domingo, 17 de julio de 2011
CESAR VALLEJO
( SUCEDIO EN EL PERU)
domingo, 19 de junio de 2011
CESAR VALLEJO : PASOS LEJANOS
viernes, 15 de abril de 2011
UN DIA COMO HOY PASO A LA INMORTALIDAD CESAR VALLEJO ( 15/04/1938)
martes, 26 de enero de 2010
LA IMAGEN DE VALLEJO
martes, 28 de abril de 2009
Rv: CÉSAR VALLEJO Y LA VANGUARDIA LITERARIA / Araceli Soní Soto.
--- El mar, 28/4/09, Alfredo Rubio-Bazán <alfredorubiobazan@gmail.com> escribió:
|
jueves, 16 de abril de 2009
MARIA WIESSE ; UN HOMBRE CON UNA FILIACION Y UNA FE
La bandera roja en el gris de la ciudad virreinal (vireinal en el original) y el vehemente himno revolucionario, por el dilatado recorrido capitalino, fueron el vivo homenaje de los trabajadores al "hombre con una filiación y una fe".
Profudamente leal, el autor de los Siete Ensayos - respondiendo a un reportaje de Mundial. Mariategui expresó que su sinceridad era la unica cosa a la que no había renunciado nunca - fue al socialismo, porque encontró en él la solución y la respuesta al problema humano. !Como trabajó por crear la conciencia socialista en el Perú!Su verbo encendido y claro escuchaba en los centros obreros y en las Universidades Populares; en su casa, sin preocuparse de sus malas condiciones de salud, se daba a la labor de cohesión y organización de las entidades proletarias.
Asi, merced a su maravillosa voluntad de creación se consigue formar en el Perún la Confederación General de Trabajadores; su fe y su misticismo logran, en pocos años, agrupar a los proletarios para un partidos con conciencia de clase y orientacion definitiva.
!Con qué fervor, con qué nobleza exhorta al proletariado, en ocación del segundo Congreso Obrero! (1927). Que espiritualidad anima el tono de su mensaje ; Antes de concluir estas lineas quiero deciros que es necesario dar al proletariado de vanguardia, al mismo tiempo que un sentido realista de la historia, una voluntad heroica de creación y de realización. No basta el deseo de mejoramiento ni el apetito de bienestar.
¨...Un proletariado sin más ideal que la reducción de las horas de las horas de trabajo y el aumento de los centavos de salario no será nunca de una gran empresa historica. Y asi como hay que elevarse de un positivismo ventral y grosero, hay que elevarse tambien por encima de los sentimientos e intereses negativos, destructores, nihilistas....¨
El hombre que hablaba con esa altura y ese idealismo al proletariado, pudo haber disfrutado de las comodidades del escritor burgués, retribuido con la lengueza. El presidente Leguia - ya lo habia apuntado ..continuara
JOSE CARLOS MARIATEGUI PRESENTE

UN DIA COMO HOY 16 DE ABRIL DE 1930 FALLECE JOSE CARLOS MARIATEGUI LIDER Y MAESTRO DEL PROLETARIADO PERUANO E INTERNACIONAL.
miércoles, 15 de abril de 2009
CESAR VALLEJO PRESENTE
UN DIA COMO HOY 15 DE ABRIL, EN 1938 PASO A LA INMORTALIDAD EL ESCRITOR UNIVERSAL CESAR VALLEJO MENDOZA.
martes, 14 de abril de 2009
HOMENAJE A VALLEJO EN BARCELONA ESPAÑA
Domingo 19 de abril de 2009 a partir de las 3 de la tarde
Romería al busto de César Vallejo. 14 horas Plaza Nou Barris. Asociación CAPULÍ, VALLEJO Y EL MUNDO.
PROGRAMA
Palabras de bienvenida a nombre de Casa Sin Fronteras, Promotora Nuevo Perú.
Discurso a nombre del Movimiento, a cargo de Mariana Llano de la Asoc. SCORZA
Mary Chalco interpreta música peruana.
Corto Paco Yunque, obra narrativa de César Vallejo.
Lectura de poemas por: Luis de alfonso, Jorge Varas, Alicia amat y León.
Conferencia "Vallejo, Santiago de Chuco y el Perú" por el escritor peruano Carlos Castillo Diestra de la Asoc. CAPULÍ, VALLEJO Y EL MUNDO.
Declamación de poemas de César Vallejo, por la declamadora peruana Ana Altamirano.
Marinera peruana
Reconocimiento al creador del busto de César Vallejo, señor Pedro Barrera
Reconocimiento a Manuel Marquez Molero, como miembro honorario del Movimiento.
Participación musical del grupo Luz y Fuego.
Documental sobre César Vallejo.
Brindis con chicha de jora.
Degustación de bebidas, dulces y postres típicos
martes, 7 de abril de 2009
CESAR VALLEJO : LOS NUEVE MONSTRUOS
Blog Socialismo Peruano Amauta
Y, desgraciadamente,
el dolor crece en el mundo a cada rato,
crece a treinta minutos por segundo, paso a paso,
y la naturaleza del dolor, es el dolor dos veces
y la condición del martirio, carnívora, voraz,
es el dolor dos veces
y la función de la yerba purísima, el dolor
dos veces
y el bien de ser, dolernos doblemente.
Jamás, hombres humanos,
hubo tanto dolor en el pecho, en la solapa, en la cartera,
en el vaso, en la carnicería, en la aritmética!
Jamás tanto cariño doloroso,
jamás tanta cerca arremetió lo lejos,
jamás el fuego nunca
jugó mejor su rol de frío muerto!
Jamás, señor ministro de salud, fue la salud
más mortal
y la migraña extrajo tanta frente de la frente!
Y el mueble tuvo en su cajón, dolor,
el corazón, en su cajón, dolor,
la lagartija, en su cajón, dolor.
Crece la desdicha, hermanos hombres,
más pronto que la máquina, a diez máquinas, y crece
con la res de Rosseau, con nuestras barbas;
crece el mal por razones que ignoramos
y es una inundación con propios líquidos,
con propio barro y propia nube sólida!
Invierte el sufrimiento posiciones, da función
en que el humor acuoso es vertical
al pavimento,
el ojo es visto y esta oreja oída,
y esta oreja da nueve campanadas a la hora
del rayo, y nueve carcajadas
a la hora del trigo, y nueve sones hembras
a la hora del llanto, y nueve cánticos
a la hora del hambre y nueve truenos
y nueve látigos, menos un grito.
El dolor nos agarra, hermanos hombres,
por detrás, de perfil,
y nos aloca en los cinemas,
nos clava en los gramófonos,
nos desclava en los lechos, cae perpendicularmente
a nuestros boletos, a nuestras cartas;
y es muy grave sufrir, puede uno orar...
Pues de resultas
del dolor, hay algunos
que nacen, otros crecen, otros mueren,
y otros que nacen y no mueren, otros
que sin haber nacido, mueren, y otros
que no nacen ni mueren (son los más).
Y también de resultas
del sufrimiento, estoy triste
hasta la cabeza, y más triste hasta el tobillo,
de ver al pan, crucificado, al nabo,
ensangrentado,
llorando, a la cebolla,
al cereal, en general, harina,
a la sal, hecha polvo, al agua, huyendo,
al vino, un ecce-homo,
tan pálida a la nieve, al sol tan ardido¹!
¡Cómo, hermanos humanos,
no deciros que ya no puedo y
ya no puedo con tanto cajón,
tanto minuto, tanta
lagartija y tanta
inversión, tanto lejos y tanta sed de sed!
Señor Ministro de Salud: ¿qué hacer?
¡Ah! desgraciadamente, hombre humanos,
hay, hermanos, muchísimo que hacer.
¹ La versión consultada trae "ardio".
lunes, 30 de marzo de 2009
CESAR VALLEJO: LA VIDA DE LENIN


PARIS, ABRIL DE 1929
La gloria de Lenin crece morosamente, digo, regularmente, luz a luz. Hablo de la gloria del triunfador, de la gloria del jefe del gobierno bolchevique. Hablo de la gloria del hombre del destino- como diría Bernard Shaw- en una palabra, de la gloria del hombre logrado. No hablo de la otra, de la gloria del héroe oscuro, del candidato a vencedor. Esta gloria del luchador- que hoy va entrañada a la del triunfador- no sería de nadie conocida hasta este instante si Lenin no hubiera llegado al poder..
Como la de todos los grandes creadores de la historia, la gloria del dictador comunista no ha nacido de golpe ni ha deslumbrado instantáneamente al universo. No se ha levantado ni ha reinado como la de Wilson, cuyo nombre e influencia llenaron en un minuto el mundo. Ni como la no menos fulminante de Napoleon. La gloria de Lenin ha brotado y está creciendo de modo natural, sujetándose a las leyes regulares de todos lo que nace y crece verdaderamente. La gloria de Lenin sigue el ritmo biológico del devenir histórico de todo su rigor. Ni se ha improvisado ni violenta el proceso normal de la vida. Como hecho vivo que es, no puede ni ha podido contrariar el orden sano de aquella. La gloria de Lenin ha germinado y se desarrolla, como las plantas y los animales, sujetándose al curso normal de las aguas y de las nubes y a la rotación ordinaria de la esaciones. No ha podido ni puede burlar el orden de la naturaleza, saltando verbigracia de la primavera al otoño, por sobre la cabeza y los derechos del verano. Así nace y así crece todo lo que nace y vive de veras.
Porque, de otro lado, la gloria existe y existe como fuerza viviente y fecunda, mas no como charretera retórica, como medalla literario – musical ni como vana estatua no como nombre hueco. Cuando hablo de gloria de Lenin, nombro a los gérmenes políticos y vivifacantes que deja entre los hombres la obra de Vladimiro Ilich Ulianof. Una semejante aceptción de la palabra “gloria” está de acuerdo con las leyes históricas y biológicas de esta fuerza a que hemos aludido.
El espíritu de Lenin sigue , pues , trabajando. Sigue difundiéndose y penetrando los múltiples tejidos de la vida. Su acción política se propaga en las masas del mundo entero. Su doctrina repercute y suscita en los núcleos dirigentes, otras y otras doctrinas verdaderas y continutivas de la suya. En todos los idiomas europeos se comenta su vida, señalándola francamente o con reticencias pero siempre con asombro , como una de la más influyentes de la historia. Pierre Chasles acaba de publicar en francés una “ Vida de Lenin” de evidente interés biográfico. Con éste son ya cuatro los libros que ese editan en francés sobre Lenin: el de Trotsky, el de Zinovief, el de Gorki y éste ultimo de Chasles. Cada cual aporta una versión distinta y complementaria de la vida de Lenin. El libro de Trossky nos revela, en particular, al estadista y al hombre de doctrina; el de Zinovief, al revolucionario, con todas sus peripecias y heroísmo; el de Gorki, la sicología de Lenin, y en fin, el de Pierre Chasles, de todo poco.
Pierre Chasles toma a Lenin desde el Liceo ruso de Simbirk, en 1886: alumno de diez y seis años de edad, inteligente, aplicado, católicos y con un pronunciado gusto por el comando y la dirección de sus compañeros de estudios. Luego vemos a Lenin, arrancándose un día del pecho una reliquia religiosa y arrojándola al suelo, en un gesto de ateísmo. Un año más tarde, a raíz del fusilamiento de sus hermano mayor, inculpado de una atentado revolucionario contra el zar Alejandro III, Lenin se indigna y , por la primera vez, insurge contra el orden social establecido. Pasa a la universidad y se hace uno de los líderes de los estudiantes revolucionarios. La lectura de Marx, en Samara, en las orillas del Volga. Desde el primer momento, Lenin se orienta constantemente a la acción más que a las disciplinas teóricas. Viaje a San Petersburgo y publicación de su primer opúspuculo: “ Lo que son los amigos del pueblos y cómo combaten a los socialdemócratas”. Sus ideas y su propaganda se dirigen, sobre todo, a los obreros. “ Como buen marxista- comenta Chasles- Lenin sintió, desde el primer momento, que solamente las masas podían servir de punto para todo movimiento revolucionario” La publicación del primer número del periódico “ La causa obrera” le vale catorce meses de cárcel y tres años de destierro en Siberia, los mismos que el emplea en leer y en escribir “el desenvolvimiento del capitalismo de Rusia”. Publica, a las espaldas de la policía , numerosas hojas sueltas y manifiestos políticos. En Siberia, Lenin casa con otra desterrada política. Nadejada Constantinovna Krupskiaia, su colaboradora. Matrimonio de amistad y comunión de fe marxista, más que de amor pasión. “Tan difícil sería – dice biógrafo- escribir una vida amorosa de Lenin, como una vida amorosa de Nietzsche”. Luego viene su instalación en Munich. Fundación , en 1902, del partido bolchevique.
A los treinta y siete años de edad, la personalidad de Lenin se encuentra definitivamente formada , tras el periodo revolucionario de 1905 a 1907. Armado del Antiduhring de Engels, que para él era como el alfa y omega de toda filosofía, Lenin se entrega a la tarea de preparar la revolución. Viaja por casi todas capitales europeos , documentándose en la realidad social y en el contacto de la clase obrera. Declarada la guerra de 1914, las fuerzas austriacas lo apresan en Cracovia. Fundacion de la Tercera Internacional. Hacia Petogrado vía Berlin. La revolución de octubre, en un próologo, dos actos y un epilogo. Obras destructiva y constructiva del estadista. Cuatro balas en el pecho. La vida de trabajo y de pobreza en el kremlin. Su muerte y apoteosis.
(Mundial, Nº485, 4 de octubre de 1929)
jueves, 12 de marzo de 2009
Vallejo desterrado del Campo de Marte
PUBLICADO EN LA PRIMERA 12 DE MARZO DEL 2009
DETALLE
Lima, 4 de marzo de 2009. César Vallejo Ynfantes, presidente. Néstor Vallejo Morales, secretario. Óscar Vallejo Calderón, tesorero.
Frente a la infamia consumada por la Municipalidad Distrital de Jesús María, al retirar inconsulta y subrepticiamente el monumento al poeta César A. Vallejo del lugar que ocupaba en el Campo de Marte de Lima.
La “Fundación César Vallejo” se dirige a la opinión pública para expresar su más enérgica condena y exigir una inmediata reivindicación, porque el monumento ocupaba un espacio de propiedad del Estado; es decir, del pueblo peruano, sin afectar en lo mínimo el ornato urbano, sino, por el contrario, ofrecía a los limeños la oportunidad de contemplar la imagen y recordar a uno de los más grandes poetas del habla hispana y, sin duda, el más representativo del Perú y América. Así que pretender reemplazarlo por una intrascendente “caída de agua” constituye un agravio de lesa cultura.
La corporación edilicia, dirigida por su alcalde Enrique Ocrospoma, desafía de esta manera al alma de la patria, a su intelectualidad y sus paradigmáticos valores, en lugar de promover su respeto y emulación. Una primera muestra de la reprobación institucional y colectiva fue la convocatoria del viernes 6 del mes en curso, de una concentración popular de protesta.
La “Fundación César Vallejo” demanda la emergencia de la gratitud de las instituciones cívicas para, juntos, concretar en la capital la constitución de un espacio de permanente homenaje al Cholo Inmortal que, como él mismo lo dijo refiriéndose a su hermano Miguel, “nos hace una falta sin fondo”.
lunes, 10 de noviembre de 2008
SEMANA DE BERNARDO RAFAEL ALVAREZ
Blog socialismo peruano amauta
10/11/08
Bernardo Rafael Álvarez
De Wikipedia, la enciclopedia libre
Bernardo Rafael Álvarez, poeta y escritor peruano, nació el 12 de noviembre de 1954 en Pallasca, Ancash. Sus primeros estudios los hizo en su pueblo natal, hasta el 4° de secundaria; los culminó en Trujillo. Ya en Lima, estudió Cooperativismo y Ciencias Administrativas en las universidades Villarreal y Garcilaso de la Vega, y siguió, además, cursos libres de Lingüística en San Marcos.
A fines de 1972 comenzó a frecuentar a los poetas de Hora Zero y es con el sello informal de dicho movimiento que en 1974 publica Aproximaciones & Conversaciones, un libro que según confiesa, tiene menos de él que -aunque burdamente- de Jorge Pimentel, Enrique Verástegui y Juan Ramírez Ruiz. Publicó, también, poemas en diversas revistas y periódicos. Es -además del libro citado- autor de Dispersión de cuervos(1999), Toro de trapo y algunas otras deudas (2003) y Los bajos fondos del cielo (2007). Figura en las antologías Hora Zero, la última vanguardia latinoamericana de poesía (Venezuela, 2000), Un minuto cantado para Sierra Maestra (Lima, 2000), YACANA/51 poetas (Lima, 2005) y Poesía peruana contemporánea, 33 poetas del 70 (Lima, 2005). Conduce la asociación Cáctus, Cultura contra el desierto.
Radica en Lima y ha viajado poco, pero ha vivido intensamente los gozos, sufrimientos, hedores y traiciones de una ciudad como Lima, grande y tormentosa.
La poesía de Álvarez, a decir de Tulio Mora, se caracteriza, entre otras cosas, por el deconstructivismo y "ese afán de capturar el contrasentido de lo real." Para Marco Aurelio Denegri, se trata de una "poesía viral y arrebatada", "porque es poesía impetuosa, inconsiderada y violenta". Para Pedro Escribano (diario La República) "es una especie de graznido humano y salvaje, por eso muchas veces desordenado, que busca retratarnos por dentro y por fuera."
domingo, 9 de noviembre de 2008
PABLO GUEVARA : MI PADRE UN ZAPATERO
Tenía un gran taller. Era parte del orbe.
Entre cueros y sueños y gritos zarpazos,
él cantaba y cantaba o se ahogaba en la vida.
Con Forero y Arteche. Siempre Forero, siempre
con Bazetti y mi padre navegando en el patio
y el amable licor como un reino sin fin.
Fue bueno, y yo lo supe a pesar de las ruinas
que alcancé a acariciar. Fue pobre como muchos,
luego creció y creció rodeado de zapatos que luego
fueron botas. Gran monarca su oficio, todo creció
con él: la casa y mi alcancía y esta humanidad.
Pero algo fue muriendo, lentamente al principio;
su fe o su valor, los frágiles trofeos, acaso su
pasión;
algo se fue muriendo con esa gran constancia
del que mucho ha deseado.
Y se quedó un día, retorcido en mis brazos,
como una cosa usada, un zapato o un traje,
raíz inolvidable quedó solo y conmigo.
Nadie estaba a su lado. Nadie.
Más allá de la alcoba, amigos y familia,
qué sé yo, lo estrujaban.
Murió solo y conmigo. Nadie se acuerda de él.
DE BLOG PEDRO GRANADOS ANALISIS DE TRILCE XIV
Cual mi explicación.
Esto me lacera de tempranía.
Esa manera de caminar por los trapecios.
Esos corajosos brutos como postizos.
Esa goma que pega el azogue al adentro.
Esas posaderas sentadas para arriba.
Ese no puede ser, sido.
Absurdo.
Demencia.
Pero he venido de Trujillo a Lima.
Pero gano un sueldo de cinco soles.
Este esquema que vamos esbozando —la relación motivada entre los números y el mar en Trilce— asimismo ilumina, creemos, textos «difíciles» al interior del libro y que, en apariencia, no tienen ninguna relación con el agua o el mar. Así, por ejemplo, el poema XIV, que según Alberto Escobar «debe ser visto como un poema clave, si no del libro entero, sí cuando menos para iluminar la actitud del yo» (citado en Ortega 1991: 91). Son 11 versos libres dispuestos a la manera de cuatro estrofas, la primera y la última formada cada una por dos versos divididos por un espacio simple; las otras dos estrofas constan de tres (vv. 3-5) y cuatro (vv. 6-9) versos respectivamente. Existen dos registros muy marcados, uno, podríamos decir, literario-abstracto y otro, coloquial-concreto. Este último se nota en la estrofa final: «Pero he venido de Trujillo a Lima./ Pero gano un sueldo de cinco soles». Ambos versos, paradójicamente, son endecasílabos. El poema concluye con el sustantivo «soles» que guarda relación, evidente, con el astro rey y con la moneda oficial peruana (desde hace unos años, nuevos soles). Veremos, enseguida, que la primera estrofa tiene también una implicación solar y, sobre todo, cada uno de los versos que presiden las estrofas segunda (v. 3) y tercera (v. 6). De antemano, podríamos decir que en este poema, muy semejante al LXIX, están presentes —como veremos— el mar y el sol simultáneamente, con este último, aunque tácito, como elemento agente, y con un relieve o protagonismo mayor que en el poema LXIX. El sol será equivalente al Dios padre que entreveíamos en nuestro análisis del poema V.
Según Espejo Asturrizaga, este poema fue escrito en Lima, probablemente durante el verano de 1921 (1965: 114). Los dos primeros versos los podemos leer como el anuncio de la presentación de un espectáculo (externo), pero del que se va a conocer o ya se conocía, lamentablemente, su moraleja (correlato interno). «Cual mi explicación» (v. 1), lo podemos leer entonces: ‘Tal como me lo explico o tal como me lo expliqué’; es decir, existe de entrada una ambigüedad o simultaneidad de tiempos, típica de Trilce (1). En «Esto me lacera de tempranía» (v. 2), el adjetivo sustantivado, «tempranía», tiene por lo menos dos connotaciones importantes; en cuanto al espectáculo externo, es una marca temporal (temprano) que implícitamente nos informa de la presencia del sol. En cuanto correlato interno de ese espectáculo, asume el significado de ‘lucidez prematura’ y, desde esta perspectiva, podríamos glosar todo el segundo verso: ‘Esto [aquel espectáculo] del que soy prematuramente lúcido me hiere’. Esta segunda connotación es análoga o guarda un paralelo con «Me moriré en París con aguacero,/ un día del cual tengo ya el recuerdo» — versos de «Piedra negra sobre una piedra blanca», en Poemas Póstumos, que fueron una premonición o visión anticipada de la propia muerte del poeta.
Los versos 3 al 9 son visualmente el despliegue de ese espectáculo: la contemplación del mar y el sol desde la playa. El modo mismo en que están distribuidos estos versos desde el margen derecho nos invita a contemplar una resaca: movimiento en retroceso de las olas después de que han llegado a la orilla. En este sentido comprendemos el acierto del doble espacio entre los versos 2 y 10 de este poema, que colaboran en el logro de aquel efecto visual. «Esa manera de caminar por los trapecios» (v. 3) no sería sino una imagen en la que el sol recorre —iluminándolas— las olas del mar, y donde «trapecios» son, icónicamente, esas masas de ondas marinas o esas olas sobre las que aquel elemento agente, implícito en este verso, camina (2). En el poema LXIX («Qué nos buscas, oh mar, con tus volúmenes/ docentes! Qué inconsolable, qué atroz/ estás en la febril solana») se encuentran también las imágenes que siguen (vv. 4 y 5), que son, desde nuestro punto de vista, estróficamente dependientes del verso anterior (véanse las sangrías al margen izquierdo). Así, «Esos corajosos brutos» [«los trapecios», las olas] se precipitan como si no fueran de verdad [«como postizos»] , como si no se fueran a hacer daño al chocar contra la arena o la piedra de la playa. «Esa goma [la fuerza gravitacional de la Tierra] que pega el azogue al adentro [la cresta blanca de las olas hacia el fondo, hacia la misma masa marina]» (v. 5). El «azogue» es mercurio, y este es blanco y líquido —e icónicamente análogo— a la espuma de las olas, sobre todo si es que está iluminado, como es el caso, por la luz solar. En estos dos últimos versos, entonces, y a pesar de la presencia implícita del sol, el papel protagónico lo tiene el mar.
«Esas posaderas sentadas para arriba» (v. 6) abre la tercera estrofa y tiene como personaje principal nuevamente al sol. La redondez de unas nalgas, paródicas o burlonas (3), significativamente dibujan también el número 0. Pero este es ahora un círculo en lo alto, lugar prestigioso en Trilce, cuya luz —en relación con «posaderas»— es equivalente al «guano» del «salobre alcatraz» del poema I, materia, asimismo, altamente positiva en el poema XIV. Círculo de arriba, cíclico como el mar; paralelo a este y significando cualitativamente otra cosa, a pesar de la ironía o travesura implícita en el verso. Aparición, manifestación repentina, asombro que el yo poético evoca revelándonos complicidad o familiaridad con lo Otro (el sol), trato campechano, humorada entre adolescentes: el astro rey mostrándole el trasero al mar (4), a la manera en que el yo poético, en otro texto, le iba «sacando la lengua a las más mudas equis» (LXXVI). Aquí el gesto es lo más importante, no el acto en sí mismo (mostrar las «posaderas»); actitud que debemos rescatar y poner de relieve también en el verso 3, donde no se trata sólo del «caminar», sino que se pone énfasis en el modo: «esa manera». Tenemos, entonces, en lo alto, un 0 (el sol) que es perpendicular respecto a otro (el mar cíclico o la Tierra que rota, de la cual aquel es aquí su sinécdoque), en lo bajo. Ambos espacios son independientes y cualitativamente distintos el uno del otro. Los versos números 7, 8 y 9 alternativamente, y en conjunto, aluden al carácter circular, fatal, ineludible del mar; retoman —en la lógica que vamos encontrándole a este poema, y respecto a la estrofa anterior— el protagonismo de este último elemento. En la contemplación de la playa el yo poético corrobora, gráficamente, la imposibilidad de ser: «Ese no pude ser, sido»; es decir, de modo figurado, las crestas de las olas y sus espumas inevitablemente regresan a la superficie y al fondo marinos. Es el conocido juego de ejes, vertical-horizontal, la dinámica de la X actuando otra vez en este poema.
Entre los versos finales 10 y 11, el primero de estos es una constatación que puede funcionar como una pregunta. De este modo se le podría glosar: ‘Pero ¿para qué he venido de Trujillo a Lima? si ya sé, ya sabía, lo que iba a encontrar’ (ambigüedad temporal, esta vez por el uso del presente perfecto «he venido», análoga a la de la primera estrofa). Es, por un lado, el correlato interno del paisaje marino, del fatum de su circularidad en la intimidad del yo poético a pesar del traslado de escenario o ciudad; pero, también, la experiencia palpable de la zozobra en un paisaje —el de Trujillo— que se ha desplazado a las calles de Lima: «Pero gano un sueldo de cinco soles» (v. 11). Una vez yuxtapuesto el campo semántico ‘moneda’ a este último verso, intensifica aquella zozobra por la referencia a lo mísero del ‘sueldo’; y, asimismo, torna relevante la relación anagramática de las palabras ‘suelo’ y ‘suel(d)o’. En esta aparente inversión del significado positivo del Sol (amigo del yo poético que vela desde lo alto) se mantiene la connotación original. Entonces, la proliferación del astro rey en «cinco soles», en vez de ilustrar necesariamente la aguda miseria del yo poético, puede estar —a otro nivel— revelándonos todo lo contrario: la multiplicación e intensificación del apoyo solar hacia aquél. No de otra manera podemos entender la elección de la conjunción adversativa «Pero» entre los versos 10 y 11, en vez del lógico empleo de la conjunción copulativa: «Pero he venido de Trujillo a Lima./ Y [Pero] gano un sueldo de cinco soles».
La conjunción adversativa al inicio del último verso nos brinda la pauta, por definición, de que estamos ante ‘un concepto que se contrapone a otro diverso o ampliativo del anterior’ (Diccionario de la Lengua Española). Por lo tanto, si bien es cierto que el verso 11, por un lado, subraya la ubicación del yo poético de lleno en el plano horizontal, recibiendo supuestamente un salario ridículo y bastante afrentoso; por otro lado, y a pesar de ubicarse en el plano horizontal (léase circular o marino), experimenta una plenitud que le viene de lo alto. Gana ya no uno —como el que contempla al comienzo del poema iluminando el mar—, sino ahora nada menos que «cinco soles», poderosísima manifestación de este dios tutelar frente a la zozobra o el caos.
En este sentido, además, podemos leer los versos 7, 8 y 9 como el positivo testimonio, por parte del yo poético, del «absurdo» (v. 8), como una promesa que se le cumplió, como un clímax análogo, por ejemplo, al de la experiencia mística tradicional: «Ese no puede ser, sido./ Absurdo./ Demencia». Y, por último, en este sentido también, el verso número 2 de Trilce XIV: «Esto me lacera de tempranía», guardaría estrecha relación semántica con un «que muero porque no muero» (San Juan de la Cruz) o algún otro oxímoron frecuentísimo en la literatura ascetico-mística cuando se describe el éxtasis o la «noche de los sentidos» (Marchese y Forradellas 1986: 304).
NOTAS
(1) Meo Zilio puntualiza al respecto: «la temporalidad vallejiana se coloca en una línea de continuo presente, de estupor siempre actual, por lo que el pasado y el mismo futuro se hacen, ellos también, presentes y hasta se vuelven intercambiables» (1996: 636).
(2) Es importante señalar que en «Trilce, la mañana [por tanto el sol] no es un suceso cronológico, sino que está “animada” [ejemplos en Trilce II, III, VI, VIII, XVII, XXIII, XLV, LXIII, LXIV y LXXVI]» (Lema 1991: 242-244).
(3) Enrique Foffani nos ilustra sobre la especificidad de la parodia en Trilce: «Por un lado, lo que se parodia es todo el discurso sobre el dolor fracturando así su posible hegemonización pero, por otro, se parodia también el discurso poético de Los heraldos negros» (1994: 138).
(4) Como en Trilce X, y esta vez con indiferencia (según el yo poético) ya el sol nos las mostraba a nosotros: «Cómo arzonamos, cara a monótonas ancas» (v. 13).
De Poéticas y utopías en la poesía de César Vallejo (Lima: Fondo editorial PUCP, 2004)
lunes, 6 de octubre de 2008
CESAR VALLEJO : EL FERVOR DEL BOLCHEVIQUE
Luis Anamaria
EL FERVOR DEL BOLCHEVIQUE ( Libro Rusia 1931)
El fervor del bolchevique por la nueva vida contrapesa la prevención o incomprensión del ruso, reaccionario, aniquilándose o al menos neutralizándolas. Al subjetivismo contemplativo y baldado del reaccionario, opone el bolchevique un objetivismo pragmático, constructivo. Al espiritualismo estático un materialismo dialéctico. Al absorbente individualismo, un colectivismo racional. A la abstención amarga, una saludable ofensiva creatriz. Su praxis desborda en excesos patéticos. Ignora la media tinta. No es un sage, sino un desmesurado. Hiperbólico, sin aparato ni fanfarronería, es pintoresco y dramático, apasionado e implacable. Combativo y heroico, su ejecutoria revolucionaria de antes y después de 1917 ha fraguado en él hábitos permanentes de sacrificio un instinto cotidiano y permanente de grandes acciones. Al bolchevique se le ha comparado como tipo representativo de una secta social, con el fascista y sus derivados cosmopolitas: “camisas negras” “cascos de acero”, ku-klux- klans, heimweharens, kuomintans, etcétera. ¿En que son comparables? ¿Es la estrategia? ¿Es la táctica? ¿En el jacobinismo? ¿Es la moral de los medios? ¿En grandeza doctrinal? Fácil es, a los ojos del hombre libre, descubrir la diferencia histórica y esencial del bolchevique con todos los bandoleros del fascismo cosmopolita. Más no es fácil descubrirla a los ojos del transeúnte más o menos imbuido de una tabla de valores contrarios a la vida comunista.
En general, toda la psiquis, toda la conducta bolchevique son nuevas y diversas de la norma de todos los tipos humanos de dentro y fuera de Rusia: ante la política, la economía, el trabajo, el amor, la religión, etc, No sólo me refiero al rol del bolchevique como unidad militante de la III Internacional. No sólo me refiero al ejercicio de su estatuto comunista, a sus funciones políticas dentro del partido. Me refiero también a sus simple y diaria conducta de hombre y de particular. Dentro de la concepción soviética del hombre revolucionario o simplemente político, todo es una misma cosa; la vida privada y la vida pública. Pero esto no quiere decir que el bolchevique invada la esfera del hombre particular hasta degenerar en un simple misionero de Lenin y de Marx, obsesionado y absorbido totalmente por la formula revolucionaria. Ni aún dentro del partido, la conducta del bolchevique participa de la miembro de una secta religiosa, fanática y esterizada, como afirma Luc Durtain. Aquello de los votos comunitas de obediencia y pobreza no pasa de una miopía de observador. Es pobre hasta que las condiciones económicas soviéticas mejoren y le permiten vivir mejor holgazanamente. Obedece no por ciega esclavitud, a un dogma más o menos deportivo y místico, sino porque comprende que, en régimen proletario, la mejor manera de ser libre obedeciendo. Precisamente esta ausencia de carácter monástico y sectario en su rol social constituye una de las cualidades profundamente humanas del bolchevique. Ella quita a sus condición particular todo asomo evangelista o taumaturgo, a la clasica manera religiosa, por mucho que sus menores actos sean de inspiración esencialmente apostólica y de propaganda revolucionaria. El bolchevique sabe que para ser revolucionario haya ser primero hombre en el sentido integral de la palabra.
El bolchevique se distingue de los demás sectores rusos, ante todo y sobre todo por su ejemplaridad revolucionaria. El bolchevique es el padre de la vida sovietica. Es el abanderado de la causa proletaria. Es el pionner del socialismo. Como tal, su conducta participa del horoismo sacerdotal y artistico. La abnegación y el sacrificio, la audacia y el tesón están a la base de su técnica vital. En el trabajo cotidiano de la fábrica, en su acción militante, en las circunstancias banales de sus vida personal, el bolchevique no piensa ni practica nada sino al servicio de la causa revolucionaria. En el taller es un obrero que trabaja más que el obrero no bolchevique; que busca y desempeña los mas peligrosos oficios y consignas; que no reclaman ni se queja nunca; que ayuda a sus compañeros, suple las faltas ajenas, gana menos, cuida de la fábrica como de cosa propia, disfruta de menos derechos y, no obstante, esta siempre contento y entusiasta. Si se trata de cuotas o erogaciones, el bolchevique es quien aporta más y el primero. Si hay que doblar o triplicar la jornada, él da el ejemplo. Si se proyecta una avanzada para adoctrinar y convertir otros núcleos de trabajadores, indiferentes o contrarios en politica, el obrero bolchevique formará igualmente el primero.
En la emulación socialista es él quién da la muestra y estimulo. ¿Y en los comités y asambleas de fábrica? Las más complicadas funciones, las más recargadas labores, el mismo la reclama espontáneamente para si y las desempeña con grandes sacrificios de si mismo y de los suyos. El bolchevique hace de esta manera figura de martirio. Los mismos compañeros de trabajo- los otros, los obreros simplemente soviéticos- le tienen lastima. Su actividad dolorosa, espontánea y apasionada, desconcierta e impone un respeto casi religioso.
Sus obligaciones dentro del partido se sujetan a disciplinas y rigores mucho mas fuertes y severos. El bolchevique es un soldado. El partido es un cuartel. Pero se trata aquí de un soldado que obedece a deberes e imperativos salidos de su propio temperamento social, y de un cuartel cuyas normas no son más que una proyección al exterior de la íntima contextura moral del individuo.
Circunstancialmente, cuando veo en Rusia a un hombre realizar un acto heroíco o asumir una actitud ancha y noble ante menudos obstáculos o mínimos tropezones de la vida, me digo: ése es , de seguro, un bolchevique.
Lenin vive en el alma del bolchevique como el prototipo acabado de lo que debe ser el revolucionario puro. La vida de Lenin encarna, a los ojos del bolchevique ruso, todas las virtudes del hombre entregado por entero al bien de la humanidad. Para encontrarle en este terreno pareja en la historia, el bolchevique tiene que saltar muchos siglos atrás, hasta Jesucristo o Buda. Más acá sólo Marx se le parece. ¿Quién escribirá algún día el paralelo de éstos dos grandes hombres?
Estos dos creadores de la nueva humanidad ocupan en el corazón del proletariado ruso el lugar que ocuparían dos dioses de tener el socialismo carácter religioso. Una aureola sobrehumana rodea sus figuras, y no digo divina porque la revolución de la que ambos son forjadores, tampoco es un movimiento celestial ni místico, sino de riguroso materialismo celestial ni místico, sino de riguroso materialismo histórico. Cuidémonos de no mixtificar el sentido de los hechos ni los vocablos que los contiene. La revolución socialista y sus creadores no han pretendido ni pretenden traer al mundo una nueva versión teológica de la vida, sino simplemente ua explicación y una fórmula nuevas de justicia social. Marx y Lenin han podido exclamar con mucha exactitud; “ Mi reino es de este mundo” Las palabras “divinos” , “dios”, “religioso”, “santo” carecen de sentido y de carta de naturaleza en el léxico marxistaleninista.
No andan, pues, cuerdos los buenazos escritores burgueses que, este terreno, nos hablan de apocalipsis de San Lenin, de la nueva iglesia marxista, del evangelio proletario según San Stalin o según San Trosky, y otras necesidades. Muchos de los propios panegiristas extranjeros del Soviet nos han llegado a hablar hasta de una iconografía de la Pasión y Muerte de Lenin, refiriendose a las estampas, medallas y escaparapelas en que figura la fotografía del gran jefe, y que circulan profusamente en Rusia. Esta es la mejor manera de tergiversar por su base la dirección histórica de la revolución y de traicionar a sus creadores.
Sin embargo, tampoco hay que desconocer la existencia en la revolución socialista de una nueva mítica y de una nueva dogmática son igualmente de esencia y estructura materialistas; es decir, económica. No hay que confundirlas con la mitica y la dogmática metafísico de las religiones. Los mitos “revolución “ “proletariado” “Internacional” “capital” “ masas “ “justicia social”, etc, son creaciones directas del sentimiento religioso. Los dogmas, en las creaciones del sentimiento religioso. Los dogmas, en la doctrina socialista, proceden asimismo de una necesidad de una necesidad o conjunto de necesidad históricas de la producción, o lo que es igual, de la dialéctica determinista de la técnica del trabajo. Ejemplo; el dogma de las contradicciones crecientes del capitalismo. Los dogmas, en religión, proceden de una necesidad o conjunto de necesidades subjetivas de maravilloso ( edición española). Ejemplo el dogma de la divinidad de Jesús. De aquí que mientras la mítica y la dogmática socialista se apoyan en verdades de rigurosa experiencia histórica, es decir en verdades científicas y controlables prácticamente por la realidad cotidiana, la mítica y la dogmática religiosas se apoyan en simples verdades de fe, reveladas e incontrolables por la experiencia diaria.
Conviene, pues, zanjar de una vez para todas las fronteras históricas y sociales, entre la revolución proletaria y el proceso religioso de nuestra época. La primera no es un nuevo evangelio de fe, destinado a sustituir a las actuales creencias religiosas. Si la revolución socialista, al realizarse, debe rozar y luchar contra tales o cuales obstáculos sociales, derivados del sentimiento o interés religioso imperante en determinada colectividad, lo hará y lo hace solamente desde un plano político y económico. La revolución no toma ningún partido ni finca ninguna perspectiva sistemática y militante en contra ni a favor del sentimiento religioso, ni por su subsistencia ni por su fin. La palabra de orden “La religión es un opio para el pueblo” ni tiene sino un alcance táctico de ofensiva contra uno de los más sólidos medios auxiliares, de la explotación del trabajador, cual es el culto religioso. A la revolución proletaria no le concierne saber la suerte que tendrán las creencias religiosas en el porvernir. Esto sale de su esencia laica y de su praxis social de base. La resonancia y consecuencias religiosas de la revolución proletaria han de producirse por la dialéctica posterior y futura de las nuevas relaciones de producción.
Rusia 1931, Reflexiones al Pie del Kremlin de
Cesar Vallejo, 1/12/1962 Editorial Trilces.
sábado, 27 de septiembre de 2008
RAUL PORRAS BARRENECHEA DISCURSO 22/08/56
Luis Anamaría
blog socialismo peruano.
27 de setiembre del 2008
DISCURSO DEL DOCTOR RAÚL PORRAS BARRENECHEA EN LA SÉTIMA SESIÓN DEL MIÉRCOLES 22 DE AGOSTO DE 1956, EN LA QUE SOLICITO UN PEDIDO ORAL CON EL OBJETO DE QUE SE OTORGUE UNA PENSIÓN DE GRACIA A LA VIUDA DL POETA CESAR VALLEJO El señor PORRAS BARRENECHEA. -
Señor Presidente: Quiero formular un pedido al ministro de Educación Publica, para que, si lo estima conveniente, envíe al Congreso un proyecto otorgando una pensión de gracia a la viuda de Cesar Vallejo, el mas grande poeta peruano de los últimos tiempos y, además, para que el Estado adquiera la propiedad de las obras inéditas de Cesar Vallejo, que se encuentran en poder de su viuda, reservando a ésta los derechos de autor. Nadie desconoce entre nosotros el nombre de Cesar Vallejo, uno de los más autenticos y más grandes poetas que ha tenido el Perú, considerado hoy, quizá como el primer poeta de habla castellana, tanto en América, como en España. Cesar Vallejo publico primero un libro intitulado Los Heraldos Negros, que le colocó de plano entre los más calificados valores de la poesía modernista. Mas tarde publico un libro extraño y áspero Trilce, y al morir dejó un libro de Poemas humanos, que implica un revolución de las formas y de la misma lógica poética, libro de poesía honda, descarnada, extraña y trascendente, que le ha dado una celebridad definitiva y ha sido comentado por los mas grandes críticos de Francia, España y de toda América. Este libro que Vallejo dejo inédito y lo edite el año 1938, a mi costa, recogiéndolo de manos de su viuda. Desde la publicación de Poemas Humanos. Cesar Vallejo fue considerado como uno de los más altos exponentes de la poesía americana, junto a Pablo Neruda. Cesar Vallejo se revela en aquel libro, no solo como un poeta peruano, sino como un poeta universal. Los más grandes críticos de Europa y de America, Luis Aragon, Jean Cassou, Federico de Onis, Damaso Alonso, José Bergamín, los más grandes antologitas de America, lo consideran entre los más altos valores y sólo en el Perú se ha postergado y olvidado su memoria, como ha ocurrido siempre que han surgido hombres que le han dado prestigio, y se ha permitido que su esposa viva en la miseria. Cesar Vallejo murio de hambre en París el año 1938. “ Me moriré en París con aguacero, un día del cual tengo ya el recuerdo”, había dicho él, con angustiosa y presagiosamente, en un soneto celebre; y el tiempo hubo de confirmarlo trágicamente. Pero Vallejo, a pesar de su angustia humana universal, a pesar de sus convicción comunista- que no cegó en él ninguna de las fuentes de la bondad y de la comprensión humana-, escribía siempre pensando en el Perú y recogiendo en los giros de sus versos esencias peruanas, como cuando en París pensaba: “ Que estará haciendo a (sic) esta hora mi andina y dulce Rita, de junco y capulí”, o cuando recordaba los días de fiesta provinciales, diciendo: “ Fue domingo en las claras orejas de mi burro, de mi burro en el Perú ( perdón en la tristeza)”. Y era al mismo tiempo el poeta desgarrado que cantaba el dolor de la vidad, al que le dolía el dolor universal, en versos de tan extraña originalidad como estos que voy a leer para traer a esta Cámara, que por algo esta presidida también por otro poeta, el acento de los versos de Vallejo: “ Amado sea- el que tiene hambre o sed, pero no tiene hambre con qué saciar toda su sed, - ni sed con que saciar todas sus hambres- Amado sea – el que trabaja al día, al mes, a la hora-el que suda de pena o de vergüenza, aquel que va, por orden de sus manos, al cinema-,el que le paga con lo que le falta, -el que duerme de espaldas, el que ya no recuerda su niñez; amado sea- el calvo sin sombrero,- el justo sin espinas,- el ladrón sin rosas,- el que lleva reloj y ha visto a Dios, el que tiene un honor y no fallece, - Amado sea el que tiene chinches; el que lleva zapato roto bajo la lluvia, - el que vela el cadáver de un pan con dos cerillas el que se coge un dedo en una puerta,- el que no tiene cumpleaños,- el que perdió su sombra en un incendio,- el animal, el que parece un loro, - el que parece un hombre, el pobre rico,- el puro miserable, el pobre pobre”. Esta es la voz de César Vallejo, con quién el Perú aún está en deuda. Es necesario que el Perú se preocupe de sus propios valores y que los exalte. Todos los pasises de America exaltan a sus grandes valores representativos, a sus artistas y hombres de pensamientos; pero el Perú sigue siendo lo que dijo el Inca Gracilazo” Madrastra de sus propios hijos” y “apasionada madre de ajenos”. Es necesario que nos ocupemos de Vallejo, es necesario que su viuda no siga viviendo una vida miserable; que no siga teniendo una peinsión de 600 soles que le había acordado la universidad y que después le fuera suspendida y es necesario que se publiquen las obras inéditas de Vallejo. Sabemos, lo que hemos revisado los manuscritos de Vallejo, que existen obras fundamentales de él que nos han sido publicadas, principalmente sus obras dramáticas. Existe en primer término una tragedia incaica intitulada: La piedra cansada_ existe una comedia sobre los problemas sociales que ocurren en Rusia intitulada: Entre dos riberas corre el río, y existe por último, una farsa cómica que se burla del oportunista político que sale de su provincia y llega a diputado y más tarde a presidente de la Republica, con el apoyo de la Cotarca Corporation, que se intitula: Los hermanos Colacho. Todas estas obras pertenecen a nuestro patrimonio espiritual y no deben perderse, que ya estuvieron a punto de perderse durante la guerra de 1939; y que sin embargo, fueron salvadas gracias a la devoción y al espíritu abnegado de esa mujer para que el Perú, tiene un deber y a la que se ha dejado, sin embargo, en el más absoluto desamparo.Por estas razones solicito que, con acuerdo de la Cámara, se dirija ese oficio al ministro de Educación Publica (aplausos en los escaños de los señores senadores y en la galerías)
TRANSCRITO DEL LIBRO DISCURSOS DE PORRAS BARRENECHEA LEGISLADOR
domingo, 6 de julio de 2008
CESAR VALLEJO
Ahora vestiríame
de músico por verle,
chocaría con su alma, sobándole el destino con mi mano,
le dejaría tranquilo, ya que es un alma a pausas,
en fin, le dejaría
posiblemente muerto sobre su cuerpo muerto.
Podría hoy dilatarse en este frío,
podría toser; le vi bostezar, duplicándose en mi oído
su aciago movimiento muscular.
Tal me refiero a un hombre, a su placa positiva
y, ¿por qué no? a su boldo ejecutante,
aquel horrible filamento lujoso;
a su bastón con puño de plata con perrito,
y a los niños
que él dijo eran sus fúnebres cuñados.
Por eso vestiríame hoy de músico,
chocaría con su alma que quedóse mirando a mi materia...
¡Mas ya nunca veréle afeitándose al pie de su mañana;
ya nunca, ya jamás, ya para qué!
¡Hay que ver! ¡qué cosa cosa!
¡qué jamás de jamases su jamás!
PIENSO EN TU SEXO...
Pienso en tu sexo.
Simplificado el corazón, pienso en tu sexo,
ante el hijar maduro del día.
Palpo el botón de dicha, está en sazón.
Y muere un sentimiento antiguo
degenerado en seso.
Pienso en tu sexo, surco más prolífico
y armonioso que el vientre de la sombra,
aunque la muerte concibe y pare
de Dios mismo.
Oh Conciencia,
pienso, si, en el bruto libre
que goza donde quiere, donde puede.
Oh escándalo de miel de los crepúsculos.
Oh estruendo mudo.
¡Odumodneurtse!
POEMA
De todo esto yo soy el único que parte.
De este banco me voy, de mis calzones,
de mi gran situación, de mis acciones,
de mi número hendido parte a parte,
de todo esto yo soy el único que parte.
De los Campos Elíseos o al dar vuelta
la extraña callejuela de la Luna,
mi defunción se va, parte mi cuna,
y, rodeada de gente, sola, suelta,
mi semejanza humana dase vuelta
y despacha sus sombras una a una.
Y me alejo de todo, porque todo
se queda para hacer la coartada:
mi zapato, su ojal, también su lodo
y hasta el doblez del codo
de mi propia camisa abotonada.
ROMERÍA
Pasamos juntos. El sueño
lame nuestros pies qué dulce;
y todo se desplaza en pálidas
renunciaciones sin dulce.
Pasamos juntos. Las muertas
almas, las que, cual nosotros,
cruzaron por el amor,
con enfermos pasos ópalos,
salen en sus lutos rígidos
y se ondulan en nosotros.
Amada, vamos al borde
frágil de un montón de tierra.
Va en aceite ungida el ala,
y en pureza. Pero un golpe,
al caer yo no sé dónde,
afila de cada lágrima
un diente hostil.
Y un soldado, un gran soldado,
heridas por charreteras,
se anima en la tarde heroica,
y a sus pies muestra entre risas,
como una gualdrapa horrenda,
el cerebro de la Vida.
Pasamos juntos, muy juntos,
invicta Luz, paso enfermo;
pasamos juntos las lilas
mostazas de un cementerio.
SETIEMBRE
Aquella noche de setiembre, fuiste
tan buena para mí... hasta dolerme!
Yo no sé lo demás; y para eso,
no debiste ser buena, no debiste.
Aquella noche sollozaste al verme
hermético y tirano, enfermo y triste.
Yo no sé lo demás... y para eso,
yo no sé por qué fui triste... tan triste...!
Solo esa noche de setiembre dulce,
tuve a tus ojos de Magdala, toda
la distancia de Dios... y te fui dulce!
Y también fue una tarde de setiembre
cuando sembré en tus brasas, desde un auto,
los charcos de esta noche de diciembre.
¿ . . . . . . . . . . . .
-Si te amara... qué sería?
-Una orgía!
-Y si él te amara?
Sería
todo rituario, pero menos dulce.
Y si tú me quisieras?
La sombra sufriría
justos fracasos en tus niñas monjas.
Culebrean latigazos,
cuando el can ama a su dueño?
-No; pero la luz es nuestra.
Estás enfermo... Vete... Tengo sueño!
( Bajo la alameda vesperal
se quiebra un fragor de rosa ) .
-Idos, pupilas, pronto...
Ya retoña la selva en mi cristal!
UN HOMBRE ESTÁ MIRANDO A UNA MUJER...
Un hombre está mirando a una mujer,
está mirándola inmediatamente,
con su mal de tierra suntuosa
y la mira a dos manos
y la tumba a dos pechos
y la mueve a dos hombres.
Pregúntome entonces, oprimiéndome
la enorme, blanca, acérrima costilla:
Y este hombre
¿no tuvo a un niño por creciente padre?
¿Y esta mujer, a un niño
por constructor de su evidente sexo?
Puesto que un niño veo ahora,
niño ciempiés, apasionado, enérgico;
veo que no le ven
sonarse entre los dos, colear, vestirse;
puesto que los acepto,
a ella en condición aumentativa,
a él en la flexión del heno rubio.
Y exclamo entonces, sin cesar ni uno
de vivir, sin volver ni uno
a temblar en la justa que venero:
¡Felicidad seguida
tardíamente del Padre,
del Hijo y de la Madre!
¡Instante redondo,
familiar, que ya nadie siente ni ama!
¡De qué deslumbramiento áfono, tinto,
se ejecuta el cantar de los cantares!
¡De qué tronco, el florido carpintero!
¡De qué perfecta axila, el frágil remo!
¡De qué casco, ambos cascos delanteros!
VERANO
Verano, ya me voy. Y me dan pena
las manitas sumisas de tus tardes.
Llegas devotamente; llegas viejo;
y ya no encontrarás en mi alma a nadie.
Verano! Y pasarás por mis balcones
con gran rosario de amatistas y oros,
como un obispo triste que llegara
de lejos a buscar y bendecir
los rotos aros de unos muertos novios.
Verano, ya me voy. Allá, en setiembre
tengo una rosa que te encargo mucho;
la regarás de agua bendita todos
los días de pecado y de sepulcro.
Si a fuerza de llorar el mausoleo,
con luz de fe su mármol aletea,
levanta en alto tu responso, y pide
a Dios que siga para siempre muerta.
Todo ha de ser ya tarde;
y tú no encontrarás en mi alma a nadie.
Ya no llores, Verano! En aquel surco
muere una rosa que renace mucho...
Y SI DESPUÉS DE TANTAS PALABRAS...
¡Y si después de tantas palabras,
no sobrevive la palabra!
¡Si después de las alas de los pájaros,
no sobrevive el pájaro parado!
¡Más valdría, en verdad,
que se lo coman todo y acabemos!
¡Haber nacido para vivir de nuestra muerte!
¡Levantarse del cielo hacia la tierra
por sus propios desastres
y espiar el momento de apagar con su sombra su tiniebla!
¡Más valdría, francamente,
que se lo coman todo y qué más da...!
¡Y si después de tanta historia, sucumbimos,
no ya de eternidad,
sino de esas cosas sencillas, como estar
en la casa o ponerse a cavilar!
¡Y si luego encontramos,
de buenas a primeras, que vivimos,
a juzgar por la altura de los astros,
por el peine y las manchas del pañuelo!
¡Más valdría, en verdad,
que se lo coman todo, desde luego!
Se dirá que tenemos
en uno de los ojos mucha pena
y también en el otro, mucha pena
y en los dos, cuando miran, mucha pena...
Entonces... ¡Claro!... Entonces... ¡ni palabra!
YESO
Silencio. Aquí se ha hecho ya de noche,
ya tras del cementerio se fue el sol;
aquí se está llorando a mil pupilas:
no vuelvas; ya murió mi corazón.
Silencio. Aquí ya todo está vestido
de dolor riguroso; y arde apenas,
como un mal kerosene, esta pasión.
Primavera vendrá. Cantarás «Eva»
desde un minuto horizontal, desde un
hornillo en que arderán los nardos de Eros.
¡Forja allí tu perdón para el poeta,
que ha de dolerme aún,
como clavo que cierra un ataúd!
Mas... una noche de lirismo, tu
buen seno, tu mar rojo
se azotará con olas de quince años,
al ver lejos, aviado con recuerdos
mi corsario bajel, mi ingratitud.
Después, tu manzanar, tu labio dándose,
y que se aja por mí por la vez última,
y que muere sangriento de amar mucho,
como un croquis pagano de Jesús.
Amada! Y cantarás;
y ha de vibrar el femenino en mi alma,
como en una enlutada catedral.
PLANETA PERU
OTROS BLOGS
PlanetaPeru
Seguidores
BLOGS AMIGOS
- BLOG DE IZQUIERDA
- BLOGS DE IZQUIERDA
- Bosque de Palabras
- COMITE DE SOLIDARIDAD CON LA LUCHA AMAZONICA
- DOCUMENTOS
- EL TRACTOR ROJO
- GEORGETTE VALLEJO
- LEJOS DEL PERU
- MARIATEGUI LA REVISTA DE LAS IDEAS
- NOTICIAS
- NUEVO MUNICIPIO
- REDACCION POPULAR
- TACNA COMUNITARIA
- TERRA IGNEA
- http://SOCIALISMOPERUANO.BLOG.TERRA.COM.PE
Archivo del Blog
-
►
2020
(101)
- ► septiembre (6)
-
►
2018
(95)
- ► septiembre (1)
-
►
2017
(168)
- ► septiembre (20)
-
►
2016
(778)
- ► septiembre (80)
-
►
2015
(477)
- ► septiembre (57)
-
►
2014
(187)
- ► septiembre (8)
-
►
2013
(565)
- ► septiembre (55)
-
►
2012
(581)
- ► septiembre (6)
-
►
2011
(892)
- ► septiembre (62)
-
►
2010
(745)
- ► septiembre (95)
-
►
2009
(1830)
- ► septiembre (111)