--- El mar, 3/3/09, miguel aragon <perunuevo2020@yahoo.com.mx> escribió:
| ||||
miércoles, 4 de marzo de 2009
Rv: [foro_centenario] "La Revolución y nosotros" de R. García
Rv: [foro_centenario] "Che" Guevara y el papel de la conciencia en la emancipación del ser humano
--- El mié, 4/3/09, Gustavo Pérez Hinojosa <gperezhinojosa@gmail.com> escribió:
| ||||||
: Charles Jaime Lastra Domÿffffednguez
Asunto: [foro_centenario] Documentos de la Reconstitució n V
A: foro_centenario@ yahoogroups. com, dachll@yahoo. com
Cc: "jaime lastra"
Fecha: martes, 3 marzo, 2009, 1:17 am
Estimados compañeros:
Para vuestra información y correspondiente valoración.
En la década del 80, entre diversos documentos que circularon en el espacio de la literatura socialista (en el sentido más amplio del término), circularon también los Documentos de la Reconstitució n: I, II, III y IV parte. Según la história del desarrollo de las ideas marxistas en el Perú, esta serie de documentos fue difundida por la denominada Organización Comunista "14 de junio". En esta serie de documentos puede evaluarse cómo asumió posición frente a los problemas nacionales e internacionales, y muy especialmente respecto al pensamiento y camino de Mariátegui, en tanto habíase ya reconocido que Mariátegui es el centro de la historia del socialismo peruano.
Se conoce que "Ediciones Semilla" ha publicado una recopilación de artículos que vienen desde 1979 hasta el 2005, que representan la continuidad de la linea sostenida por aquella organización (facción que finalmente se disolvió en los años 1986-1988). Y como bien informa el compañero Daniel Ch., esta facción, igual que todas las organizaciones políticas, incluso diversas instituciones sociales y culturales, sufrió el impacto de la influencia del desbordante izquierdismo, que, dadas las caracterísitcas concretas de ese momento, por ser la facción que defendió el pensamiento y camino de Mariátegui con mayor enfásis y sustento, recibió un tratamiento entrista y de socavamiento de parte de la "jefatura" senderista, creando una facción dentro de la Organización Comunista "14 de Junio". La prensa burguesa, haciendo el juego al izquierdismo desbordante (1982) daba mucha tribuna a la literatura del senderismo y a la de sus sectores influenciados y ganados a su ideología. Por eso, el comunicado al cual se remite Ragarro, tuvo la "gentil" acogida de la prensa burguesa. Más nunca hablaron de la literatura producida por la verdadera facción "14 de Junio".
Ragarro no es una persona desinformada ni improvisada en estos menesteres de la história del devenir del Partido de Mariátegui. Resulta, por ello, muy claro su intención política. Más no le será fácil empañar la imágen de la militancia comunista que en ese momento cumplió bien su jornada en la defensa del socialismo peruano, que tanto como ayer, hoy también se expresa en la defensa de la Base de Unidad Partidaria y la reconstitució n de la vanguardia. Ante los cuales la posición de Ragarro ha dado un giro bastante grave. Hoy más que ayer.
Por lo que se sabe, a través de Internet y mediante folleto impreso, vienen difundiendo Documentos de la Reconstitució n V, que trae interesantes documentos que pueden informar y esclarecer esa "partecita" de la historia del socialismo peruano. Que es una fundamental etapa, pues las posiciones por ese entonces enfrentadas, luego de más de 20 años, ya han tenido el veridicto de la práctica. Y un primer veredicto ha sido que Mariátegui nunca se fue de la militancia verdaderamente comunista, aunque sí de aquellas desviaciones, tanto de la de Guzmán, como de la de Ragarro (que ahora nos habla que para su caso Mariátegui ha regresado para quedarse definitivamente. Solo habría que agregarle a su juicio, que efectivamente le habrá regresado, pero un Mariátegui caricaturizado y tergiversado) .
Y así como en la década del 80, hoy existe una militancia, que no dejará pasar gato por liebre. Y (¡felizmente! ) quedan camaradas de aquella generación que pueden atestiguar cómo Ragarro borra con el codo lo que en aquel momento escribió con la mano, sin mediar autocritica alguna. Precisamente, la serie Documentos de la Reconstitució n V parte incluye el folleto "Desarrollo de las ideas Marxistas en el Perú, escrito en 1973, y reproducido con un prologo en 1979 que es la prueba fehaciente de como el compañero Ragarro ha hecho abandono de las tesis partidarias que por aquel entonces sostenía.
Para información del que quiera conocer estos documentos les adjunto una copia virtual de los mismos.
Atte.
Jaime Lastra.
Asunto: [foro_centenario] Documentos de la Reconstitució n V
A: foro_centenario@ yahoogroups. com, dachll@yahoo. com
Cc: "jaime lastra"
Fecha: martes, 3 marzo, 2009, 1:17 am
Estimados compañeros:
Para vuestra información y correspondiente valoración.
En la década del 80, entre diversos documentos que circularon en el espacio de la literatura socialista (en el sentido más amplio del término), circularon también los Documentos de la Reconstitució n: I, II, III y IV parte. Según la história del desarrollo de las ideas marxistas en el Perú, esta serie de documentos fue difundida por la denominada Organización Comunista "14 de junio". En esta serie de documentos puede evaluarse cómo asumió posición frente a los problemas nacionales e internacionales, y muy especialmente respecto al pensamiento y camino de Mariátegui, en tanto habíase ya reconocido que Mariátegui es el centro de la historia del socialismo peruano.
Se conoce que "Ediciones Semilla" ha publicado una recopilación de artículos que vienen desde 1979 hasta el 2005, que representan la continuidad de la linea sostenida por aquella organización (facción que finalmente se disolvió en los años 1986-1988). Y como bien informa el compañero Daniel Ch., esta facción, igual que todas las organizaciones políticas, incluso diversas instituciones sociales y culturales, sufrió el impacto de la influencia del desbordante izquierdismo, que, dadas las caracterísitcas concretas de ese momento, por ser la facción que defendió el pensamiento y camino de Mariátegui con mayor enfásis y sustento, recibió un tratamiento entrista y de socavamiento de parte de la "jefatura" senderista, creando una facción dentro de la Organización Comunista "14 de Junio". La prensa burguesa, haciendo el juego al izquierdismo desbordante (1982) daba mucha tribuna a la literatura del senderismo y a la de sus sectores influenciados y ganados a su ideología. Por eso, el comunicado al cual se remite Ragarro, tuvo la "gentil" acogida de la prensa burguesa. Más nunca hablaron de la literatura producida por la verdadera facción "14 de Junio".
Ragarro no es una persona desinformada ni improvisada en estos menesteres de la história del devenir del Partido de Mariátegui. Resulta, por ello, muy claro su intención política. Más no le será fácil empañar la imágen de la militancia comunista que en ese momento cumplió bien su jornada en la defensa del socialismo peruano, que tanto como ayer, hoy también se expresa en la defensa de la Base de Unidad Partidaria y la reconstitució n de la vanguardia. Ante los cuales la posición de Ragarro ha dado un giro bastante grave. Hoy más que ayer.
Por lo que se sabe, a través de Internet y mediante folleto impreso, vienen difundiendo Documentos de la Reconstitució n V, que trae interesantes documentos que pueden informar y esclarecer esa "partecita" de la historia del socialismo peruano. Que es una fundamental etapa, pues las posiciones por ese entonces enfrentadas, luego de más de 20 años, ya han tenido el veridicto de la práctica. Y un primer veredicto ha sido que Mariátegui nunca se fue de la militancia verdaderamente comunista, aunque sí de aquellas desviaciones, tanto de la de Guzmán, como de la de Ragarro (que ahora nos habla que para su caso Mariátegui ha regresado para quedarse definitivamente. Solo habría que agregarle a su juicio, que efectivamente le habrá regresado, pero un Mariátegui caricaturizado y tergiversado) .
Y así como en la década del 80, hoy existe una militancia, que no dejará pasar gato por liebre. Y (¡felizmente! ) quedan camaradas de aquella generación que pueden atestiguar cómo Ragarro borra con el codo lo que en aquel momento escribió con la mano, sin mediar autocritica alguna. Precisamente, la serie Documentos de la Reconstitució n V parte incluye el folleto "Desarrollo de las ideas Marxistas en el Perú, escrito en 1973, y reproducido con un prologo en 1979 que es la prueba fehaciente de como el compañero Ragarro ha hecho abandono de las tesis partidarias que por aquel entonces sostenía.
Para información del que quiera conocer estos documentos les adjunto una copia virtual de los mismos.
Atte.
Jaime Lastra.
Etiquetas:
JAIME LASTRA
Temas de Organización
El Partido Comunista y JCM
I.
Pocos años más tarde se fundó oficialmente el Partido Aprista Peruano, en reemplazo de la APRA original, y en octubre de 1928 José Carlos Mariátegui fundó el partido marxista-leninista, es decir, el Partido Comunista, con el nombre provisional de Partido Socialista del Perú, llamado a desempeñar el papel de vanguardia político-revolucionaria de nuestra clase obrera, adherida a la III Internacional. pág. 25
Claro está, nos referimos a la actitud del grupo dirigido por los abogados Luciano Castillo, F.L.Chávez León y Teodomiro Sánchez, a los que un tiempo después se plegaron Antenor Orrego y Alcides Spelucin, defendiendo no solamente la permanencia del nombre de Partido Socialista sino la orientación social-demócrata del Partido. Esta tendencia adversa al movimiento comunista, se declaró contraria a que el Partido de Mariátegui adoptara una línea marxista-leninista y se adhiriera a la III Internacional. pág. 78
La definición ya inconfundible del partido fundado por Mariátegui como un Partido Comunista, producida nítidamente, tuvo también la virtud de operar una decantación saludable en el Comité Central Organizador. El grupo “socialista” de Castillo, que abandonó la sesión del 4 de marzo, a fin de impedir la adhesión a la Internacional Comunista, hizo llegar a José Carlos, el 26 del mismo mes una carta de renuncia al Partido, (…) pág. 79
Si alguien todavía dudase de la filiación de Mariátegui y del Partido que fundó, no obstante el nombre tradicional que tuvo, bastaría con que tomase en cuenta este alineamiento definitorio. Pero es muy curioso, y sobre todo sintomático, que quienes se aferran al nombre primigenio del Partido para sostener que Mariátegui fue socialista y no comunista, prescinden totalmente de la polémica con Castillo y sus seguidores. pág. 115
Se sostuvo que, siendo el nuestro un Partido marxista-leninista no había razón para que se denominase Partido Socialista, máxime que en esos momentos se estaba realizando una tarea de deslinde, con las organizaciones social-demócratas, que precisamente llevaban el nombre de Socialistas. (…) A estas alturas del desarrollo de las luchas sociales peruanas, el término socialista, en nuestro concepto, sonaba ya inadecuado, cuando -a propósito de la segunda prisión de JCM- hasta las mismas autoridades gubernamentales y la prensa burguesa, pusieron más énfasis que antes en calificar a Mariátegui y a sus colaboradores como comunistas, y la denominación “socialista” no nos había preservado de la prisión y las persecuciones ejercidas bajo ese pretexto.
pág. 128
Agregamos que, en el mejor de los casos, aunque los miembros de ese grupo no lo quisieran, a estas alturas del proceso revolucionario, el nombre del Partido Socialista resultaba identificado indudablemente con la II Internacional, con el social-reformismo, lo cual dificultaba nuestra labor de reclutamiento y de construcción partidaria. (…) Debíamos trabajar por un Partido Comunista y, si eso era necesario, como pensábamos, había que darle ese nombre a nuestra organización en el momento más próximo y oportuno. pág. 130
En los Años Cumbres. Mariátegui, por Jorge del Prado
Ediciones Unidad S.A. Lima-Perú, 1983, 305 págs. 15 x 21 cms
II
4. La lucha por la pureza del marxismo-leninismo y los errores de Mariátegui.
Nuestro Partido desde su fundación ha acusado una débil formación ideológica y como consecuencia de ello, también su línea política ha incurrido en diversos errores. En tiempos de la constitución del Partido, con el nombre de Partido Socialista del Perú, el propio Mariátegui no había concluido aún su formación marxista-leninista y su nivel ideológico acusaba influencias muy claras del idealismo filosófico y del anarco-sindicalismo, así como en cuanto al materialismo histórico aún no lo había asimilado, pues tenía concepciones imprecisas y erróneas sobre la sociedad incaica, calificándola de “comunismo”, siendo evidente que dicha sociedad estaba regida por un Estado teocrático militar sumamente fuerte y de que existían desigualdades sociales, es decir, clases. El Estado es el producto de la lucha de clases y sirve para mantener y defender los intereses de la clase dominante. Igualmente, sobre el concepto de raza y nación acusaba influencia de escritores burgueses como Wilfredo Pareto y en ocasiones llegaba a sostener la inferioridad del mestizo con respecto al indio y señalaba la conveniencia de convertir el factor raza en factor revolucionario, cuando en el ABC del marxismo sabemos que la lucha de clases es el motor de la historia.
Nuestro Partido ha señalado como méritos de Mariátegui el haber aceptado la caracterización correcta de la sociedad peruana como semicolonial y semifeudal, basándose en las directivas de la III Internacional; en haber defendido el derecho de la clase obrera a tener su propio Partido; en haber sido uno de los principales promotores en la fundación de la Confederación General de Trabajadores del Perú, o sea en haber luchado por la centralización única de los trabajadores.
Nuestro Partido ha mencionado repetidas veces que Mariátegui tiene méritos y también errores; pero no se ha atrevido a hacer un estudio concienzudo de toda su obra, ni siquiera de sus Siete Ensayos de interpretación de la realidad peruana, su obra capital, obra en la que falta precisamente un estudio acerca de la penetración imperialista en nuestro país y que en buena parte ha sido hecha por la V Conferencia Nacional de 1965.
De otro lado, casi en general, las obras de Mariátegui no revelan un espíritu de Partido, ya que la referencia al Partido es muy circunstancial y la mayoría de sus obras pueden ser calificadas como demoliberales, lo que fue el reflejo de su débil formación marxista. Todo esto durante mucho tiempo ha sido casi intocado en el Partido, salvo algunas críticas (…)
En este Informe no vamos a detenernos en señalar todos los errores de Mariátegui sino simplemente algunos. Es el propio Mariátegui quien reconoce en su forma de pensar influencias extrañas al marxismo. (…)
Mariátegui no comprendía bien lo que es el revisionismo porque en realidad sus propios puntos de vista toman mucho del revisionismo. (…)
En cuanto se refiere al materialismo histórico, Mariátegui recurrió a sociólogos y filósofos antimarxistas para amparar sus puntos de vista. (…)
A Mariátegui se le ha considerado siempre como un marxista basado en su afirmación de ser un marxista convicto y confeso. La experiencia histórica demuestra que no basta la afirmación de ser marxista para serlo. Por ello tenemos que hacer un estudio integral de las obras de Mariátegui, cuyas obras en general no reflejan un espíritu de partido. En muchas de ellas no encontramos las citas necesarias de los clásicos, debido a que proliferan puntos de vista ajenos al marxismo-leninismo. Precisamente la falta de espíritu de partido es una de las herencias que aún se notan en cierta parte de la militancia. (…)
Por todas estas razones los intelectuales burgueses han encomiado las obras de Mariátegui. Casi de todas las tiendas políticas salen elogios a su persona y a su obra, precisamente porque en ellas no se encuentra espíritu de Partido. En la VI Conferencia Nacional, hubo una polémica en torno al Informe presentado por el Secretario General, pues mientras éste sostenía que el Partido se sustentaba también en el legado revolucionario de Mariátegui, términos que deberían usarse unidos, por cuanto en la obra de Mariátegui habían algunos errores que era necesario señalar, la mayoría de los participantes influidos por un pequeño grupo que posteriormente se apartó del Partido, fue expulsado de su seno y que posteriormente se constituyó en otro partido, conocido como “Sendero Luminoso”, impuso la formulación de poner simplemente “el legado de Mariátegui”. Se defendía así la sublimación incondicional e irracional de Mariátegui como al fundador que no había cometido errores y que lo había dicho y lo había hecho todo. Por ello más aceptable era el conjunto de las dos palabras “legado revolucionario”, debido a que como estamos viendo, en la obra de Mariátegui hay mucho legado que no es revolucionario. (…)
En este Informe no se pretende agotar la crítica a las ideas erróneas y no marxistas de Mariátegui, sino simplemente dar pautas para estimular el estudio concienzudo de sus obras a la luz del marxismo-leninismo, de las orientaciones de la III Internacional y del internacionalismo proletario. –esto es muy importante, por cuanto las obras de Mariátegui en su conjunto reflejan pluralismo ideológico, incompatible con el marxismo-leninismo. (…)Es por ello que diversas agrupaciones políticas oportunistas se acogen a sus ideas y cada quien trata de aparecer como más mariateguista que el otro. Incluso se ha llegado a la formación de un partido con el nombre de Mariátegui y se piensa en la formación de un frente político mariateguista. Nuestro partido tiene que ceñirse al marxismo-leninismo y nada más que al marxismo-leninismo en la elaboración de su línea revolucionaria proletaria y en su práctica revolucionaria. (…)
Este Congreso debe aprobar un deslinde con las ideas erróneas y no marxistas y antimarxistas de Mariátegui, colocar a su persona en el verdadero lugar que le corresponde como a intelectual demócrata progresista cuya formación marxista, aparte de que no había alcanzado un grado suficiente de desarrollo, se nutría y amalgamaba con influencias extrañas al marxismo. Así como hemos deslindado con el llamado “pensamiento Mao Tsetung” debemos hacerlo también con las ideas de Mariátegui. Toda la militancia y en especial los miembros de la Dirección Nacional e intermedia deben realmente estudiar sus obras y es bueno recordar que la mayoría de los admiradores de Mariátegui tienen las obras de éste como valiosas colecciones de Biblioteca, muchas veces intocadas, es decir, no estudiadas. Debemos emprender con audacia este trabajo.
El Partido debe defender permanentemente la pureza del marxismo-leninismo, vengan de donde vengan todas las formas de oportunismo y revisionismo.
La Situación Actual y Perspectivas de la Revolución Peruana
Ediciones Bandera Roja 1983, 115 pgs. 14 x 20 cms. El Punto 4 abarca las págs 94 a 100
III
Liberándose de ataduras ideológicas dogmáticas y empiristas, atreviéndose a pensar con cabeza propia, afirmándose en el marxismo-leninismo, marchando al reencuentro del camino iniciado por Mariátegui de dar respuesta y resolver los problemas de la revolución partiendo de la realidad y de las condiciones concretas del país, el V Congreso sentará un precedente ideológico y una base teórica sólidos y un rumbo estratégico y táctico sobre el cual edificaremos el partido del proletariado que la revolución requiere y el pueblo peruano, con la clase obrera al frente, esperan. pág. 15
Una tercera cuestión: partiendo de la premisa de la importancia revolucionaria del campesinado en la revolución peruana y del carácter democrático y antiimperialista de la revolución en su primera etapa, se crearon premisas para la idealización del campesinado hasta transformarla en la clase fundamental de la revolución peruana en detrimento del proletariado. Una de las fuentes del democratismo revolucionario y del populismo en el Partido reside en esta premisa teóricamente errónea y políticamente chata. pág. 21
El Partido Comunista existe históricamente. Cumplidos los fines que originan su existencia cesará con ellos. Se rige por principios ideológicos y teóricos de validez universal. Esta teoría e ideología es el marxismo-leninismo enriquecido con los aportes de Mao Zedong. Hace suyo, además, el pensamiento de su fundador, José Carlos Mariátegui. pág. 302
El Partido Comunista del Perú tiene en el marxismo-leninismo la base teórica que guía su pensamiento y acción. Hace suyos, además, los aportes teóricos de Mao Zedong y el pensamiento de su fundador, José Carlos Mariátegui, que representa el punto de partida de la aplicación creadora de la doctrina científica del proletariado a la realidad peruana. pág. 345
Partido Comunista del Perú. V Congreso Nacional. Documentos
Ediciones Patria Roja, 1984, 367 págs. 12.5 x 19.5 cms
IV
Defender el Camino de Mariátegui “es hacer el trabajo de coleccionistas de antigüedades” Los que siguen a JCM “cual oráculo, depositario de todas las verdades eternas, sin mérito a ser desarrolladas, so pena de caer en herejía, enamorados de su imagen, le rinden culto y lo mantienen fosilizado, cual icono inofensivo, al que sahuman incienso y mirra” Por eso “el Partido ha dado a la Base de Unidad Partidaria el siguiente contenido: marxismo-leninismo-maoísmo, pensamiento guía del c. Gonzalo (como desarrollo del pensamiento de José Carlos Mariátegui al aplicar el marxismo-leninismo-maoísmo a la interpretación de nuestra realidad actual) y la línea general del Partido, la que se está aplicando actualmente en condiciones de la lucha armada” Entonces, “sólo hay un partido comunista y un centro de la revolución”, pues “el marxismo no reconoce la existencia de varios ‘partidos’ del proletariado… De modo entonces que el proletariado peruano tenemos en el Partido Comunista del Perú nuestra vanguardia y no hay otro” y que “la única manera con que pueden avanzar y dar el paso que los ubique en las filas de la revolución y el Partido es sometiendo a profunda crítica y autocrítica las raíces de sus concepciones. De aquellas raíces primigenias con que han combatido o separado del Partido” Y que “En abultado despropósito hemos extendido partida de nacimiento al llamado m-c-p. dándole calidad de comunistas a diversas organizaciones e individuos que, por sus orígenes ideológico-políticos con los cuales no han deslindado a fondo, por sus actuales posiciones y tácticas, distantes de ser correctas y revolucionarias, es una indulgencia demasiado grande denominarlos comunistas”
Comunicado de la Organización Comunista 14 de Junio PCP. Octubre 1982
Publicado en la revista Oiga, 1º noviembre de 1982
Nota. La Gran Conmemoración, 7 de Octubre 2008 ha puesto por fin la Creación Heroica de JCM como centro del Socialismo Peruano. Este trabajo prolongado de crítica de ideas ha requerido de ¡80 años! y el esfuerzo de generación tras generación. No sólo Ravines y Martínez desecharon esta Creación Heroica. En los años 80, cada Partido Comunista tuvo que pronunciarse: I Partido Comunista (Unidad), II Partido Comunista (Bandera Roja). III Partido Comunista (Patria Roja), IV Partido Comunista (Sendero Luminoso)
Comparando el Documento Central Nuestra Posición con este material se puede captar la magnitud del paso dado, la importancia de la tarea de preparación de la organización y por qué, por fin
¡Mariátegui ha regresado para quedarse definitivamente entre nosotros!
Ragarro
02.03.09
I.
Pocos años más tarde se fundó oficialmente el Partido Aprista Peruano, en reemplazo de la APRA original, y en octubre de 1928 José Carlos Mariátegui fundó el partido marxista-leninista, es decir, el Partido Comunista, con el nombre provisional de Partido Socialista del Perú, llamado a desempeñar el papel de vanguardia político-revolucionaria de nuestra clase obrera, adherida a la III Internacional. pág. 25
Claro está, nos referimos a la actitud del grupo dirigido por los abogados Luciano Castillo, F.L.Chávez León y Teodomiro Sánchez, a los que un tiempo después se plegaron Antenor Orrego y Alcides Spelucin, defendiendo no solamente la permanencia del nombre de Partido Socialista sino la orientación social-demócrata del Partido. Esta tendencia adversa al movimiento comunista, se declaró contraria a que el Partido de Mariátegui adoptara una línea marxista-leninista y se adhiriera a la III Internacional. pág. 78
La definición ya inconfundible del partido fundado por Mariátegui como un Partido Comunista, producida nítidamente, tuvo también la virtud de operar una decantación saludable en el Comité Central Organizador. El grupo “socialista” de Castillo, que abandonó la sesión del 4 de marzo, a fin de impedir la adhesión a la Internacional Comunista, hizo llegar a José Carlos, el 26 del mismo mes una carta de renuncia al Partido, (…) pág. 79
Si alguien todavía dudase de la filiación de Mariátegui y del Partido que fundó, no obstante el nombre tradicional que tuvo, bastaría con que tomase en cuenta este alineamiento definitorio. Pero es muy curioso, y sobre todo sintomático, que quienes se aferran al nombre primigenio del Partido para sostener que Mariátegui fue socialista y no comunista, prescinden totalmente de la polémica con Castillo y sus seguidores. pág. 115
Se sostuvo que, siendo el nuestro un Partido marxista-leninista no había razón para que se denominase Partido Socialista, máxime que en esos momentos se estaba realizando una tarea de deslinde, con las organizaciones social-demócratas, que precisamente llevaban el nombre de Socialistas. (…) A estas alturas del desarrollo de las luchas sociales peruanas, el término socialista, en nuestro concepto, sonaba ya inadecuado, cuando -a propósito de la segunda prisión de JCM- hasta las mismas autoridades gubernamentales y la prensa burguesa, pusieron más énfasis que antes en calificar a Mariátegui y a sus colaboradores como comunistas, y la denominación “socialista” no nos había preservado de la prisión y las persecuciones ejercidas bajo ese pretexto.
pág. 128
Agregamos que, en el mejor de los casos, aunque los miembros de ese grupo no lo quisieran, a estas alturas del proceso revolucionario, el nombre del Partido Socialista resultaba identificado indudablemente con la II Internacional, con el social-reformismo, lo cual dificultaba nuestra labor de reclutamiento y de construcción partidaria. (…) Debíamos trabajar por un Partido Comunista y, si eso era necesario, como pensábamos, había que darle ese nombre a nuestra organización en el momento más próximo y oportuno. pág. 130
En los Años Cumbres. Mariátegui, por Jorge del Prado
Ediciones Unidad S.A. Lima-Perú, 1983, 305 págs. 15 x 21 cms
II
4. La lucha por la pureza del marxismo-leninismo y los errores de Mariátegui.
Nuestro Partido desde su fundación ha acusado una débil formación ideológica y como consecuencia de ello, también su línea política ha incurrido en diversos errores. En tiempos de la constitución del Partido, con el nombre de Partido Socialista del Perú, el propio Mariátegui no había concluido aún su formación marxista-leninista y su nivel ideológico acusaba influencias muy claras del idealismo filosófico y del anarco-sindicalismo, así como en cuanto al materialismo histórico aún no lo había asimilado, pues tenía concepciones imprecisas y erróneas sobre la sociedad incaica, calificándola de “comunismo”, siendo evidente que dicha sociedad estaba regida por un Estado teocrático militar sumamente fuerte y de que existían desigualdades sociales, es decir, clases. El Estado es el producto de la lucha de clases y sirve para mantener y defender los intereses de la clase dominante. Igualmente, sobre el concepto de raza y nación acusaba influencia de escritores burgueses como Wilfredo Pareto y en ocasiones llegaba a sostener la inferioridad del mestizo con respecto al indio y señalaba la conveniencia de convertir el factor raza en factor revolucionario, cuando en el ABC del marxismo sabemos que la lucha de clases es el motor de la historia.
Nuestro Partido ha señalado como méritos de Mariátegui el haber aceptado la caracterización correcta de la sociedad peruana como semicolonial y semifeudal, basándose en las directivas de la III Internacional; en haber defendido el derecho de la clase obrera a tener su propio Partido; en haber sido uno de los principales promotores en la fundación de la Confederación General de Trabajadores del Perú, o sea en haber luchado por la centralización única de los trabajadores.
Nuestro Partido ha mencionado repetidas veces que Mariátegui tiene méritos y también errores; pero no se ha atrevido a hacer un estudio concienzudo de toda su obra, ni siquiera de sus Siete Ensayos de interpretación de la realidad peruana, su obra capital, obra en la que falta precisamente un estudio acerca de la penetración imperialista en nuestro país y que en buena parte ha sido hecha por la V Conferencia Nacional de 1965.
De otro lado, casi en general, las obras de Mariátegui no revelan un espíritu de Partido, ya que la referencia al Partido es muy circunstancial y la mayoría de sus obras pueden ser calificadas como demoliberales, lo que fue el reflejo de su débil formación marxista. Todo esto durante mucho tiempo ha sido casi intocado en el Partido, salvo algunas críticas (…)
En este Informe no vamos a detenernos en señalar todos los errores de Mariátegui sino simplemente algunos. Es el propio Mariátegui quien reconoce en su forma de pensar influencias extrañas al marxismo. (…)
Mariátegui no comprendía bien lo que es el revisionismo porque en realidad sus propios puntos de vista toman mucho del revisionismo. (…)
En cuanto se refiere al materialismo histórico, Mariátegui recurrió a sociólogos y filósofos antimarxistas para amparar sus puntos de vista. (…)
A Mariátegui se le ha considerado siempre como un marxista basado en su afirmación de ser un marxista convicto y confeso. La experiencia histórica demuestra que no basta la afirmación de ser marxista para serlo. Por ello tenemos que hacer un estudio integral de las obras de Mariátegui, cuyas obras en general no reflejan un espíritu de partido. En muchas de ellas no encontramos las citas necesarias de los clásicos, debido a que proliferan puntos de vista ajenos al marxismo-leninismo. Precisamente la falta de espíritu de partido es una de las herencias que aún se notan en cierta parte de la militancia. (…)
Por todas estas razones los intelectuales burgueses han encomiado las obras de Mariátegui. Casi de todas las tiendas políticas salen elogios a su persona y a su obra, precisamente porque en ellas no se encuentra espíritu de Partido. En la VI Conferencia Nacional, hubo una polémica en torno al Informe presentado por el Secretario General, pues mientras éste sostenía que el Partido se sustentaba también en el legado revolucionario de Mariátegui, términos que deberían usarse unidos, por cuanto en la obra de Mariátegui habían algunos errores que era necesario señalar, la mayoría de los participantes influidos por un pequeño grupo que posteriormente se apartó del Partido, fue expulsado de su seno y que posteriormente se constituyó en otro partido, conocido como “Sendero Luminoso”, impuso la formulación de poner simplemente “el legado de Mariátegui”. Se defendía así la sublimación incondicional e irracional de Mariátegui como al fundador que no había cometido errores y que lo había dicho y lo había hecho todo. Por ello más aceptable era el conjunto de las dos palabras “legado revolucionario”, debido a que como estamos viendo, en la obra de Mariátegui hay mucho legado que no es revolucionario. (…)
En este Informe no se pretende agotar la crítica a las ideas erróneas y no marxistas de Mariátegui, sino simplemente dar pautas para estimular el estudio concienzudo de sus obras a la luz del marxismo-leninismo, de las orientaciones de la III Internacional y del internacionalismo proletario. –esto es muy importante, por cuanto las obras de Mariátegui en su conjunto reflejan pluralismo ideológico, incompatible con el marxismo-leninismo. (…)Es por ello que diversas agrupaciones políticas oportunistas se acogen a sus ideas y cada quien trata de aparecer como más mariateguista que el otro. Incluso se ha llegado a la formación de un partido con el nombre de Mariátegui y se piensa en la formación de un frente político mariateguista. Nuestro partido tiene que ceñirse al marxismo-leninismo y nada más que al marxismo-leninismo en la elaboración de su línea revolucionaria proletaria y en su práctica revolucionaria. (…)
Este Congreso debe aprobar un deslinde con las ideas erróneas y no marxistas y antimarxistas de Mariátegui, colocar a su persona en el verdadero lugar que le corresponde como a intelectual demócrata progresista cuya formación marxista, aparte de que no había alcanzado un grado suficiente de desarrollo, se nutría y amalgamaba con influencias extrañas al marxismo. Así como hemos deslindado con el llamado “pensamiento Mao Tsetung” debemos hacerlo también con las ideas de Mariátegui. Toda la militancia y en especial los miembros de la Dirección Nacional e intermedia deben realmente estudiar sus obras y es bueno recordar que la mayoría de los admiradores de Mariátegui tienen las obras de éste como valiosas colecciones de Biblioteca, muchas veces intocadas, es decir, no estudiadas. Debemos emprender con audacia este trabajo.
El Partido debe defender permanentemente la pureza del marxismo-leninismo, vengan de donde vengan todas las formas de oportunismo y revisionismo.
La Situación Actual y Perspectivas de la Revolución Peruana
Ediciones Bandera Roja 1983, 115 pgs. 14 x 20 cms. El Punto 4 abarca las págs 94 a 100
III
Liberándose de ataduras ideológicas dogmáticas y empiristas, atreviéndose a pensar con cabeza propia, afirmándose en el marxismo-leninismo, marchando al reencuentro del camino iniciado por Mariátegui de dar respuesta y resolver los problemas de la revolución partiendo de la realidad y de las condiciones concretas del país, el V Congreso sentará un precedente ideológico y una base teórica sólidos y un rumbo estratégico y táctico sobre el cual edificaremos el partido del proletariado que la revolución requiere y el pueblo peruano, con la clase obrera al frente, esperan. pág. 15
Una tercera cuestión: partiendo de la premisa de la importancia revolucionaria del campesinado en la revolución peruana y del carácter democrático y antiimperialista de la revolución en su primera etapa, se crearon premisas para la idealización del campesinado hasta transformarla en la clase fundamental de la revolución peruana en detrimento del proletariado. Una de las fuentes del democratismo revolucionario y del populismo en el Partido reside en esta premisa teóricamente errónea y políticamente chata. pág. 21
El Partido Comunista existe históricamente. Cumplidos los fines que originan su existencia cesará con ellos. Se rige por principios ideológicos y teóricos de validez universal. Esta teoría e ideología es el marxismo-leninismo enriquecido con los aportes de Mao Zedong. Hace suyo, además, el pensamiento de su fundador, José Carlos Mariátegui. pág. 302
El Partido Comunista del Perú tiene en el marxismo-leninismo la base teórica que guía su pensamiento y acción. Hace suyos, además, los aportes teóricos de Mao Zedong y el pensamiento de su fundador, José Carlos Mariátegui, que representa el punto de partida de la aplicación creadora de la doctrina científica del proletariado a la realidad peruana. pág. 345
Partido Comunista del Perú. V Congreso Nacional. Documentos
Ediciones Patria Roja, 1984, 367 págs. 12.5 x 19.5 cms
IV
Defender el Camino de Mariátegui “es hacer el trabajo de coleccionistas de antigüedades” Los que siguen a JCM “cual oráculo, depositario de todas las verdades eternas, sin mérito a ser desarrolladas, so pena de caer en herejía, enamorados de su imagen, le rinden culto y lo mantienen fosilizado, cual icono inofensivo, al que sahuman incienso y mirra” Por eso “el Partido ha dado a la Base de Unidad Partidaria el siguiente contenido: marxismo-leninismo-maoísmo, pensamiento guía del c. Gonzalo (como desarrollo del pensamiento de José Carlos Mariátegui al aplicar el marxismo-leninismo-maoísmo a la interpretación de nuestra realidad actual) y la línea general del Partido, la que se está aplicando actualmente en condiciones de la lucha armada” Entonces, “sólo hay un partido comunista y un centro de la revolución”, pues “el marxismo no reconoce la existencia de varios ‘partidos’ del proletariado… De modo entonces que el proletariado peruano tenemos en el Partido Comunista del Perú nuestra vanguardia y no hay otro” y que “la única manera con que pueden avanzar y dar el paso que los ubique en las filas de la revolución y el Partido es sometiendo a profunda crítica y autocrítica las raíces de sus concepciones. De aquellas raíces primigenias con que han combatido o separado del Partido” Y que “En abultado despropósito hemos extendido partida de nacimiento al llamado m-c-p. dándole calidad de comunistas a diversas organizaciones e individuos que, por sus orígenes ideológico-políticos con los cuales no han deslindado a fondo, por sus actuales posiciones y tácticas, distantes de ser correctas y revolucionarias, es una indulgencia demasiado grande denominarlos comunistas”
Comunicado de la Organización Comunista 14 de Junio PCP. Octubre 1982
Publicado en la revista Oiga, 1º noviembre de 1982
Nota. La Gran Conmemoración, 7 de Octubre 2008 ha puesto por fin la Creación Heroica de JCM como centro del Socialismo Peruano. Este trabajo prolongado de crítica de ideas ha requerido de ¡80 años! y el esfuerzo de generación tras generación. No sólo Ravines y Martínez desecharon esta Creación Heroica. En los años 80, cada Partido Comunista tuvo que pronunciarse: I Partido Comunista (Unidad), II Partido Comunista (Bandera Roja). III Partido Comunista (Patria Roja), IV Partido Comunista (Sendero Luminoso)
Comparando el Documento Central Nuestra Posición con este material se puede captar la magnitud del paso dado, la importancia de la tarea de preparación de la organización y por qué, por fin
¡Mariátegui ha regresado para quedarse definitivamente entre nosotros!
Ragarro
02.03.09
Etiquetas:
ragarro
Temas de Organización
El Partido Comunista y JCM
I.
Pocos años más tarde se fundó oficialmente el Partido Aprista Peruano, en reemplazo de la APRA original, y en octubre de 1928 José Carlos Mariátegui fundó el partido marxista-leninista, es decir, el Partido Comunista, con el nombre provisional de Partido Socialista del Perú, llamado a desempeñar el papel de vanguardia político-revolucionaria de nuestra clase obrera, adherida a la III Internacional. pág. 25
Claro está, nos referimos a la actitud del grupo dirigido por los abogados Luciano Castillo, F.L.Chávez León y Teodomiro Sánchez, a los que un tiempo después se plegaron Antenor Orrego y Alcides Spelucin, defendiendo no solamente la permanencia del nombre de Partido Socialista sino la orientación social-demócrata del Partido. Esta tendencia adversa al movimiento comunista, se declaró contraria a que el Partido de Mariátegui adoptara una línea marxista-leninista y se adhiriera a la III Internacional. pág. 78
La definición ya inconfundible del partido fundado por Mariátegui como un Partido Comunista, producida nítidamente, tuvo también la virtud de operar una decantación saludable en el Comité Central Organizador. El grupo “socialista” de Castillo, que abandonó la sesión del 4 de marzo, a fin de impedir la adhesión a la Internacional Comunista, hizo llegar a José Carlos, el 26 del mismo mes una carta de renuncia al Partido, (…) pág. 79
Si alguien todavía dudase de la filiación de Mariátegui y del Partido que fundó, no obstante el nombre tradicional que tuvo, bastaría con que tomase en cuenta este alineamiento definitorio. Pero es muy curioso, y sobre todo sintomático, que quienes se aferran al nombre primigenio del Partido para sostener que Mariátegui fue socialista y no comunista, prescinden totalmente de la polémica con Castillo y sus seguidores. pág. 115
Se sostuvo que, siendo el nuestro un Partido marxista-leninista no había razón para que se denominase Partido Socialista, máxime que en esos momentos se estaba realizando una tarea de deslinde, con las organizaciones social-demócratas, que precisamente llevaban el nombre de Socialistas. (…) A estas alturas del desarrollo de las luchas sociales peruanas, el término socialista, en nuestro concepto, sonaba ya inadecuado, cuando -a propósito de la segunda prisión de JCM- hasta las mismas autoridades gubernamentales y la prensa burguesa, pusieron más énfasis que antes en calificar a Mariátegui y a sus colaboradores como comunistas, y la denominación “socialista” no nos había preservado de la prisión y las persecuciones ejercidas bajo ese pretexto.
pág. 128
Agregamos que, en el mejor de los casos, aunque los miembros de ese grupo no lo quisieran, a estas alturas del proceso revolucionario, el nombre del Partido Socialista resultaba identificado indudablemente con la II Internacional, con el social-reformismo, lo cual dificultaba nuestra labor de reclutamiento y de construcción partidaria. (…) Debíamos trabajar por un Partido Comunista y, si eso era necesario, como pensábamos, había que darle ese nombre a nuestra organización en el momento más próximo y oportuno. pág. 130
En los Años Cumbres. Mariátegui, por Jorge del Prado
Ediciones Unidad S.A. Lima-Perú, 1983, 305 págs. 15 x 21 cms
II
4. La lucha por la pureza del marxismo-leninismo y los errores de Mariátegui.
Nuestro Partido desde su fundación ha acusado una débil formación ideológica y como consecuencia de ello, también su línea política ha incurrido en diversos errores. En tiempos de la constitución del Partido, con el nombre de Partido Socialista del Perú, el propio Mariátegui no había concluido aún su formación marxista-leninista y su nivel ideológico acusaba influencias muy claras del idealismo filosófico y del anarco-sindicalismo, así como en cuanto al materialismo histórico aún no lo había asimilado, pues tenía concepciones imprecisas y erróneas sobre la sociedad incaica, calificándola de “comunismo”, siendo evidente que dicha sociedad estaba regida por un Estado teocrático militar sumamente fuerte y de que existían desigualdades sociales, es decir, clases. El Estado es el producto de la lucha de clases y sirve para mantener y defender los intereses de la clase dominante. Igualmente, sobre el concepto de raza y nación acusaba influencia de escritores burgueses como Wilfredo Pareto y en ocasiones llegaba a sostener la inferioridad del mestizo con respecto al indio y señalaba la conveniencia de convertir el factor raza en factor revolucionario, cuando en el ABC del marxismo sabemos que la lucha de clases es el motor de la historia.
Nuestro Partido ha señalado como méritos de Mariátegui el haber aceptado la caracterización correcta de la sociedad peruana como semicolonial y semifeudal, basándose en las directivas de la III Internacional; en haber defendido el derecho de la clase obrera a tener su propio Partido; en haber sido uno de los principales promotores en la fundación de la Confederación General de Trabajadores del Perú, o sea en haber luchado por la centralización única de los trabajadores.
Nuestro Partido ha mencionado repetidas veces que Mariátegui tiene méritos y también errores; pero no se ha atrevido a hacer un estudio concienzudo de toda su obra, ni siquiera de sus Siete Ensayos de interpretación de la realidad peruana, su obra capital, obra en la que falta precisamente un estudio acerca de la penetración imperialista en nuestro país y que en buena parte ha sido hecha por la V Conferencia Nacional de 1965.
De otro lado, casi en general, las obras de Mariátegui no revelan un espíritu de Partido, ya que la referencia al Partido es muy circunstancial y la mayoría de sus obras pueden ser calificadas como demoliberales, lo que fue el reflejo de su débil formación marxista. Todo esto durante mucho tiempo ha sido casi intocado en el Partido, salvo algunas críticas (…)
En este Informe no vamos a detenernos en señalar todos los errores de Mariátegui sino simplemente algunos. Es el propio Mariátegui quien reconoce en su forma de pensar influencias extrañas al marxismo. (…)
Mariátegui no comprendía bien lo que es el revisionismo porque en realidad sus propios puntos de vista toman mucho del revisionismo. (…)
En cuanto se refiere al materialismo histórico, Mariátegui recurrió a sociólogos y filósofos antimarxistas para amparar sus puntos de vista. (…)
A Mariátegui se le ha considerado siempre como un marxista basado en su afirmación de ser un marxista convicto y confeso. La experiencia histórica demuestra que no basta la afirmación de ser marxista para serlo. Por ello tenemos que hacer un estudio integral de las obras de Mariátegui, cuyas obras en general no reflejan un espíritu de partido. En muchas de ellas no encontramos las citas necesarias de los clásicos, debido a que proliferan puntos de vista ajenos al marxismo-leninismo. Precisamente la falta de espíritu de partido es una de las herencias que aún se notan en cierta parte de la militancia. (…)
Por todas estas razones los intelectuales burgueses han encomiado las obras de Mariátegui. Casi de todas las tiendas políticas salen elogios a su persona y a su obra, precisamente porque en ellas no se encuentra espíritu de Partido. En la VI Conferencia Nacional, hubo una polémica en torno al Informe presentado por el Secretario General, pues mientras éste sostenía que el Partido se sustentaba también en el legado revolucionario de Mariátegui, términos que deberían usarse unidos, por cuanto en la obra de Mariátegui habían algunos errores que era necesario señalar, la mayoría de los participantes influidos por un pequeño grupo que posteriormente se apartó del Partido, fue expulsado de su seno y que posteriormente se constituyó en otro partido, conocido como “Sendero Luminoso”, impuso la formulación de poner simplemente “el legado de Mariátegui”. Se defendía así la sublimación incondicional e irracional de Mariátegui como al fundador que no había cometido errores y que lo había dicho y lo había hecho todo. Por ello más aceptable era el conjunto de las dos palabras “legado revolucionario”, debido a que como estamos viendo, en la obra de Mariátegui hay mucho legado que no es revolucionario. (…)
En este Informe no se pretende agotar la crítica a las ideas erróneas y no marxistas de Mariátegui, sino simplemente dar pautas para estimular el estudio concienzudo de sus obras a la luz del marxismo-leninismo, de las orientaciones de la III Internacional y del internacionalismo proletario. –esto es muy importante, por cuanto las obras de Mariátegui en su conjunto reflejan pluralismo ideológico, incompatible con el marxismo-leninismo. (…)Es por ello que diversas agrupaciones políticas oportunistas se acogen a sus ideas y cada quien trata de aparecer como más mariateguista que el otro. Incluso se ha llegado a la formación de un partido con el nombre de Mariátegui y se piensa en la formación de un frente político mariateguista. Nuestro partido tiene que ceñirse al marxismo-leninismo y nada más que al marxismo-leninismo en la elaboración de su línea revolucionaria proletaria y en su práctica revolucionaria. (…)
Este Congreso debe aprobar un deslinde con las ideas erróneas y no marxistas y antimarxistas de Mariátegui, colocar a su persona en el verdadero lugar que le corresponde como a intelectual demócrata progresista cuya formación marxista, aparte de que no había alcanzado un grado suficiente de desarrollo, se nutría y amalgamaba con influencias extrañas al marxismo. Así como hemos deslindado con el llamado “pensamiento Mao Tsetung” debemos hacerlo también con las ideas de Mariátegui. Toda la militancia y en especial los miembros de la Dirección Nacional e intermedia deben realmente estudiar sus obras y es bueno recordar que la mayoría de los admiradores de Mariátegui tienen las obras de éste como valiosas colecciones de Biblioteca, muchas veces intocadas, es decir, no estudiadas. Debemos emprender con audacia este trabajo.
El Partido debe defender permanentemente la pureza del marxismo-leninismo, vengan de donde vengan todas las formas de oportunismo y revisionismo.
La Situación Actual y Perspectivas de la Revolución Peruana
Ediciones Bandera Roja 1983, 115 pgs. 14 x 20 cms. El Punto 4 abarca las págs 94 a 100
III
Liberándose de ataduras ideológicas dogmáticas y empiristas, atreviéndose a pensar con cabeza propia, afirmándose en el marxismo-leninismo, marchando al reencuentro del camino iniciado por Mariátegui de dar respuesta y resolver los problemas de la revolución partiendo de la realidad y de las condiciones concretas del país, el V Congreso sentará un precedente ideológico y una base teórica sólidos y un rumbo estratégico y táctico sobre el cual edificaremos el partido del proletariado que la revolución requiere y el pueblo peruano, con la clase obrera al frente, esperan. pág. 15
Una tercera cuestión: partiendo de la premisa de la importancia revolucionaria del campesinado en la revolución peruana y del carácter democrático y antiimperialista de la revolución en su primera etapa, se crearon premisas para la idealización del campesinado hasta transformarla en la clase fundamental de la revolución peruana en detrimento del proletariado. Una de las fuentes del democratismo revolucionario y del populismo en el Partido reside en esta premisa teóricamente errónea y políticamente chata. pág. 21
El Partido Comunista existe históricamente. Cumplidos los fines que originan su existencia cesará con ellos. Se rige por principios ideológicos y teóricos de validez universal. Esta teoría e ideología es el marxismo-leninismo enriquecido con los aportes de Mao Zedong. Hace suyo, además, el pensamiento de su fundador, José Carlos Mariátegui. pág. 302
El Partido Comunista del Perú tiene en el marxismo-leninismo la base teórica que guía su pensamiento y acción. Hace suyos, además, los aportes teóricos de Mao Zedong y el pensamiento de su fundador, José Carlos Mariátegui, que representa el punto de partida de la aplicación creadora de la doctrina científica del proletariado a la realidad peruana. pág. 345
Partido Comunista del Perú. V Congreso Nacional. Documentos
Ediciones Patria Roja, 1984, 367 págs. 12.5 x 19.5 cms
IV
Defender el Camino de Mariátegui “es hacer el trabajo de coleccionistas de antigüedades” Los que siguen a JCM “cual oráculo, depositario de todas las verdades eternas, sin mérito a ser desarrolladas, so pena de caer en herejía, enamorados de su imagen, le rinden culto y lo mantienen fosilizado, cual icono inofensivo, al que sahuman incienso y mirra” Por eso “el Partido ha dado a la Base de Unidad Partidaria el siguiente contenido: marxismo-leninismo-maoísmo, pensamiento guía del c. Gonzalo (como desarrollo del pensamiento de José Carlos Mariátegui al aplicar el marxismo-leninismo-maoísmo a la interpretación de nuestra realidad actual) y la línea general del Partido, la que se está aplicando actualmente en condiciones de la lucha armada” Entonces, “sólo hay un partido comunista y un centro de la revolución”, pues “el marxismo no reconoce la existencia de varios ‘partidos’ del proletariado… De modo entonces que el proletariado peruano tenemos en el Partido Comunista del Perú nuestra vanguardia y no hay otro” y que “la única manera con que pueden avanzar y dar el paso que los ubique en las filas de la revolución y el Partido es sometiendo a profunda crítica y autocrítica las raíces de sus concepciones. De aquellas raíces primigenias con que han combatido o separado del Partido” Y que “En abultado despropósito hemos extendido partida de nacimiento al llamado m-c-p. dándole calidad de comunistas a diversas organizaciones e individuos que, por sus orígenes ideológico-políticos con los cuales no han deslindado a fondo, por sus actuales posiciones y tácticas, distantes de ser correctas y revolucionarias, es una indulgencia demasiado grande denominarlos comunistas”
Comunicado de la Organización Comunista 14 de Junio PCP. Octubre 1982
Publicado en la revista Oiga, 1º noviembre de 1982
Nota. La Gran Conmemoración, 7 de Octubre 2008 ha puesto por fin la Creación Heroica de JCM como centro del Socialismo Peruano. Este trabajo prolongado de crítica de ideas ha requerido de ¡80 años! y el esfuerzo de generación tras generación. No sólo Ravines y Martínez desecharon esta Creación Heroica. En los años 80, cada Partido Comunista tuvo que pronunciarse: I Partido Comunista (Unidad), II Partido Comunista (Bandera Roja). III Partido Comunista (Patria Roja), IV Partido Comunista (Sendero Luminoso)
Comparando el Documento Central Nuestra Posición con este material se puede captar la magnitud del paso dado, la importancia de la tarea de preparación de la organización y por qué, por fin
¡Mariátegui ha regresado para quedarse definitivamente entre nosotros!
Ragarro
02.03.09
El Partido Comunista y JCM
I.
Pocos años más tarde se fundó oficialmente el Partido Aprista Peruano, en reemplazo de la APRA original, y en octubre de 1928 José Carlos Mariátegui fundó el partido marxista-leninista, es decir, el Partido Comunista, con el nombre provisional de Partido Socialista del Perú, llamado a desempeñar el papel de vanguardia político-revolucionaria de nuestra clase obrera, adherida a la III Internacional. pág. 25
Claro está, nos referimos a la actitud del grupo dirigido por los abogados Luciano Castillo, F.L.Chávez León y Teodomiro Sánchez, a los que un tiempo después se plegaron Antenor Orrego y Alcides Spelucin, defendiendo no solamente la permanencia del nombre de Partido Socialista sino la orientación social-demócrata del Partido. Esta tendencia adversa al movimiento comunista, se declaró contraria a que el Partido de Mariátegui adoptara una línea marxista-leninista y se adhiriera a la III Internacional. pág. 78
La definición ya inconfundible del partido fundado por Mariátegui como un Partido Comunista, producida nítidamente, tuvo también la virtud de operar una decantación saludable en el Comité Central Organizador. El grupo “socialista” de Castillo, que abandonó la sesión del 4 de marzo, a fin de impedir la adhesión a la Internacional Comunista, hizo llegar a José Carlos, el 26 del mismo mes una carta de renuncia al Partido, (…) pág. 79
Si alguien todavía dudase de la filiación de Mariátegui y del Partido que fundó, no obstante el nombre tradicional que tuvo, bastaría con que tomase en cuenta este alineamiento definitorio. Pero es muy curioso, y sobre todo sintomático, que quienes se aferran al nombre primigenio del Partido para sostener que Mariátegui fue socialista y no comunista, prescinden totalmente de la polémica con Castillo y sus seguidores. pág. 115
Se sostuvo que, siendo el nuestro un Partido marxista-leninista no había razón para que se denominase Partido Socialista, máxime que en esos momentos se estaba realizando una tarea de deslinde, con las organizaciones social-demócratas, que precisamente llevaban el nombre de Socialistas. (…) A estas alturas del desarrollo de las luchas sociales peruanas, el término socialista, en nuestro concepto, sonaba ya inadecuado, cuando -a propósito de la segunda prisión de JCM- hasta las mismas autoridades gubernamentales y la prensa burguesa, pusieron más énfasis que antes en calificar a Mariátegui y a sus colaboradores como comunistas, y la denominación “socialista” no nos había preservado de la prisión y las persecuciones ejercidas bajo ese pretexto.
pág. 128
Agregamos que, en el mejor de los casos, aunque los miembros de ese grupo no lo quisieran, a estas alturas del proceso revolucionario, el nombre del Partido Socialista resultaba identificado indudablemente con la II Internacional, con el social-reformismo, lo cual dificultaba nuestra labor de reclutamiento y de construcción partidaria. (…) Debíamos trabajar por un Partido Comunista y, si eso era necesario, como pensábamos, había que darle ese nombre a nuestra organización en el momento más próximo y oportuno. pág. 130
En los Años Cumbres. Mariátegui, por Jorge del Prado
Ediciones Unidad S.A. Lima-Perú, 1983, 305 págs. 15 x 21 cms
II
4. La lucha por la pureza del marxismo-leninismo y los errores de Mariátegui.
Nuestro Partido desde su fundación ha acusado una débil formación ideológica y como consecuencia de ello, también su línea política ha incurrido en diversos errores. En tiempos de la constitución del Partido, con el nombre de Partido Socialista del Perú, el propio Mariátegui no había concluido aún su formación marxista-leninista y su nivel ideológico acusaba influencias muy claras del idealismo filosófico y del anarco-sindicalismo, así como en cuanto al materialismo histórico aún no lo había asimilado, pues tenía concepciones imprecisas y erróneas sobre la sociedad incaica, calificándola de “comunismo”, siendo evidente que dicha sociedad estaba regida por un Estado teocrático militar sumamente fuerte y de que existían desigualdades sociales, es decir, clases. El Estado es el producto de la lucha de clases y sirve para mantener y defender los intereses de la clase dominante. Igualmente, sobre el concepto de raza y nación acusaba influencia de escritores burgueses como Wilfredo Pareto y en ocasiones llegaba a sostener la inferioridad del mestizo con respecto al indio y señalaba la conveniencia de convertir el factor raza en factor revolucionario, cuando en el ABC del marxismo sabemos que la lucha de clases es el motor de la historia.
Nuestro Partido ha señalado como méritos de Mariátegui el haber aceptado la caracterización correcta de la sociedad peruana como semicolonial y semifeudal, basándose en las directivas de la III Internacional; en haber defendido el derecho de la clase obrera a tener su propio Partido; en haber sido uno de los principales promotores en la fundación de la Confederación General de Trabajadores del Perú, o sea en haber luchado por la centralización única de los trabajadores.
Nuestro Partido ha mencionado repetidas veces que Mariátegui tiene méritos y también errores; pero no se ha atrevido a hacer un estudio concienzudo de toda su obra, ni siquiera de sus Siete Ensayos de interpretación de la realidad peruana, su obra capital, obra en la que falta precisamente un estudio acerca de la penetración imperialista en nuestro país y que en buena parte ha sido hecha por la V Conferencia Nacional de 1965.
De otro lado, casi en general, las obras de Mariátegui no revelan un espíritu de Partido, ya que la referencia al Partido es muy circunstancial y la mayoría de sus obras pueden ser calificadas como demoliberales, lo que fue el reflejo de su débil formación marxista. Todo esto durante mucho tiempo ha sido casi intocado en el Partido, salvo algunas críticas (…)
En este Informe no vamos a detenernos en señalar todos los errores de Mariátegui sino simplemente algunos. Es el propio Mariátegui quien reconoce en su forma de pensar influencias extrañas al marxismo. (…)
Mariátegui no comprendía bien lo que es el revisionismo porque en realidad sus propios puntos de vista toman mucho del revisionismo. (…)
En cuanto se refiere al materialismo histórico, Mariátegui recurrió a sociólogos y filósofos antimarxistas para amparar sus puntos de vista. (…)
A Mariátegui se le ha considerado siempre como un marxista basado en su afirmación de ser un marxista convicto y confeso. La experiencia histórica demuestra que no basta la afirmación de ser marxista para serlo. Por ello tenemos que hacer un estudio integral de las obras de Mariátegui, cuyas obras en general no reflejan un espíritu de partido. En muchas de ellas no encontramos las citas necesarias de los clásicos, debido a que proliferan puntos de vista ajenos al marxismo-leninismo. Precisamente la falta de espíritu de partido es una de las herencias que aún se notan en cierta parte de la militancia. (…)
Por todas estas razones los intelectuales burgueses han encomiado las obras de Mariátegui. Casi de todas las tiendas políticas salen elogios a su persona y a su obra, precisamente porque en ellas no se encuentra espíritu de Partido. En la VI Conferencia Nacional, hubo una polémica en torno al Informe presentado por el Secretario General, pues mientras éste sostenía que el Partido se sustentaba también en el legado revolucionario de Mariátegui, términos que deberían usarse unidos, por cuanto en la obra de Mariátegui habían algunos errores que era necesario señalar, la mayoría de los participantes influidos por un pequeño grupo que posteriormente se apartó del Partido, fue expulsado de su seno y que posteriormente se constituyó en otro partido, conocido como “Sendero Luminoso”, impuso la formulación de poner simplemente “el legado de Mariátegui”. Se defendía así la sublimación incondicional e irracional de Mariátegui como al fundador que no había cometido errores y que lo había dicho y lo había hecho todo. Por ello más aceptable era el conjunto de las dos palabras “legado revolucionario”, debido a que como estamos viendo, en la obra de Mariátegui hay mucho legado que no es revolucionario. (…)
En este Informe no se pretende agotar la crítica a las ideas erróneas y no marxistas de Mariátegui, sino simplemente dar pautas para estimular el estudio concienzudo de sus obras a la luz del marxismo-leninismo, de las orientaciones de la III Internacional y del internacionalismo proletario. –esto es muy importante, por cuanto las obras de Mariátegui en su conjunto reflejan pluralismo ideológico, incompatible con el marxismo-leninismo. (…)Es por ello que diversas agrupaciones políticas oportunistas se acogen a sus ideas y cada quien trata de aparecer como más mariateguista que el otro. Incluso se ha llegado a la formación de un partido con el nombre de Mariátegui y se piensa en la formación de un frente político mariateguista. Nuestro partido tiene que ceñirse al marxismo-leninismo y nada más que al marxismo-leninismo en la elaboración de su línea revolucionaria proletaria y en su práctica revolucionaria. (…)
Este Congreso debe aprobar un deslinde con las ideas erróneas y no marxistas y antimarxistas de Mariátegui, colocar a su persona en el verdadero lugar que le corresponde como a intelectual demócrata progresista cuya formación marxista, aparte de que no había alcanzado un grado suficiente de desarrollo, se nutría y amalgamaba con influencias extrañas al marxismo. Así como hemos deslindado con el llamado “pensamiento Mao Tsetung” debemos hacerlo también con las ideas de Mariátegui. Toda la militancia y en especial los miembros de la Dirección Nacional e intermedia deben realmente estudiar sus obras y es bueno recordar que la mayoría de los admiradores de Mariátegui tienen las obras de éste como valiosas colecciones de Biblioteca, muchas veces intocadas, es decir, no estudiadas. Debemos emprender con audacia este trabajo.
El Partido debe defender permanentemente la pureza del marxismo-leninismo, vengan de donde vengan todas las formas de oportunismo y revisionismo.
La Situación Actual y Perspectivas de la Revolución Peruana
Ediciones Bandera Roja 1983, 115 pgs. 14 x 20 cms. El Punto 4 abarca las págs 94 a 100
III
Liberándose de ataduras ideológicas dogmáticas y empiristas, atreviéndose a pensar con cabeza propia, afirmándose en el marxismo-leninismo, marchando al reencuentro del camino iniciado por Mariátegui de dar respuesta y resolver los problemas de la revolución partiendo de la realidad y de las condiciones concretas del país, el V Congreso sentará un precedente ideológico y una base teórica sólidos y un rumbo estratégico y táctico sobre el cual edificaremos el partido del proletariado que la revolución requiere y el pueblo peruano, con la clase obrera al frente, esperan. pág. 15
Una tercera cuestión: partiendo de la premisa de la importancia revolucionaria del campesinado en la revolución peruana y del carácter democrático y antiimperialista de la revolución en su primera etapa, se crearon premisas para la idealización del campesinado hasta transformarla en la clase fundamental de la revolución peruana en detrimento del proletariado. Una de las fuentes del democratismo revolucionario y del populismo en el Partido reside en esta premisa teóricamente errónea y políticamente chata. pág. 21
El Partido Comunista existe históricamente. Cumplidos los fines que originan su existencia cesará con ellos. Se rige por principios ideológicos y teóricos de validez universal. Esta teoría e ideología es el marxismo-leninismo enriquecido con los aportes de Mao Zedong. Hace suyo, además, el pensamiento de su fundador, José Carlos Mariátegui. pág. 302
El Partido Comunista del Perú tiene en el marxismo-leninismo la base teórica que guía su pensamiento y acción. Hace suyos, además, los aportes teóricos de Mao Zedong y el pensamiento de su fundador, José Carlos Mariátegui, que representa el punto de partida de la aplicación creadora de la doctrina científica del proletariado a la realidad peruana. pág. 345
Partido Comunista del Perú. V Congreso Nacional. Documentos
Ediciones Patria Roja, 1984, 367 págs. 12.5 x 19.5 cms
IV
Defender el Camino de Mariátegui “es hacer el trabajo de coleccionistas de antigüedades” Los que siguen a JCM “cual oráculo, depositario de todas las verdades eternas, sin mérito a ser desarrolladas, so pena de caer en herejía, enamorados de su imagen, le rinden culto y lo mantienen fosilizado, cual icono inofensivo, al que sahuman incienso y mirra” Por eso “el Partido ha dado a la Base de Unidad Partidaria el siguiente contenido: marxismo-leninismo-maoísmo, pensamiento guía del c. Gonzalo (como desarrollo del pensamiento de José Carlos Mariátegui al aplicar el marxismo-leninismo-maoísmo a la interpretación de nuestra realidad actual) y la línea general del Partido, la que se está aplicando actualmente en condiciones de la lucha armada” Entonces, “sólo hay un partido comunista y un centro de la revolución”, pues “el marxismo no reconoce la existencia de varios ‘partidos’ del proletariado… De modo entonces que el proletariado peruano tenemos en el Partido Comunista del Perú nuestra vanguardia y no hay otro” y que “la única manera con que pueden avanzar y dar el paso que los ubique en las filas de la revolución y el Partido es sometiendo a profunda crítica y autocrítica las raíces de sus concepciones. De aquellas raíces primigenias con que han combatido o separado del Partido” Y que “En abultado despropósito hemos extendido partida de nacimiento al llamado m-c-p. dándole calidad de comunistas a diversas organizaciones e individuos que, por sus orígenes ideológico-políticos con los cuales no han deslindado a fondo, por sus actuales posiciones y tácticas, distantes de ser correctas y revolucionarias, es una indulgencia demasiado grande denominarlos comunistas”
Comunicado de la Organización Comunista 14 de Junio PCP. Octubre 1982
Publicado en la revista Oiga, 1º noviembre de 1982
Nota. La Gran Conmemoración, 7 de Octubre 2008 ha puesto por fin la Creación Heroica de JCM como centro del Socialismo Peruano. Este trabajo prolongado de crítica de ideas ha requerido de ¡80 años! y el esfuerzo de generación tras generación. No sólo Ravines y Martínez desecharon esta Creación Heroica. En los años 80, cada Partido Comunista tuvo que pronunciarse: I Partido Comunista (Unidad), II Partido Comunista (Bandera Roja). III Partido Comunista (Patria Roja), IV Partido Comunista (Sendero Luminoso)
Comparando el Documento Central Nuestra Posición con este material se puede captar la magnitud del paso dado, la importancia de la tarea de preparación de la organización y por qué, por fin
¡Mariátegui ha regresado para quedarse definitivamente entre nosotros!
Ragarro
02.03.09
Etiquetas:
ragarro
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
PLANETA PERU
PlanetaPeru: buscador del Perú
OTROS BLOGS
PlanetaPeru
Seguidores
BLOGS AMIGOS
- BLOG DE IZQUIERDA
- BLOGS DE IZQUIERDA
- Bosque de Palabras
- COMITE DE SOLIDARIDAD CON LA LUCHA AMAZONICA
- DOCUMENTOS
- EL TRACTOR ROJO
- GEORGETTE VALLEJO
- LEJOS DEL PERU
- MARIATEGUI LA REVISTA DE LAS IDEAS
- NOTICIAS
- NUEVO MUNICIPIO
- REDACCION POPULAR
- TACNA COMUNITARIA
- TERRA IGNEA
- http://SOCIALISMOPERUANO.BLOG.TERRA.COM.PE
Archivo del Blog
-
►
2020
(101)
- ► septiembre (6)
-
►
2018
(95)
- ► septiembre (1)
-
►
2017
(168)
- ► septiembre (20)
-
►
2016
(778)
- ► septiembre (80)
-
►
2015
(477)
- ► septiembre (57)
-
►
2014
(187)
- ► septiembre (8)
-
►
2013
(565)
- ► septiembre (55)
-
►
2012
(581)
- ► septiembre (6)
-
►
2011
(892)
- ► septiembre (62)
-
►
2010
(745)
- ► septiembre (95)
-
►
2009
(1830)
- ► septiembre (111)