia mental, se exhibe en toda la majestad de su ignorancia suprema, de su analfabetismo científico, cuando afirma en su conferencia del Municipal: “Tiempo, Espacio, Movimiento y Energia forman asi, una unidad tras los descubrimientos de Einstein”.

Los cuatro términos que junta el señor Haya, y el absurdo que lanza, deben haber dejado asombrados a los estudiantes del primer año de Física.
Veamos lo que dicen los grandes intérpretes de Einstein.

“No hay que inferir, entendámoslo bien –dice el sabio francés Louis de Broglie, del Instituto de Francia, Premio Nobel de Física- que la Teoría de la Relatividad ha llegado a identificar el Tiempo y el Espacio.- No solamente el Espacio y el Tiempo permanecen, por su misma naturaleza física, esencialmente heterogéneos, sino que esta heterogeneidad se traduce muy netamente en la teoría matemática del Universo de Minkowski, por el hecho de que el Tiempo no desempeña el mismo papel que las coordenadas del Espacio”.

Monsieur de Broglie, había escrito hace años la refutación del charlatanismo de Haya, sobre la “unión del Espacio y del Tiempo”, en su libro “La Phisique Nouvelle et les Quantas”. Flammarion 1937.

Luego, donde el refutador puede alcanzar el Premio Nobel de la ignorancia es cuando nos habla de “la unión del Movimiento y de la Energía”.

¿Qué es lo que entenderá por “Energía” y qué por “Movimiento” este pontífice de la cantinfleria? No logramos comprender qué diferencia encuentra entre Movimiento y Energía; ni intuimos con qué fórmulas matemáticas distintas podría expresar ora el Movimiento, ora la Energía.- Por este camino, Pachacútec nos va a conducir bien pronto al descubrimiento de la “unidad relativista dialéctica espacio temporal aprista” de la Energía, el Dinamismo, la Fuerza, el Movimiento, etc., etc.”

Y todo esto así, “en el aire”, sin masa, fuera de la materia, imponderable, inasible, subjetivo y solipsista, como el Espacio y el Tiempo Histórico inventados por este pirata de los mares de la ignorancia de nuestro pueblo.

Otras cuestiones referentes al Marxismo y que fueron tocadas en la Conferencia del Municipal, las analizaremos en un próximo artículo, ya que éste se ha prolongado demasiado, rompiendo las reglas periodísticas. Pedimos disculpas, pues era necesario enfocar el tema completo.

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