miércoles, 4 de marzo de 2009

Rv: [foro_centenario] "La Revolución y nosotros" de R. García



--- El mar, 3/3/09, miguel aragon <perunuevo2020@yahoo.com.mx> escribió:

De: miguel aragon <perunuevo2020@yahoo.com.mx>
Asunto: [foro_centenario] "La Revolución y nosotros" de R. García
Para: foro_centenario@yahoogroups.com
CC: "grupo generacion resurgimiento" <generacion_resurgimiento@yahoogrupos.com.mx>, "UNIVERSIDAD SOCIALISTA JOSE CARLOS MARIATEGUI" <uspjcm@gmail.com>, "Cátedra ERNESTO CHE GUEVARA" <catedracheperu@hotmail.com>, "miguel aragon" <perunuevo2020@yahoo.com.mx>
Fecha: martes, 3 marzo, 2009 11:41

LA REVOLUCION Y NOSOTROS
Martes 03 de marzo de 2009

Con la finalidad de esclarecer la verdad histórica, considero conveniente trasmitir la siguiente información y comentario sobre la difusión del artículo "La Revolución y Nosotros".
 
1.- En la revista "Punto de Vista" Nº 02, fechada setiembre -octubre de 1982, se divulgó el artículo "La Revolución y Nosotros", una carilla, pag. 11. Aparecía como autor el nombre literario de Roberto Gómez. Entre otros motivos, por encontrarme trabajando fuera de Lima,  yo no participé en la edición de la revista, aunque si colaboré en el financiamiento inicial desde el primer número, y en la difusión y divulgación posterior. Cuando consulté quien era el autor de ese artículo singular, me informaron que era Ricardo García, que no hay que confundirlo con Ramón García.
 
2.- En la revista digital "Fogata" (sin fecha conocida) se han divulgado tres artículos:
 
El primero "La Revolución y Nosotros" de Ricardo García, y que hemos informado la fuente en el punto anterior. Este texto ha sido suministrado vía el correo de Santiago Ibarra, y por error, los editores  han colocado su nombre como autor, lo cual ya ha quedado esclarecido, y no hay más vuelta que darle. 
   
El segundo artículo, "Acerca de los 4 Libros Fundamentales de Mariátegui", fue escrito por Ramón García en el segundo semestre de 1985, cuando se encontraba en Lima, y fue editado a mimeógrafo en tirada reducida. Posteriormente, en 1988, el autor desarrolló y amplió ese comentario en cuatro ensayos, que en su oportunidad circularon en foma limitada en fotocopias. Uno de los cuales fue "7 ensayos de interpretació n de la realidad peruana" que nosotros hemos divulgado en varias oportunidades por correo y divulgado en fotocopias en las sesiones de la USP.  
 
El tercer artículo   se titula "Un deslinde necesario" que aparece firmado por JCF. Desconocemos quien sea el autor.
 
3.- Gustavo Pérez Hinojosa, constantemente revisa las redes de información de ideas que circulan por Internet, y divulga numerosos comentarios de interés. Siguiendo esa costumbre, Gustavo ha reenviado textualmente  lo encontrado en "Fogata",  tal como estaba editado en la revista digital. No me parece que haya tenido la intención de acusar de "plagio" a Santiago Ibarra. es más, nos parece  que Gustavo no conocía el nombre del autor del texto. 
 
4.- Considero que los otros comentarios colaterales que se han vertido sobre esta difusión,  expresan una innecesaria y excesiva subjetividad. Los problemas centrales del necesario debate actual, se han ido precisando con el transcurrir del tiempo. Lo más conveniente es aportar al esclarecimiento de los mismos y no irnos por las ramas.
 
Miguel Aragón 
 
--- El mar 3-mar-09, Gustavo Pérez Hinojosa <gperezhinojosa@ gmail.com> escribió:
De:: Gustavo Pérez Hinojosa <gperezhinojosa@ gmail.com>
Asunto: Re: [foro_centenario] "La Revolución y nosotros" de Santiago Ibarra (textual de "La Fogata")
A: foro_centenario@ yahoogroups. com
Cc: "grupo generacion resurgimiento" <generacion_resurgim iento@yahoogrupo s.com.mx>, "UNIVERSIDAD SOCIALISTA JOSE CARLOS MARIATEGUI" <uspjcm@gmail. com>, "Cátedra ERNESTO CHE GUEVARA" <catedracheperu@ hotmail.com>
Fecha: martes, 3 marzo, 2009, 7:30 pm

Yo no he sugerido nada, Santiago. Me he limitado a reproducir exactamente el documento como fue publicado. Por lo demás, pese a tus desvarios juveniles, tu explicación resulta creible. Lo importante es que opines sobre la actualidad o inactualidad de lo allí vertido.


 
El 3 de marzo de 2009 19:06, Santiago Ibarra <santiagoibarra05@ yahoo.com> escribió:
Ahora paso a aclarar esta cuestión. Está claro que Gustavo Pérez sugiere que he plagiado a Ramón García. Pero no es así. Hubo un tiempo en que hemos difundido artículos de Ramón García, bajo la iniciativa de Eduardo, aunque no sólo de él (lo que demuestra que su espíritu está lejos, pero muy lejos del sectarismo; además, son artículos de cuando Ramón García erá aún marxista leninista, o al menos lo reivindicaba) . Y la difusión se hizo no sólo vía impresa, sino también vía internet. Está claro que enviados los artículos a través de mi correo (que para fines de envíos de artículos, es usado por más de una persona), los que los recibieron equivocaron la autoría. Por lo demás, todas podrán comprobar que han quedado las siglas del nombre de García luego de finalizado cada artículo, lo que a su vez demuestra que no hubo nunca una intención de plagio. Finalmente debo decir que así como deploro el servilismo, deploro también el plagio.
 
SIR
 


--- El mar 3-mar-09, Gustavo Pérez Hinojosa <gperezhinojosa@ gmail.com> escribió:
De: Gustavo Pérez Hinojosa <gperezhinojosa@ gmail.com>
Asunto: [foro_centenario] "La Revolución y nosotros" de Santiago Ibarra (textual de "La Fogata")
A: foro_centenario@ yahoogroups. .com, "grupo generacion resurgimiento" <generacion_resurgim iento@yahoogrupo s.com.mx>, "UNIVERSIDAD SOCIALISTA JOSE CARLOS MARIATEGUI" <uspjcm@gmail. com>, "Cátedra ERNESTO CHE GUEVARA" <catedracheperu@ hotmail.com>
Fecha: martes, 3 marzo, 2009, 7:53 am

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Opiniones


DEBATE MARIATEGUISTA

LA REVOLUCIÓN Y NOSOTROS
Por: Santiago Ibarra.

La revolución tiene en la doctrina marxista la teoría sin la cual no puede materializarse. Tiene en el partido la dirección y conducción sin las cuales no puede actuarse. Tiene en el proletariado y el campesinado el ejército sin el cual no puede enfrentar al enemigo.. Y, tiene en el pueblo sufrido, estoico y esperanzado las reservas materiales y espirituales que algún día harán posible el triunfo. Como vemos, la revolución lo tiene todo, sólo le estamos faltando nosotros.
Teoría, partido, proletariado- campesinado y pueblo. Lo tenemos todo y no tenemos nada. Somos como "el 'viejo mendigo sentado en un banco de oro". Otros luchadores con menos hicieron más. Marx y Engels, tuvieron que crear la teoría. Lenin tuvo que crear el partido. Mao tuvo que hacer parir la idea proletaria en el campesinado. Y, nuestro Amauta de toda la vida, tuvo que crearlo todo en nuestro país.
Nosotros somos los que sin haber sembrado, recogemos el fruto en nuestras manos y no sabemos qué hacer con él.
La teoría marxista, es la creación más evidente del pensamiento humano en el transcurso de la historia. Ella permite separar en dos la historia del desarrollo de la humanidad. Antes de ella, la explotación social encubierta con frases delirantes. Después de ella la abolición de la explotación del hombre por el hombre.
Lenin nos enseñó qué partido, cómo tenía que ser, cómo tenía que templarse en la lucha, cómo y por quiénes tenía que estar formado. Sin un partido así no es posible ni la conquista del poder, ni la dictadura del proletariado.
Costó mucho entender y comprender que el campesinado que lucha por la tierra en un país semi feudal y atrasado es capaz de asimilar la ideología y espíritus proletarios. Nadie lo creía posible. Mao lo consiguió persuadiendo a todos con su perseverancia y estilo orientales.
La pequeña burguesía, criolla y arrogante; también parlanchina y huera, hablaba y hablaba. Un fulano, con pose doctoral, hacía cátedra en las páginas de "El Comercio" de 1915 sobre marxismo y otras cosas. Luego otra persona hacía malabares con las clases sociales como si fueran masa para una butifarra, y cual mago de feria les hurtaba su identidad y les exaltaba a cambio la borrachera antimperialista y anticlerical.
En medio de este panorama, hostil y estridente, nuestro Amauta, de toda la vida, se dio la tarea de crearlo todo, desde el principio y con criterio de prudente independencia. José Carlos Mariátegui le dio a nuestro país, semifeudal y semicolonial, la más auténtica forma de aplicación de las leyes fundamentales del marxismo. Su pensamiento es la flecha que sin duda —y tal vez pese a nosotros— llegará a su destino. El tiempo no la detendrá.
Nuestro pueblo es un pueblo singular. Creador, estoico, esperanzado, digno y altivo. Luchador siempre. Dispuesto siempre a hacer lo suyo, y esperando que nosotros hagamos lo nuestro con dedicación y sinceridad.
La revolución lo tiene todo. Es el porvenir. Pero también es el parto doloroso de la historia. A la revolución sólo le estamos faltando nosotros. Y, a lo mejor le estamos hurtando la tarea a revolucionarios "pensantes y operantes" dispuestos a echársela al hombro sin dudar más.
R.G.


ACERCA DE LOS 4 LIBROS FUNDAMENTALES DE JCM

1. Si bien no los preparó todos, JCM señaló cuatro libros que son fundamentales para la construcción de la organización del proletariado, y que corresponden a la construcción ideológica (Defensa del Marxismo), construcción teórica (7 Ensayos), construcción política
(Ideología y Política), y construcción orgánica (Invitación a la Vida Heroica).
2. La primera referencia completa acerca de estos cuatro libros se encuentra en la carta de JCM a Samuel Glusberg, del 7 de noviembre de 1,928 :
a) "Me apresuro a contestarle enviándole un libro que acaba de aparecer en las ediciones de "Amauta" (se refiere obviamente a los 7 Ensayos),.
b) "El Libro que daré a Babel se titula "Defensa del Marxismo"
c) Trabajo en otro dos libros: "Ideología y Política en el Perú (comprometido para la Ediciones de "Historia Nueva" e "Invitación a la vida Heroica" .Ver Correspondencia de JCM, tomo 2.
3. Las cuatro construcciones corresponden a los cuatro aspectos de la lucha de clases. Con Engels y Lenin quedó establecido que la lucha de clases no es sólo lucha económica y política, sino también lucha teórica e ideológica. Ver "la guerra campesina en Alemania" (Engels), y "Qué Hacer" (Lenin).
4. Los cuatro libros fundamentales de JCM tienen un largo proceso de elaboración, desde el regreso de JCM "con el propósito de trabajar por la organización de un partido de clase", y son la culminación de su inmensa obra "por el socialismo y la organización del proletariado" .
ACERCA DE LA DEFENSA DEL MARXISMO
1. El libro tiene 2 partes fundamentales:
a) Defensa del Marxismo, y
b) Teoría y Práctica de la reacción.
En al Edición Original, el capítulo III sale con el nombre de la Economía Liberal y la Economía Socialista, repitiendo el titulo del capítulo IX, con lo que se nubla todo el contenido del ensayo. En verdad, el título del capítulo III es "El revisionismo y el trabajo de reconstrucció n de la economía capitalista" . (Ver título exacto en la bibliografía de Rouillón).

2. Los tres primeros capítulos son el "Planteamiento de la cuestión".
En este planteamiento, JCM da la definición correcta del revisionismo, y que no se encuentra en ninguna otra parte del mundo. Hay dos revisionismos; el revisionismo como "liquidación" del marxismo, y el revisionismo como "renovación y continuación de la obra de Marx".
El revisionismo positivo es el de avance (igual que el oportunismo positivo y el escisionismo positivo). El revisionismo negativo desvía el marxismo, la gestión del proletariado, ora a la izquierda (revisionismo de izquierda) ora a la derecha (revisionismo de derecha).
Así los términos revisionismo, oportunismo, escisionismo, no son de por sí peyorativos, y menos pueden ser usados cono anatemas.
Si Lenin no hubiera revisado la obra de Marx, no hubiera podido escribir, por ejemplo, "El Imperialismo, fase superior del capitalismo" .
Si Lenin no hubiera aprovechado la oportunidad de la primera guerra mundial y la exacerbación de las contradicciones de la Rusia Zarista, no hubiera podido llevar al éxito las Revolución de Octubre.
Y si Lenin no hubiera forzado la escisión, no hubiera surgido la III Internacional.
3. En el capítulo tercero, JCM lleva la discusión por los cauces correctos, y señala que "Hay que buscar sus razones en otro terreno". Y es precisamente comenzando el cap. IV donde identifica el Marxismo como materialismo histórico, y señala sus tres partes integrantes: Filosofía, Economía, Socialismo.
En otras formulaciones, se identifica materialismo histórico con socialismo; confusión que hasta el presente no se ha superado. En cambio, JCM toma el término como lo señala Marx, como "la concepción materialista de la historia". Esto permitió a JCM seguir los pasos de Engels (Anti - Duhring), y tratar en su "Defensa", también las tres partes integrantes.
Así, "Defensa del Marxismo" es para el proletariado peruano lo que "Anti-Duhring" para el
proletariado internacional.
4. Según las partes integrantes del marxismo (materialismo histórico), JCM trata dos filosofías (capítulos IV, V, VI, VII y VIII ), dos economías (capítulos IX y X), Y dos socialismos (capítulos XI, XII, XIII, XIV y XV). Así, partiendo de que el capitalismo ha dejado de coincidir con el progreso, demuestra la caducidad de la filosofía , economía y socialismo burgueses y la vigencia de la filosofía, economía y socialismo proletarios. De este análisis resalta el planteamiento de las dos coordenadas del marxismo (determinismo económico y volitismo político) y la definición del "dogma" marxista como la doctrina del cambio histórico, conque cierra este magistral análisis.
5. Luego de ese tratamiento del tema, JCM analiza la cuestión del método, contrastando la ciencia marxista con el cientificismo mecanicista (Capítulo XVI).
6. La Segunda parte de "Defensa", fue completado después por los Editores agregando "Especímenes de la reacción" , que salía antes de "El Alma Matinal". JCM señalaba que era "un largo ensayo" , y era lo principal de su análisis. En verdad, el ensayo trata de la cuestión de la época en que vivimos, cuya comprensión fue obnubilada por parte y parte.
El capitalismo se empeñaba en plantear la cuestión como confrontación entre "occidente y oriente", entre el occidente "civilizado" y el oriente "bárbaro". La Comintern confundió la nueva etapa del marxismo con la época nueva del desarrollo de la humanidad. Y JCM planteó, desde un comienzo, que era la humanidad que ingresaba en una nueva época, la época contemporánea, la época del socialismo. Así, le dio autonomía al socialismo como una nueva época, lo que ahora ha quedado ampliamente demostrado. Por eso JCM denomina a la doctrina por la época que representa, siendo los agregados o aportes "etapas" o "fases" de esta época y de esta doctrina. JCM no se equivocó ni en la denominación de la doctrina ni en la denominación del partido. Todo lo contrario, se puede señalar que este su aporte es un aporte magistral a la comprensión de los problemas en debate.
ACERCA DE LOS "7 ENSAYOS"
1.- JCM analiza el Perú como una unidad, como una "nación en formación".
Por supuesto, la teoría marxista analizaba la cuestión nacional partiendo de naciones ya formadas. Pero el caso del Perú, y de todos los países producto del colonialismo, en especial, era algo que hasta entonces no contemplaba la teoría marxista. Por eso , por un lado no se podía aplicar mecánicamente la formulación del marxismo de Stalin acerca de las características de una nación (de donde deriva en buena cuenta la consigna de la autodeterminació n nacional), y por otro lado se necesitaba desarrollar la teoría marxista acerca de esta importante cuestión. Este trabajo lo desarrollo JCM.

2. Aplicando el materialismo histórico, JCM analiza primero la base y luego la superestructura de esta nación en formación. En la base, luego de analizar la evolución económica analiza el componente principal de las fuerzas productivas, el hombre que en el Perú no puede ser otro principalmente que el problema del indio. Pero el problema económico, el problema de las fuerzas productivas, es en esencia el problema de la tierra, pues como señala JCM "el régimen de propiedad de la tierra determina el régimen político y administrativo de toda la nación". Por ello el análisis de la base lo concluye JCM con su magistral análisis sobre "el problema de la tierra".
3. Del análisis de la superestructura, "el proceso de literatura" es el ensayo que verdaderamente da perennidad a su obra. Sin embargó, ha sido tan menospreciado que hasta la edición chilena de los 7 Ensayos lo suprime sin mas ni más. Es que se toma los aspectos subsidiarios del análisis. Se señala que JCM se "equivocó" en la apreciación de figuras literarias. No hay tal. El mismo JCM aclara bien esta cuestión pues en su artículo "La Literatura peruana, por Luis Alberto Sánchez", explica que "Para afanarse en establecer, con orden riguroso, la biografía y la calidad de uno de nuestros pequeños clásicos y de nuestros pequeños románticos, precisa haciéndose tal vez cierta violencia a si mismo- persuadirse previamente de su importancia, hasta exagerarla un poco". (T.ll - 143). No obstante ello, JCM fue el primero en señalar que Garcilaso es "el primer peruano", que Ricardo Palma representa a la República, al "medio pelo" y no al colonialismo, y Vallejo "es el orto de una nueva poesía en el Perú".
4.. En este ensayo es que JCM , con excepcional independencia, crea y aplica nuevos instrumentos de análisis. Señala que no usa la clasificación marxista "en literatura feudal o aristocrática, feudal proletaria", sino una teoría moderna que distingue "tres períodos: un período colonial, un período cosmopolita, un período nacional". Esta "teoría moderna" es de hecho el aporte de JCM al método de interpretació n marxista al análisis de la cuestión nacional para las "naciones en formación".
5. Con este nuevo instrumento JCM señala que "El dualismo quechua-españ ol del Perú, no resuelto aún, hace de la literatura nacional un caso de excepción que no es posible estudiar con el método válido para la literaturas orgánicamente nacionales, nacidas y crecidas sin la intervención de una conquista". Sólo con esta excepcional independencia se podía analizar una realidad como la peruana. Por eso es que JCM concluye en su Balance provisorio que su trabajo "pretende ser una teoría o una tesis y no una análisis".

Y por eso es que 7 Ensayos tiene tanta vigencia y tanta importancia internacional.
ACERCA DE "IDEOLOGÍA Y POLÍTICA"
1. Si se capta el propósito de JCM para escribir su libro trascendental, se capta también que por lo menos este singular ensayo que tiene tres partes fundamentales. La primera no puede ser otra que un planteamiento de la cuestión. Y ella debería haber tratado temas tan importantes como la ubicación del Perú en el mundo, la relación entre nacionalismo e internacionalismo, el anacronismo tanto del socialismo burgués cuanto de la economía capitalista y el Estado de las clases dominantes. De hecho, dos socialismos (como lo plantea el prólogo a Tempestad en los Andes), dos economías (como lo plantea en Aniversario y Balance" y "Respuesta al cuestionario de la Revista 'La Sierra '), y dos Estados (como lo plantea en el prólogo a Tempestad en los Andes, en Principios de Política Agraria Nacional, y en Esquema del Problema Indígena). Hay artículos que pueden ser agrupados, pues, en este rubro.
2. Una Segunda parte estaría representada por sus esfuerzos en pro del frente único proletario, que en el tomo 13 han salido precisamente como "escritos políticos y sindicales". De él saben salir artículos como "Principios programáticos del Partido Socialista".
3. Una tercera parte estaría representada por los escritos en torno a la constitución del Partido Socialista (Tres artículos, Tres Documentos, Tres Tesis, etc). Las "Tesis ideológicas", del tomo 13 no son tesis sueltas sino con el objetive definido de la construcción partidaria. Están pues mal ubicadas; y por aún, la tesis sobre el problema indígena trae un título y un grueso agregado que no, son de JCM.
4. Esta distribución esta acorde con el estilo de JCM , que propugnó siempre partir de la realidad de los hechos. Y con su planteamiento estratégico de "fusiles, programa y doctrina" que formula en el célebre prólogo a "El Amauta Atusparia".
ACERCA DE "INVITACIÓN A LA VIDA HEROICA"
1. JCM señaló que tenía en preparación este libro acerca de la formación del combatiente. Pero no es sólo su carta la única referencia al respecto. Los colaboradores o allegados de Mariátegui también lo mencionan, lo que indica que este libro era no solo un proyecto sino un tema de conversación en el grupo "o partido socialista". Al presente hay ya hasta seis referencias que certifican este planteamiento.
-07..11.28 Carta de JCM a Samuel Glusberg Corresp. T.2
-V.30 Artículo de Moisés Arroyo Posadas en homenaje a JCM. Amauta, N° 30
-33 Referencia de Alcides Spelucin. El proceso de Haya de la Torre. Obras completas de - Haya, T.5
-40 Artículo de Samuel Glusberg "Mariátegui, guía o Amauta de una generación" JCM, COC, T.20-227
-43 Contrasolapa de la Segunda edición de los 7 ensayos, con memorativa de los 15 años de la Ira Edición.
-75 Introducción de Guillermo Rouillón a su libro La Creación Heroica de José Carlos Mariátegui. P.11
2. Esta concepción tiene su punto de partida en el último artículo de JCM desde Italia, "El crepúsculo de la Civilización" (10.12.22 y que erróneamente se publica en el T.7, Signos y Obras). Y tiene su culminación en el último artículo de JCM publicado en vida, "¿Existe una inquietud propia de nuestra época?" (29.03.30, T.6, El Artista y la época, p.29). Pero incluso podría rastrearse hasta más antes, en "La Fuerza es así" de junio de 1918, con que respondió a la agresión de los militares por su artículo antiarmamentista (Nuestra Época, N° 1).
3. Esta actitud de JCM es una constante en su vida. Bazán señala en su biografía de JCM, cómo enfrentó al "mandón galonado" en una de sus primeras detenciones (T.20 de las obras de JCM). Y el artículo más relevante es precisamente su Carta a los Redactores de "Claridad", en que hace un enérgico llamado a preparase y ocupar su puesto en la historia
(Corresp. T.1).
4. El artículo dirimente para este libro bien puede ser el que publicó después del "complot comunista" y del cierre de Amauta, en que ya habla directamente del "accidente de trabajo" (Segundo Acto; JCM, T.13).
5. Y en este libro tan importante para la construcción orgánica deben haber figurado artículos referentes a la promoción de modelos (Figuras y Aspectos de la vida mundial), y de comentarios a novelas que tratan del héroe anónimo proletario.

R.G.


Un Deslinde Necesario
"Tengo una declarada y enérgica ambición: la de concurrir a la creación del socialismo peruano".
(José Carlos Mariátegui, Advertencia a los 7 Ensayos).

El 14 de junio del presente año se cumple el 108 aniversario del nacimiento de José Carlos Mariátegui. Esta es una excelente oportunidad para deslindar campos con sus detractores de ayer y de hoy. Sobre todo con los de hoy.
Desde luego, en el espacio de estas notas no hay lugar para exponer in extenso la teoría mariateguiana de la revolución peruana. Pero sí para señalar que el Amauta aplicó creadoramente la verdad universal del marxismo a la práctica concreta. Y para subrayar que, como corolario de ello, su pensamiento es un desarrollo original del marxismo en las condiciones de un país atrasado como el Perú. Precisamente por esto el socialismo peruano estableció en 1969 el pensamiento de Mariátegui como piedra angular de su base de unidad. Y precisamente por esto el pensamiento de Mariátegui se presenta en nuestro medio como la piedra de toque que separa a marxistas de oportunistas. De hecho, es imposible ser marxista en el Perú sin reconocer la vigencia del pensamiento de Mariátegui, sin reconocer su condición de piedra angular de la base de unidad del socialismo peruano, sin reconocer la tarea de desarrollarlo con arreglo a las condiciones actuales de nuestra realidad.
No es casual, pues, que el leitmotiv del oportunismo de todo matiz haya sido siempre la negación abierta o encubierta del pensamiento de Mariátegui. Después de 1930, el izquierdismo de Ravines y el derechismo de Martínez se estructuraron precisamente sobre la base de la negación del pensamiento de Mariátegui. Más tarde, el revisionismo criollo y el oportunismo de derecha disfrazado de izquierda, aunque guardando ambos algunas apariencias, se estructuraron asimismo sobre la misma base. Y, en los años 80, el izquierdismo armado se estructuró de igual manera, con el agravante de que echó por la borda lo avanzado por el proletariado consciente, al excluir el pensamiento de Mariátegui de la base de unidad sancionada en 1965 y ratificada en 1969. Esta aberración pudo ser impuesta en las filas del izquierdismo por el desborde del egotismo burgués y del más grotesco seguidismo.
Así pues, al excluir el pensamiento de Mariátegui, el izquierdismo rompió con la base de unidad del socialismo peruano. Esta es una verdad indiscutible. Y, no es posible pretender reconocer la vigencia del pensamiento de Mariátegui y al mismo tiempo aceptar su exclusión de la base de unidad. Eso sería no sólo un descomunal contrasentido, sino además una actitud criollamente engañosa.
Pero, pasado el estruendo izquierdista, el pensamiento de Mariátegui se reafirma como la piedra angular de la unidad del socialismo peruano. Pese a quien le pese, José Carlos Mariátegui es el maestro, conductor y guía de la revolución peruana. Y aunque este veredicto, que viene de los años 70, fue revocado por el egotismo burgués, el socialismo proletario lo reconoce como justo, correcto y actual.
En conclusión, si para los marxistas consecuentes el pensamiento de Mariátegui es la piedra angular de la base de unidad del socialismo peruano, para el egotismo burgués es una sombra insoportable.
II
Desde luego, las condiciones del Perú de hoy no son exactamente las mismas que las condiciones del Perú de Mariátegui. Por eso es necesario resolver los nuevos problemas conforme al método del Amauta. Pero, esto significa precisamente impulsar independientemente el pensamiento de Mariátegui, y no, por supuesto, impulsar una teoría independiente del pensamiento de Mariátegui, como pretendió el oportunismo de izquierda precisamente.
La encrucijada en la que se encuentra el socialismo peruano no tiene salida sin el pensamiento de Mariátegui. Pues si el pensamiento de Mariátegui está vigente, entonces su teoría de la revolución peruana es actual y es sobre su base y no al margen y menos todavía en contra suya que debe desarrollarse la forma nacional del marxismo. Y si la cuestión del partido de la clase obrera peruana no puede ser resuelta sino a partir de una teoría de la revolución peruana, eso significa precisamente que no puede ser resuelta al margen del pensamientro de Mariátegui y menos todavía en contra suya.
En este 108 aniversario del nacimiento de José Carlos Mariátegui, el proletariado consciente de nuestro país se reafirma en su adhesión a su pensamiento. Y, naturalmente, rechaza tajantemente toda negación abierta o vergonzante de su vigencia.
J.C.F.



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Rv: [foro_centenario] "Che" Guevara y el papel de la conciencia en la emancipación del ser humano



--- El mié, 4/3/09, Gustavo Pérez Hinojosa <gperezhinojosa@gmail.com> escribió:

De: Gustavo Pérez Hinojosa <gperezhinojosa@gmail.com>
Asunto: [foro_centenario] "Che" Guevara y el papel de la conciencia en la emancipación del ser humano
Para: foro_centenario@yahoogroups.com, "grupo generacion resurgimiento" <generacion_resurgimiento@yahoogrupos.com.mx>, "UNIVERSIDAD SOCIALISTA JOSE CARLOS MARIATEGUI" <uspjcm@gmail.com>, "Cátedra ERNESTO CHE GUEVARA" <catedracheperu@hotmail.com>
Fecha: miércoles, 4 marzo, 2009 4:54

Che' Guevara y el papel de la conciencia en la emancipación del ser humano.
Escrito por Rodrigo Velez   
Sábado 21 de Febrero de 2009 20:12
che guevaraErnesto Guevara no fue solamente un hombre de acción. Fue un hombre de pensamiento agudo, crítico, antidogmático. Su vida estuvo enmarcada por una extrema coherencia entre la teoría y la práctica.

"¿Qué significa el desarrollo de la conciencia? Significa algo más profundo que el
aprendizaje de teorías estrictamente en los libros; teoría y práctica, ejercicio de la teoría,
deben ir siempre unidos, no pueden separarse de ninguna manera, de tal manera que el
desarrollo de la conciencia debe estar estrechamente ligado al estudio, al estudio de los
fenómenos sociales y económicos que dirigen esta época y a la acción
revolucionaria" (1)

Así procedió a lo largo de su corta pero intensa y fructífera vida. Ese es un legado que
nos ha dejado y del cual debemos aprender y aprehender. Sin convertirlo en un dogma,
pero analizando profundamente sus aportes al pensamiento y acción revolucionarios.
Hoy estamos acostumbrados a que muchos tomen del Che meramente su imagen de
quijote, de aventurero. Su rostro ha aparecido en los lugares más increíbles, como
estampado en la botella de una multinacional de refrescos norteamericana, principal
financiera de las industrias armamentistas: la Coca-Cola. Miles de sus frases y
conceptos se han manipulado y descontextualizado. La derecha y la seudo-izquierda han
mercantilizado su figura y su mensaje. Para nosotros el Che sigue siendo el símbolo de
la rebeldía, el mensaje subversivo, el espíritu insurrecto.
Acercamiento al marxismo

Ernesto Guevara realizó grandes aportes a la teoría de emancipación de los pueblos. Y
lo hizo desde una óptica marxista, con una visión diferente. Fue un crítico del marxismo
(o lo que en ese momento se difundía como tal) desde el marxismo. Y lo hizo con un
enfoque latinoamericanista y tercermundista: un grito desde el "subdesarrollo" .

Che no descubre el marxismo cuando entra triunfante a La Habana el 1º de enero de
1959, al frente de la Columna Nº8, sino mucho antes. Ya en su adolescencia, Ernesto
inicia su formación filosófica y política. Tan es así que a los 17 años ya había leído el
Manifiesto Comunista y se había lanzado a la tarea de la confección de un Diccionario
Filosófico, que elaboraría a lo largo de su adolescencia y juventud, culminándolo en
México antes de embarcarse en el Granma junto a Fidel Castro y 80 cubanos más.
Cinco Cuadernos Filosóficos escribió antes de su ingreso triunfante en La Habana.
Antes de debatir con grandes teóricos del marxismo de aquella época.
Como todo, Ernesto fue evolucionando su marxismo. Nadie nace siendo 100%
marxista. Su recorrido juvenil por la "Mayúscula América" le permite descubrir y
vivenciar las calamidades que sufrían (y aun sufren) nuestros pueblos americanos, al
mismo tiempo en que va depurando su formación filosófico-polí tica-revoluciona ria. En
ese sentido, lo vivido en Perú, Bolivia y Guatemala, convierten a aquel espíritu
aventurero en un hombre comprometido con las luchas por la liberación de los pueblos
de la opresión imperialista.

Todo su recorrido por América está enmarcado en grandes experiencias prácticas y en
una evolución en su formación filosófica. En Perú, en 1952, Che vive en carne propia
las calamidades que sufrían los pobres, campesinos e indígenas. El deplorable estado de
la salud en ese país lo impulsa a trabajar voluntariamente en un leprosario. Además,
conoce al Dr. Pesce, seguidor de Juan Carlos Mariátegui, uno de los grandes marxistas
latinoamericanos. En Bolivia, vive el proceso de la revolución encabezada por el
Movimiento Nacional Revolucionario (MNR) y sus contradicciones. Proceso que al Che
le resulta "interesante", aunque no colma sus expectativas. Posteriormente viaja a Costa
Rica y luego a Guatemala.

Su evolución ideológica y política queda evidente, en el siguiente párrafo escrito desde
Costa Rica:
"(...) En El Paso tuve la oportunidad de pasar por los dominios de la United Fruit
convenciéndome una vez más de lo terrible que son esos pulpos capitalistas. He jurado
ante una estampa del viejo y llorado camarada Stalin no descansar hasta ver aniquilados
estos pulpos capitalistas. En Guatemala me perfeccionaré y lograré lo que me falta para
ser un revolucionario auténtico."(2)

Marx, Engels, Lenin, Mariátegui acompañaron a Ernesto en su viaje por América. En
Guatemala Che quema pasos importantes para volverse un "revolucionario auténtico".
Allí vive la experiencia de una revolución nacionalista- democrática- antiimperialista
encabezada por Jacobo Árbenz desde 1951. Se alista como miliciano para combatir la
invasión mercenaria financiada por EEUU, aunque no tuvo chance de empuñar el fusil.
En lo ideológico, Che profundiza sus estudios devorando a Marx. Conoce a Hilda
Gadea, peruana vinculada al APRA (Alianza Popular Revolucionaria Americana), con
quien estudia marxismo y también se casará y tendrá su primera hija, Hildita. También
establece contacto con un grupo de exiliados cubanos, asaltantes del Cuartel Moncada
en 1953. Surge una gran amistad con uno de ellos, Ñico López, integrante del
Movimiento 26 de Julio y de formación marxista. En México se completa su formación
filosófica y política. Dedica la mayor parte de su tiempo a lecturas de Marx y Lenin,
incursionando también en estudios de economía.

"(...) de mi vida propia tengo poco que contar ya que me la paso haciendo ejercicio y
leyendo. Creo que después de estas saldré hecho un tanque en cuestiones económicas
aunque me haya olvidado de tomar el pulso y auscultar (esto nunca lo hice bien). (...)
San Carlos* ha hecho una aplicada adquisición"(3) .

En su estadía en México, Che destierra definitivamente de su proyecto de vida personal
esa sed de aventuras que lo había llevado por toda América. Toma la decisión de aportar
su granito de arena a las luchas por la liberación de los pueblos americanos,
vinculándose al proceso de revolución cubana. Pule su antiimperialismo, que ha ido
profundizando a lo largo de sus vivencias. Asume a América Latina como su patria y se
vincula para siempre con los intereses más caros de los pueblos oprimidos de nuestro
continente.

En Cuba se convierte en un combatiente ejemplar, adquiriendo en un corto plazo el
grado de Comandante. A su coraje y valentía, agrega una gran dosis de intuición. En la
medida que el Ejército Rebelde avanza en victorias y va liberando territorios, Che
comienza a edificar en la práctica lo que había manejado en la teoría. No solo tenía
grandes dotes como combatiente, sino que ya demostraba gran capacidad como
constructor. En las sierras desarrolla escuelas, pequeños talleres de armería, zapatería,
entre otros. Sus certeros análisis sobre la situación del campesinado y de la tierra, no
solo en Cuba, sino lo que había observado en toda Latinoamérica, los aporta hacia la
elaboración de la primera ley revolucionaria: la de Reforma Agraria.

Posteriormente al triunfo revolucionario, Che asume responsabilidades en la
construcción del Socialismo en Cuba. Y para esto pone en práctica sus avanzados
conocimientos del marxismo y de economía política. No solo eso, sino que, a la vez que
desempeñaba sus responsabilidades al frente del Departamento de Industrializació n del
INRA (Instituto de la Reforma Agraria), del Banco Nacional y posteriormente del
Ministerio de Industrias, Che continuaba profundizando sus conocimientos. Formaba
grupos de estudios por las noches, junto con colegas de trabajo, sobre Economía Política
y El Capital de Marx. A esto hay que agregarle que nunca descuidaba la práctica y el
ejemplo del sacrificio revolucionario, al impulsar las jornadas de trabajo voluntario.
Un marxismo diferente

A raíz de su lectura particular de los textos de Marx, Engels, Lenin, entre otros, Che
logra desarrollar una visión diferente del marxismo. Tanto de índole teórica como
práctica.

Su vasta formación cultural constaba de estudios sobre historia, sicología, sociología,
arqueología, antropología, literatura, poesía, arte, economía, además de los ya
mencionados estudios filosóficos, políticos y su especializació n en medicina. En todos
estos planos su formación fue autodidacta, de ahí la importancia que encuentra en la
autoformación individual, además de la proporcionada por el Estado (en el Socialismo)
o en estructuras colectivas (círculos de estudio, la formación del Partido, etc.).
Una de las razones por las cuales Che fue profundamente antidogmático y
antiesquemático en la formación, tiene que ver con una lectura directa, personal, de los
clásicos. Che no se forma con manuales, sino con una lectura de los propios textos de
los clásicos. Por esta razón expresa que "los ladrillos soviéticos (...) tienen el
inconveniente de no dejarte pensar; ya el partido lo hizo por ti y tú debes digerir. Como
método, es lo más antimarxista, pero, además suelen ser muy malos", en carta dirigida a
su compañero y amigo Armando Hart desde Tanzania en 1965. Allí estuvo un mes
después de haber salido clandestino del Congo, donde participó en la lucha por su
liberación. Ese mes en Tanzania, Che lo aprovechó para profundizar en el estudio de la
filosofía. Actividad que seguramente inició en el propio Congo, donde tenía una
biblioteca con cerca de cuarenta libros en la inhóspita selva.

Desde Tanzania, se traslada a Yugoslavia, última escala antes de su retorno a Cuba, para
posteriormente marchar hacia Bolivia. Allí, en la ciudad de Praga, continúa con su
profundo estudio del marxismo y a la vez analiza críticamente los manuales soviéticos,
sobre todo los de Economía Política, a los que realiza anotaciones sobre aspectos que
consideraba dogmáticos, escolásticos, mecanicistas y apologéticos. Che critica al
marxismo "ortodoxo" soviético desde una óptica marxista de pensamiento libre,
independiente. Responde a la visión eurocentrista del marxismo divulgado en ese
momento, con una visión desde el subdesarrollo y el Tercer Mundo.

Esa formación antidogmática y de espíritu crítico fue cuestionada y criticada por
muchos teóricos soviéticos, chinos, y también lationamericanos. Aunque ese marxismo
revolucionario adoptado por Che le permitió no atenerse a recetas pre-elaboradas y
supuestamente "universales", y elaborar una teoría de construcción del socialismo que
contemplara la realidad y necesidades de un pueblo subdesarrollado como Cuba.
Porque, para nosotros, el marxismo es una teoría que permite interpretar la realidad,
comprenderla, analizar sus contradicciones, para modificarla y no para contemplarla.
Los debates económico-teórico- políticos que se dieron en Cuba entre 1963 y 1964,
tomaron características internacionales, cuando además de los propios protagonistas del
proceso cubano, intervienen teóricos internacionales de la talla de Mandel y Bettelheim.
Esto enmarcado en una etapa particular y ejemplar del proceso de instauración del
socialismo en Cuba, donde afloraban y pululaban los debates de cómo llevar adelante la
transición. Para esto los más importantes cuadros de la dirección de la revolución se
abocaron al estudio profundo del marxismo y la economía política del socialismo. Estos
debates no quedaban en cuatro paredes, sino que las posturas más importantes eran
publicadas en la revista Cuba Socialista. Allí Che polemizó con grandes teóricos
políticos y económicos de Cuba y el mundo. Por allí hay un muy interesante debate
entre Che y Bettelheim, teórico francés pro-soviético, donde se evidencian dos posturas
opuestas, marcadamente diferentes sobre la construcción del socialismo. Diferencias no
sólo en aspectos económico-polí ticos, sino también filosóficos. Donde se expresaban
diferentes interpretaciones del marxismo. Tanto allí, como en los Cuadernos de Praga,
Che vaticina que determinados errores de interpretació n y conceptuales podían llevar al
socialismo soviético (y a quien siguiera su camino acríticamente) a incorporar la fruta
podrida, o como dijera Che introducir "el caballo de Troya del capitalismo en el
socialismo". O sea, seguir los caminos trillados del capitalismo, introduciendo
conceptos y mecanismos capitalistas sin modificar sus contenidos lascivos.

Para Che un estudio profundo, crítico, analítico y sistemático del marxismo era la clave
para interpretar correctamente la realidad de un país o una región y extraer de allí las
orientaciones para modificar esa realidad con la praxis. Aun tomando en cuenta que el
marxismo no es una teoría acabada y que tiene errores. Marx, Engels, Lenin se
equivocaron, tuvieron falencias y también cometieron errores. Eso no quita que hayan
sido verdaderos genios y monumentos del pensamiento científico revolucionario. Pero
eran humanos, y como tales también cometieron errores. Che era conciente de esto, y lo
era porque los había estudiado y analizado profundamente, con rigor, espíritu crítico y
en forma sistemática. Para nosotros Che fue uno de los rescatadores del marxismo como
teoría revolucionara para hacer la revolución. Su visión fue complementaria y no
antagónica con la teoría de la emancipación de los trabajadores. Sus aportes le
devolvieron el carácter de ideología revolucionaria que los dogmáticos y mecanicistas
(muchos de ellos verdaderos simpatizantes del revisionismo y afiliados al
liquidacionismo revolucionario) querían extirparle. Para nosotros, como para el Che, el
marxismo es una teoría inacabada, dinámica como la propia historia de la lucha de
clases, sujeta a la dialéctica del pensar y el hacer. Pensar mejor para accionar mejor, y
accionar para demostrar en la práctica el acierto o el error de nuestro pensamiento.
Hay que imitar al Che. Hay que volver a Marx, Engels, Lenin, Mao, Trotsky,
Mariátegui, Gramsci, Fidel, Santucho... Hay que volver a la teoría que oriente la praxis
revolucionaria porque "sin teoría revolucionaria no hay movimiento revolucionario" al
decir del viejo Lenin.

Hegemonía Socialista (subjetividad y hombre nuevo)

El marxismo revolucionario del Che, entendido éste como contraposició n con el
marxismo contemplativo y en extremo dependiente de las "condiciones objetivas" para
hacer la revolución (el "antimarxismo" soviético), apuntaba a la generación de las
condiciones subjetivas y no esperar que éstas surgieran en forma espontánea. Las
condiciones subjetivas hay que crearlas. Y esto no es otra cosa que la toma de
conciencia por parte de la clase trabajadora y el pueblo de que es necesario y posible
subvertir el orden de cosas signado por la opresión y explotación del capital sobre el
trabajo.

El papel de la conciencia y subjetividad son fundamentales para la emancipación del
hombre, en el pensamiento de Che.

"Las condiciones objetivas para la lucha están dadas por el hambre del pueblo, la
reacción frente a ese hambre, el terror desatado para aplastar la reacción popular y la ola
de odio que la represión crea. Faltaron en América condiciones subjetivas de las cuales
la más importante es la conciencia de la posibilidad de la victoria por la vía violenta
frente a los poderes imperiales y sus aliados internos"(4).

Hay cuestiones en el pensamiento de Che que aun hoy resultan "herejes" para buena
parte de la izquierda latinoamericana: el papel de la vanguardia, los cuadros, el Partido,
el individuo, las masas, el Estado, la lucha armada...

Che toma conciencia de su papel como individuo ligado a las necesidades populares, en
la medida que avanza en su experiencia teórico-práctica.

A su profundo humanismo, que lo lleva a convertirse en médico, Ernesto va
adicionando el antiimperialismo, el anticapitalismo y el socialismo como el sistema de
la justicia social, a medida que va elevando su nivel de conciencia. Lo que va
sucediendo gracias a su avance en la formación ideológica y sus experiencias extraídas
de lo vivenciado en su recorrido por América. Ernesto deja de ser un joven aventurero
para convertirse en un cabal revolucionario.

En Guatemala y México decide convertirse en un verdadero revolucionario. En Cuba se
convierte en un gran revolucionario. El Congo y Bolivia confirman el estadio más alto
al que Che llega como ser humano, el de revolucionario internacionalista.
La instauración del socialismo en Cuba fue todo un desafío para los jóvenes
revolucionarios cubanos. En su gran mayoría apenas contaban con 30 años de edad y
había una gran escasez de cuadros políticos, económicos, administrativos. Muchos de
los ''cerebros'' más capaces de Cuba habían emigrado a EEUU y había que crear
nuevos cuadros para llevar adelante el proceso. En esas horas se destacan grandes
hombres, grandes cuadros revolucionarios como Fidel, Che, Raúl, entre otros.
Había que construir el socialismo. Entonces, surge la gran interrogante de cómo hacerlo.
Allí surge el Che con una gran iniciativa. Para construir la nueva sociedad, hay que
hacer al hombre nuevo. Había que imponer la hegemonía socialista en todos los planos,
tanto en el político, como económico, organizativo, ético, cultural, filosófico. La única
vía para emancipar al hombre, construir una nueva sociedad soberana políticamente e
independiente económicamente, era necesario colocar al socialismo y comunismo como
eje en toda la línea.

Se inicia a partir de allí un duro combate del Che contra los resabios del capitalismo.
Combate que será tanto teórico como práctico.

Esta lucha tenía como eje central la lucha por la construcción de un hombre nuevo, con
valores comunistas. Para eso había que desterrar al capitalismo como sistema
económico, social, político y cultural. A la vez que se revolucionaban las relaciones de
producción, había que revolucionar las conciencias. Para que hubiera un verdadero
poder popular, el pueblo debía incorporar los valores comunistas, elevar su nivel de
conciencia para poder participar activamente en la construcción del socialismo. La
dictadura del proletariado debía aplicarse sobre la clase derrocada pero también sobre la
propia clase vencedora. Esto no en el sentido opresivo, sino en su contrario, la
emancipación del hombre del sieno burgués.

La emancipación del hombre y su desenajenació n estaba estrechamente ligado al
desarrollo de una nueva conciencia. Había que crear la subjetividad de masas del papel
del individuo en la nueva sociedad.

La subjetividad de las masas de la necesidad y posibilidad del asalto al poder, cuestión
que éstas ya habían incorporado en el proceso revolucionario, debía ahora profundizarse
en el sentido de la necesidad y posibilidad de construir socialismo, sobre nuevos
valores, absolutamente antagónicos al capitalismo. O sea, "no utilizar las armas
melladas que nos legara el capitalismo" para construir socialismo.

En la construcción de esa subjetividad jugaban un papel trascendente el estado y el
partido, a partir del nuevo sistema de educación nacional y de los aparatos de
divulgación, respectivamente. También la prédica del ejemplo jugaba su papel. En eso
Che fue un verdadero ejemplo para las masas.

Según Che esa conciencia, esa nueva subjetividad en las masas se lograría convirtiendo
a la sociedad en una gran escuela. Donde la interrelación entre los dirigentes y la masa
establecería una nueva dialéctica educacional, donde todos tendrían algo que enseñar y
algo que aprender. El objetivo no era que el cuadro fuera a las masas a trasladar la
verdad revelada, sino que a través del estrecho contacto entre ambos, el cuadro extrajera
de las masas sus necesidades más apremiantes que serían trasladadas al partido y a la
dirección de la revolución, para devolverlas a la masa como orientaciones y directivas.
"El trabajo voluntario es la expresión genuina de la actitud comunista ante el trabajo, en
una sociedad donde los medios fundamentales de producción son de propiedad social;
es el ejemplo de los hombres que aman la causa de los proletarios y que subordinan a
esa causa sus momentos de recreo y de descanso para cumplir abnegadamente con las
tareas de la Revolución.

El trabajo voluntario es una escuela creadora de conciencia, es el esfuerzo realizado en
la sociedad y para la sociedad como aporte individual y colectivo, y va formando esa
alta conciencia que nos permite acelerar el proceso del tránsito hacia el comunismo"(5).
El trabajo voluntario fue una verdadera escuela de los valores socialistas. El objetivo era
darle un nuevo sentido al trabajo, que permitiera al hombre sentirse realizado en el
mismo. No como en el capitalismo, donde el trabajo enajena al hombre, y lo mutila
física y espiritualmente. El trabajo comunista debía ser liberador.

"...no es el trabajo lo que esclaviza al hombre sino que es el no ser poseedor de los
medios de producción; y que cuando la sociedad llega a cierta etapa de su desarrollo, y
es capaz de iniciar la lucha reivindicatoria, destruir el poder opresor, destruir su mano
armada, que es el ejército, instalarse en el poder, otra vez se adquiere frente al trabajo la
vieja alegría, la alegría de estar cumpliendo con un deber, de sentirse importante dentro
del mecanismo social, de sentirse un engranaje que tiene sus particularidades propias -
necesario aunque no imprescindible para el proceso de la producción- y un engranaje
consciente, un engranaje que tiene su propio motor y que cada vez trata de impulsarlo
más y más, para llevar a feliz término una de las premisas de la construcción del
socialismo: el tener una cantidad suficiente de bienes de consumo para ofrecer a toda la
población"(6).

En el mismo sentido, Che destacaba el papel de los estímulos morales, en detrimento de
los materiales. Si bien estos últimos iban a seguir existiendo por un determinado
período, había que otorgarles su justo rol. Che pregonaba la idea de que el hombre debía
asumir el trabajo en el socialismo como el cumplimiento de un deber social. Esto no se
lograba manteniendo el trabajo como una mercancía, en el marco de relaciones de tipo
mercantil, sino como una liberación física, espiritual y moral. Donde el sacrificio que se
realizaba en el trabajo no era en beneficio del patrón, sino en beneficio de la sociedad, y
como individuo incluido en ésta, redundaba en beneficio individual.

Ahora bien, el estímulo moral no significaba que el trabajador no cobrara un salario por
el trabajo que realizaba, sino que la responsabilidad a la hora de la productividad laboral
estuviera vinculada a hechos de conciencia y no a percibir más dinero u otro estímulo
material individual. Para Che un buen estímulo podría ser que a aquel que rindiera más
productivamente se le otorgaría una beca de estudio para especializació n técnica, para
así después ascender en la escala laboral y a la postre salarial. Pero el estímulo
fundamental debía ser impulsado por la conciencia del nuevo sentido que toma el
trabajo bajo el socialismo.

Esta visión guevariana con respecto al trabajo y a los estímulos morales se daba de
patadas con la visión de los soviéticos. Las visitas de Che a la URSS y a los países
socialistas del este le habían permitido observar las formas y métodos con los que se
llevaba adelante la construcción del socialismo.

En su modo de ver, el camino que estos países habían adoptado los llevaba
indefectiblemente al capitalismo. Según Che, las dirigencias de los países del bloque
socialista europeo se habían separado del marxismo. Habían olvidado su esencia. Las
castas burócraticas enquistadas en el poder estaban metiendo al capitalismo por la
ventana. El mantenimiento de las relaciones mercantiles y el papel hegemónico que
tenía la estimulación de tipo material para el desarrollo de la producción, son algunos de
los aspectos que Che denuncia como mecanismos capitalistas utilizados en el andamiaje
socialista.

Interpretando el razonamiento de Che, podemos concluir que el socialismo no fue
hegemónico. No se combatió adecuadamente al capitalismo en todos los planos que
enumeráramos más arriba. Indudablemente fue un proceso con aciertos y errores. La
primera experiencia de instauración del socialismo ha dejado muchas enseñanzas que
aun hay que analizar y desbrozar, sin seguidismos a dogmas, tal como nos enseñara el
Che. Sin dejar de reconocer los avances del socialismo en cuanto a los aportes en la
ciencia, la técnica, el haber pagado con 20 millones de muertos la cuota de sacrificio
para frenar la expansión del monstruo nazi.

Lo que sí aporta Che es el descubrimiento de falencias, desviaciones, que intenta
corregir en el proceso de transición al socialismo iniciado en Cuba. Por eso su idea de
que el socialismo fuera hegemónico, intentando evitar utilizar mecanismos e incluso
conceptos del capitalismo. Esa fue su "herejía".

Actualidad del pensamiento guevariano

Por concepción y por formación no somos proclives a tomar como guía para nuestro
accionar a ningún país, ni partidos, ni hombres. Nos guían las ideas.
Somos convencidos de que el marxismo trasciende la mera referencia a Carlos Marx,
como hombre, como individuo. Él fue el fundador e impulsor de lo que hoy entendemos
como el socialismo científico, parte sustancial de la ideología de los trabajadores. Marx
tiró la primera piedra. Pero muchos más han aportado a esa teoría fundada por él. El
marxismo surge como una teoría revolucionaria para hacer la revolución: interpretar la
realidad para poder modificarla. Por tanto, entedemos que todos aquellos que han hecho
la revolución (o la han iniciado y han perecido en esa "osadía"), triunfadores o
derrotados, han aportado a esa teoría. En este caso particular, Che a aportado mucho a la
teoría de la revolución, al marxismo.

Suscribimos las palabras de Che en cuanto a que para nosotros considerarse marxistas
debe ser tan natural, como para un biólogo considerarse pasteuriano o para un físico ser
newtoniano.

Che es, fue y será un ejemplo de revolucionario comprometido con la causa de los
trabajadores y demás sectores oprimidos. Un ejemplo de marxista. Un ejemplo de
hombre nuevo; de internacionalista; de economista; de humanista; de jefe
revolucionario. En fin, un ejemplo de socialista, de comunista.
Entendemos que muchas de las ideas y postulados de Che tienen gran vigencia en la
actualidad.

Si echamos una mirada a la realidad política actual, encontramos semejanzas y
diferencias con respecto al período histórico donde Che pensó y actuó.
El imperialismo que Che denunciaba y combatía, no solo sigue existiendo, sino que ha
profundizado su dominación sobre nuestro continente. Las herramientas imperialistas
que en aquella época iniciaban su penetración e influencia económica y política (FMI,
BID –antes BIRF-, BM) la han desarrollado y profundizado. Hoy nuestros países
americanos, en su enorme mayoría, se encuentran colonizados y esclavizados por esos
organismos financieros internacionales (OFI), y por la brutal expoliación que significa
la deuda externa. Ni que hablar de los monopolios que mencionaba Che, venidos en
grandes multinacionales cuyos tentáculos se han extendido por todo el orbe.
Aquella "soberanía política e independencia económica" de la que hablaba Che,
aspectos que consideraba fundamentales para que un país pudiese ser verdaderamente
independiente, hoy se traducen en una profunda y aguda dependencia económica y
política con el amo imperialista. Nuestra independencia política como países es casi una
parodia. Somos apenas colonias que surtimos de materias primas a la metrópoli, y
consumimos sus grandes manufacturas, como hace más de 500 años. El perro ha
cambiado de collar. La dependencia económica con los países desarrollados, también
condicionan nuestra independencia política, y eso se manifiesta en la subyugación de la
mayoría de los gobiernos latinoamericanos a los mandatos dictaminados en la Casa
Blanca o en Europa.

Los préstamos de los OFI con sus condiciones esclavizan a nuestros países desde el
punto de vista económico y político. Por que de ahí también vienen los mandatos para
nuestros sistemas educacionales, de salud, trabajo, políticas económicas y sociales,
tributarias, etc. Gobiernos como los de México, Colombia, Brasil, Perú, Chile, Uruguay,
Argentina son vasallos de las políticas del imperialismo para su patio trasero. Solo se
resisten Cuba, Venezuela; Ecuador y sus indecisiones; Bolivia con sus convulsiones
internas, producto de la reacción de la derecha frente a determinadas ofensivas de corte
popular del gobierno de Evo y también a sus propias vacilaciones a la hora de enfrentar
a esos sectores conservadores con firmeza; Paraguay tiene un gobierno recién electo que
ha anunciado seguir los pasos de Uruguay, habrá que esperar.

Por otro lado, una gran diferencia con respecto a los años 60 es que no existe el Bloque
Socialista. De aquellos faros que alumbraban la senda del socialismo hoy solo queda
alguna vela encendida. Esto, obviamente ha golpeado muy duro la subjetividad de las
masas con respecto al porvenir socialista. A la vez, esto ha sido ferozmente
aprovechado por el imperialismo y sus aliados criollos, que ha hegemonizado su
dominio mundial.

Es en este marco que debemos plantearnos la actualidad del legado del Che, y en este
contexto su vigencia, para no caer en dogmatismos, mecanicismos, idealismos y/o
seguidismos.

Aquella hegemonía socialista que pregonaba Che, hoy se ha vuelto hegemonía
capitalista en todos los planos.

A la derrota de los movimientos revolucionarios de los años 60 y 70 se le sumó la
implosión del Socialismo Real. Esto trajo consigo la subjetividad de la derrota y con
ella se propagó el revisionismo ideológico, político, estratégico y organizativo. La
"moderación" tan criticada por Che se hizo hegemónica en la izquierda latinoamericana.
Se borró del horizonte la lucha por el socialismo y se implantó como máxima aspiración
"revolucionaria" la humanización del capitalismo, sacarlo de su situación de "lumpen-
capitalismo" y pasarlo a un "capitalismo en serio, que funcione", al decir de un político
populista uruguayo, ex guerrillero devenido en defensor del capitalismo, José Mujica.
Las "condiciones objetivas" para hacer la revolución, dadas por el nivel de explotación
y hambre que sufren los pueblos, que Che mencionaba, se mantienen vigentes. Hay que
reconstruir la subjetividad de la necesidad y posibilidad de cambiar las cosas de raíz.
Somos convencidos de que para crear esa subjetividad en las masas es necesario colocar
nuevamente las ideas socialistas en el seno del pueblo. Tarea harto compleja, pero que
debe asumirse subdividiendo lo complejo en partes simples, yendo de lo particular a lo
general.

Como leninistas y guevaristas creemos en el papel del partido revolucionario (de
combate) como organizador y orientador de las luchas. Un partido que fusione la
ideología con las masas, que las prepare ideológica, política y organizativamente hacia
la toma del poder. Creemos en el papel de la vanguardia y su papel de orientador y
aguijoneador de la movilización del pueblo hacia la revolución. Creemos en los
trabajadores de avanzada que guíen con su ejemplo y sus valores, al resto de la masa
trabajadora y sus aliados hacia el poder político. Creemos en los cuadros políticos
estrechamente ligados con las masas, que deben ser ejemplo de abnegación, sacrificio;
con las manos y el corazón dispuestos en actitud de combate; ejemplos en los nuevos
valores comunistas. Creemos en el Hombre y Mujer Nuevos. Creemos en que las
contradicciones antagónicas entre las clases se dirimen por la violencia, donde el polo
nuevo (socialista) debe destruir al viejo (capitalista) . Creemos en el internacionalismo
militante, porque los explotados son una sola clase a nivel mundial, y las fronteras
nacionales son meros artilugios de los dominadores para mantenerse como tales.
Creemos en el humanismo revolucionario; en la emancipación del hombre de la
enajenación a la que lo somete el capitalismo. Creemos en el papel de la conciencia
revolucionaria para asumir las luchas por esa emancipación individual y colectiva, para
asumir las sacrificadas luchas por la liberación de los trabajadores y el pueblo, hacia la
instauración del socialismo, en camino al comunismo.

Creemos en el centralismo- democrático como garante de la correcta acción
revolucionaria; creemos en la más amplia participación y discusión política, y en el
accionar centralizado para golpear todos como un solo puño. Creemos en la autocrítica
y crítica como herramienta que nos permita corregir errores, sincerarnos como
individuos y como organizaciones de cara a las masas, cuando nos equivocamos o
erramos el camino. Creemos en los aportes individuales hacia la construcción de un
intelectual colectivo. Creemos en la lucha contra el burocratismo, los formalismos, el
dogmatismo, el seguidismo. Creemos en la rotación de los cargos de dirección, para
evitar direcciones enquistadas por largos períodos. Creemos en el socialismo y en el
comunismo, estamos convencidos de que son la causa más hermosa de los pueblos y
que vale la pena dar la vida por ella.

El desarrollo de la conciencia revolucionaria es una de las tareas más importantes de la
etapa. Para el desarrollo de esa conciencia es necesario reasumir la ideología
revolucionaria de los trabajadores, el marxismo, y fusionarlo con las masas. Para eso
son necesarias organizaciones políticas revolucionarias, que se vayan convirtiendo en
afluentes del gran partido revolucionario de nuevo tipo. Es necesario la formación
ideológica de los militantes, como combatientes populares. Esa formación ideológica,
que debe ser necesariamente antidogmática, debe apuntar al desarrollo de nuevas formas
de hacer política. Debe apuntar a la generación de embriones de hombre nuevo.
Individuos que sean ejemplo para su clase y para el pueblo, que defiendan sus intereses.
Que demuestren en la práctica política cotidiana los nuevos valores comunistas.
Debemos bregar por el desarrollo del estudio y la práctica revolucionaria. El estudio de
la teoría, tan denostada en estos días, y la acción cotidiana como demostración de lo
correcto o incorrecto de ese marco teórico. Debemos apuntar a un nuevo estilo
pedagógico-educativo que nos permita seducir a las masas hacia la educación
revolucionaria, y además para hacer verdaderamente accesible y viable la tarea.

Debemos regenerar la contra cultura sistémica, oponiendo la cultura socialista.
Debemos impulsar los debates ideológicos y políticos, que nos hagan avanzar en la
formación de la nueva teoría revolucionaria, sobre la base de la ideología de los
trabajadores, con los aportes que se desprendan del análisis de la coyuntura actual y lo
que prevemos que se viene. Es hora de impulsar mesas redondas, círculos de estudio,
tanto a la interna de las organizaciones revolucionarias, como en el seno de las
organizaciones sociales. Tarea importante es la de los partidos políticos de intención
revolucionaria y la divulgación de ideas a través de prensa escrita, radial y digital. Pero
también es importante la tarea de formación de cuadros que puedan llevar a las
actividades sociales las ideas de la revolución.

El rescate del clasismo y la combatividad de los trabajadores es crucial, para trabajar
hacia el destierro del espíritu conciliador de clases que el revisionismo ideológico y el
reformismo político han implantado en el movimiento obrero. Esto ligado con el
desarrollo de valores comunistas, de hombre nuevo, en cuanto a la solidaridad con los
que luchan, tanto en nuestro país como en todo el mundo contra el enemigo imperialista
y sus aliados criollos.

Debemos estrechar lazos con las masas, porque en su seno están las ideas correctas.
Debemos construir desde las masas y hacia las masas. Debemos construir herramientas
que nos permitan ir colocando el ideario revolucionario, guevarista, en el seno del
pueblo, para ir creando conciencias. Debemos estar dispuestos a seguir el ejemplo del
Che y correr la suerte de los explotados.
-----------
Notas:
(1) Palabras del Che en la Conferencia a los estudiantes de la Facultad de Tecnología.
11 de mayo de 1962.
(2) Carta a su tía Beatriz desde San José de Costa Rica. 10 de Diciembre de 1953.
* Se refiere a Carlos Marx.
(3) Carta a la madre desde México. Agosto de 1956
(4) Che Guevara: "Cuba, ¿excepción histórica o vanguardia en la lucha contra el
colonialismo?" . Publicado en la Revista Verde Olivo. 9 de abril de 1961.
(5) Che Guevara: "Una actitud nueva frente al trabajo". Discurso pronunciado en la
entrega de Certificados de Trabajo Comunista en el Ministerio de Industrias. 15 de
Agosto de 1964
(6) Íbidem.
-----------
Ponencia presentada en el Seminario Guevarista Internacional
Buenos Aires, 7 de junio de 2008
Federico Boga
por Juventud Guevarista

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: Charles Jaime Lastra Domÿffffednguez

Asunto: [foro_centenario] Documentos de la Reconstitució n V

A: foro_centenario@ yahoogroups. com, dachll@yahoo. com

Cc: "jaime lastra"
Fecha: martes, 3 marzo, 2009, 1:17 am


Estimados compañeros:

Para vuestra información y correspondiente valoración.

En la década del 80, entre diversos documentos que circularon en el espacio de la literatura socialista (en el sentido más amplio del término), circularon también los Documentos de la Reconstitució n: I, II, III y IV parte. Según la história del desarrollo de las ideas marxistas en el Perú, esta serie de documentos fue difundida por la denominada Organización Comunista "14 de junio". En esta serie de documentos puede evaluarse cómo asumió posición frente a los problemas nacionales e internacionales, y muy especialmente respecto al pensamiento y camino de Mariátegui, en tanto habíase ya reconocido que Mariátegui es el centro de la historia del socialismo peruano.

Se conoce que "Ediciones Semilla" ha publicado una recopilación de artículos que vienen desde 1979 hasta el 2005, que representan la continuidad de la linea sostenida por aquella organización (facción que finalmente se disolvió en los años 1986-1988). Y como bien informa el compañero Daniel Ch., esta facción, igual que todas las organizaciones políticas, incluso diversas instituciones sociales y culturales, sufrió el impacto de la influencia del desbordante izquierdismo, que, dadas las caracterísitcas concretas de ese momento, por ser la facción que defendió el pensamiento y camino de Mariátegui con mayor enfásis y sustento, recibió un tratamiento entrista y de socavamiento de parte de la "jefatura" senderista, creando una facción dentro de la Organización Comunista "14 de Junio". La prensa burguesa, haciendo el juego al izquierdismo desbordante (1982) daba mucha tribuna a la literatura del senderismo y a la de sus sectores influenciados y ganados a su ideología. Por eso, el comunicado al cual se remite Ragarro, tuvo la "gentil" acogida de la prensa burguesa. Más nunca hablaron de la literatura producida por la verdadera facción "14 de Junio".

Ragarro no es una persona desinformada ni improvisada en estos menesteres de la história del devenir del Partido de Mariátegui. Resulta, por ello, muy claro su intención política. Más no le será fácil empañar la imágen de la militancia comunista que en ese momento cumplió bien su jornada en la defensa del socialismo peruano, que tanto como ayer, hoy también se expresa en la defensa de la Base de Unidad Partidaria y la reconstitució n de la vanguardia. Ante los cuales la posición de Ragarro ha dado un giro bastante grave. Hoy más que ayer.

Por lo que se sabe, a través de Internet y mediante folleto impreso, vienen difundiendo Documentos de la Reconstitució n V, que trae interesantes documentos que pueden informar y esclarecer esa "partecita" de la historia del socialismo peruano. Que es una fundamental etapa, pues las posiciones por ese entonces enfrentadas, luego de más de 20 años, ya han tenido el veridicto de la práctica. Y un primer veredicto ha sido que Mariátegui nunca se fue de la militancia verdaderamente comunista, aunque sí de aquellas desviaciones, tanto de la de Guzmán, como de la de Ragarro (que ahora nos habla que para su caso Mariátegui ha regresado para quedarse definitivamente. Solo habría que agregarle a su juicio, que efectivamente le habrá regresado, pero un Mariátegui caricaturizado y tergiversado) .

Y así como en la década del 80, hoy existe una militancia, que no dejará pasar gato por liebre. Y (¡felizmente! ) quedan camaradas de aquella generación que pueden atestiguar cómo Ragarro borra con el codo lo que en aquel momento escribió con la mano, sin mediar autocritica alguna. Precisamente, la serie Documentos de la Reconstitució n V parte incluye el folleto "Desarrollo de las ideas Marxistas en el Perú, escrito en 1973, y reproducido con un prologo en 1979 que es la prueba fehaciente de como el compañero Ragarro ha hecho abandono de las tesis partidarias que por aquel entonces sostenía.

Para información del que quiera conocer estos documentos les adjunto una copia virtual de los mismos.

Atte.

Jaime Lastra.

Temas de Organización

El Partido Comunista y JCM
I.
Pocos años más tarde se fundó oficialmente el Partido Aprista Peruano, en reemplazo de la APRA original, y en octubre de 1928 José Carlos Mariátegui fundó el partido marxista-leninista, es decir, el Partido Comunista, con el nombre provisional de Partido Socialista del Perú, llamado a desempeñar el papel de vanguardia político-revolucionaria de nuestra clase obrera, adherida a la III Internacional. pág. 25
Claro está, nos referimos a la actitud del grupo dirigido por los abogados Luciano Castillo, F.L.Chávez León y Teodomiro Sánchez, a los que un tiempo después se plegaron Antenor Orrego y Alcides Spelucin, defendiendo no solamente la permanencia del nombre de Partido Socialista sino la orientación social-demócrata del Partido. Esta tendencia adversa al movimiento comunista, se declaró contraria a que el Partido de Mariátegui adoptara una línea marxista-leninista y se adhiriera a la III Internacional. pág. 78
La definición ya inconfundible del partido fundado por Mariátegui como un Partido Comunista, producida nítidamente, tuvo también la virtud de operar una decantación saludable en el Comité Central Organizador. El grupo “socialista” de Castillo, que abandonó la sesión del 4 de marzo, a fin de impedir la adhesión a la Internacional Comunista, hizo llegar a José Carlos, el 26 del mismo mes una carta de renuncia al Partido, (…) pág. 79
Si alguien todavía dudase de la filiación de Mariátegui y del Partido que fundó, no obstante el nombre tradicional que tuvo, bastaría con que tomase en cuenta este alineamiento definitorio. Pero es muy curioso, y sobre todo sintomático, que quienes se aferran al nombre primigenio del Partido para sostener que Mariátegui fue socialista y no comunista, prescinden totalmente de la polémica con Castillo y sus seguidores. pág. 115
Se sostuvo que, siendo el nuestro un Partido marxista-leninista no había razón para que se denominase Partido Socialista, máxime que en esos momentos se estaba realizando una tarea de deslinde, con las organizaciones social-demócratas, que precisamente llevaban el nombre de Socialistas. (…) A estas alturas del desarrollo de las luchas sociales peruanas, el término socialista, en nuestro concepto, sonaba ya inadecuado, cuando -a propósito de la segunda prisión de JCM- hasta las mismas autoridades gubernamentales y la prensa burguesa, pusieron más énfasis que antes en calificar a Mariátegui y a sus colaboradores como comunistas, y la denominación “socialista” no nos había preservado de la prisión y las persecuciones ejercidas bajo ese pretexto.
pág. 128
Agregamos que, en el mejor de los casos, aunque los miembros de ese grupo no lo quisieran, a estas alturas del proceso revolucionario, el nombre del Partido Socialista resultaba identificado indudablemente con la II Internacional, con el social-reformismo, lo cual dificultaba nuestra labor de reclutamiento y de construcción partidaria. (…) Debíamos trabajar por un Partido Comunista y, si eso era necesario, como pensábamos, había que darle ese nombre a nuestra organización en el momento más próximo y oportuno. pág. 130
En los Años Cumbres. Mariátegui, por Jorge del Prado
Ediciones Unidad S.A. Lima-Perú, 1983, 305 págs. 15 x 21 cms
II
4. La lucha por la pureza del marxismo-leninismo y los errores de Mariátegui.
Nuestro Partido desde su fundación ha acusado una débil formación ideológica y como consecuencia de ello, también su línea política ha incurrido en diversos errores. En tiempos de la constitución del Partido, con el nombre de Partido Socialista del Perú, el propio Mariátegui no había concluido aún su formación marxista-leninista y su nivel ideológico acusaba influencias muy claras del idealismo filosófico y del anarco-sindicalismo, así como en cuanto al materialismo histórico aún no lo había asimilado, pues tenía concepciones imprecisas y erróneas sobre la sociedad incaica, calificándola de “comunismo”, siendo evidente que dicha sociedad estaba regida por un Estado teocrático militar sumamente fuerte y de que existían desigualdades sociales, es decir, clases. El Estado es el producto de la lucha de clases y sirve para mantener y defender los intereses de la clase dominante. Igualmente, sobre el concepto de raza y nación acusaba influencia de escritores burgueses como Wilfredo Pareto y en ocasiones llegaba a sostener la inferioridad del mestizo con respecto al indio y señalaba la conveniencia de convertir el factor raza en factor revolucionario, cuando en el ABC del marxismo sabemos que la lucha de clases es el motor de la historia.
Nuestro Partido ha señalado como méritos de Mariátegui el haber aceptado la caracterización correcta de la sociedad peruana como semicolonial y semifeudal, basándose en las directivas de la III Internacional; en haber defendido el derecho de la clase obrera a tener su propio Partido; en haber sido uno de los principales promotores en la fundación de la Confederación General de Trabajadores del Perú, o sea en haber luchado por la centralización única de los trabajadores.
Nuestro Partido ha mencionado repetidas veces que Mariátegui tiene méritos y también errores; pero no se ha atrevido a hacer un estudio concienzudo de toda su obra, ni siquiera de sus Siete Ensayos de interpretación de la realidad peruana, su obra capital, obra en la que falta precisamente un estudio acerca de la penetración imperialista en nuestro país y que en buena parte ha sido hecha por la V Conferencia Nacional de 1965.
De otro lado, casi en general, las obras de Mariátegui no revelan un espíritu de Partido, ya que la referencia al Partido es muy circunstancial y la mayoría de sus obras pueden ser calificadas como demoliberales, lo que fue el reflejo de su débil formación marxista. Todo esto durante mucho tiempo ha sido casi intocado en el Partido, salvo algunas críticas (…)
En este Informe no vamos a detenernos en señalar todos los errores de Mariátegui sino simplemente algunos. Es el propio Mariátegui quien reconoce en su forma de pensar influencias extrañas al marxismo. (…)
Mariátegui no comprendía bien lo que es el revisionismo porque en realidad sus propios puntos de vista toman mucho del revisionismo. (…)
En cuanto se refiere al materialismo histórico, Mariátegui recurrió a sociólogos y filósofos antimarxistas para amparar sus puntos de vista. (…)
A Mariátegui se le ha considerado siempre como un marxista basado en su afirmación de ser un marxista convicto y confeso. La experiencia histórica demuestra que no basta la afirmación de ser marxista para serlo. Por ello tenemos que hacer un estudio integral de las obras de Mariátegui, cuyas obras en general no reflejan un espíritu de partido. En muchas de ellas no encontramos las citas necesarias de los clásicos, debido a que proliferan puntos de vista ajenos al marxismo-leninismo. Precisamente la falta de espíritu de partido es una de las herencias que aún se notan en cierta parte de la militancia. (…)
Por todas estas razones los intelectuales burgueses han encomiado las obras de Mariátegui. Casi de todas las tiendas políticas salen elogios a su persona y a su obra, precisamente porque en ellas no se encuentra espíritu de Partido. En la VI Conferencia Nacional, hubo una polémica en torno al Informe presentado por el Secretario General, pues mientras éste sostenía que el Partido se sustentaba también en el legado revolucionario de Mariátegui, términos que deberían usarse unidos, por cuanto en la obra de Mariátegui habían algunos errores que era necesario señalar, la mayoría de los participantes influidos por un pequeño grupo que posteriormente se apartó del Partido, fue expulsado de su seno y que posteriormente se constituyó en otro partido, conocido como “Sendero Luminoso”, impuso la formulación de poner simplemente “el legado de Mariátegui”. Se defendía así la sublimación incondicional e irracional de Mariátegui como al fundador que no había cometido errores y que lo había dicho y lo había hecho todo. Por ello más aceptable era el conjunto de las dos palabras “legado revolucionario”, debido a que como estamos viendo, en la obra de Mariátegui hay mucho legado que no es revolucionario. (…)
En este Informe no se pretende agotar la crítica a las ideas erróneas y no marxistas de Mariátegui, sino simplemente dar pautas para estimular el estudio concienzudo de sus obras a la luz del marxismo-leninismo, de las orientaciones de la III Internacional y del internacionalismo proletario. –esto es muy importante, por cuanto las obras de Mariátegui en su conjunto reflejan pluralismo ideológico, incompatible con el marxismo-leninismo. (…)Es por ello que diversas agrupaciones políticas oportunistas se acogen a sus ideas y cada quien trata de aparecer como más mariateguista que el otro. Incluso se ha llegado a la formación de un partido con el nombre de Mariátegui y se piensa en la formación de un frente político mariateguista. Nuestro partido tiene que ceñirse al marxismo-leninismo y nada más que al marxismo-leninismo en la elaboración de su línea revolucionaria proletaria y en su práctica revolucionaria. (…)
Este Congreso debe aprobar un deslinde con las ideas erróneas y no marxistas y antimarxistas de Mariátegui, colocar a su persona en el verdadero lugar que le corresponde como a intelectual demócrata progresista cuya formación marxista, aparte de que no había alcanzado un grado suficiente de desarrollo, se nutría y amalgamaba con influencias extrañas al marxismo. Así como hemos deslindado con el llamado “pensamiento Mao Tsetung” debemos hacerlo también con las ideas de Mariátegui. Toda la militancia y en especial los miembros de la Dirección Nacional e intermedia deben realmente estudiar sus obras y es bueno recordar que la mayoría de los admiradores de Mariátegui tienen las obras de éste como valiosas colecciones de Biblioteca, muchas veces intocadas, es decir, no estudiadas. Debemos emprender con audacia este trabajo.
El Partido debe defender permanentemente la pureza del marxismo-leninismo, vengan de donde vengan todas las formas de oportunismo y revisionismo.
La Situación Actual y Perspectivas de la Revolución Peruana
Ediciones Bandera Roja 1983, 115 pgs. 14 x 20 cms. El Punto 4 abarca las págs 94 a 100
III
Liberándose de ataduras ideológicas dogmáticas y empiristas, atreviéndose a pensar con cabeza propia, afirmándose en el marxismo-leninismo, marchando al reencuentro del camino iniciado por Mariátegui de dar respuesta y resolver los problemas de la revolución partiendo de la realidad y de las condiciones concretas del país, el V Congreso sentará un precedente ideológico y una base teórica sólidos y un rumbo estratégico y táctico sobre el cual edificaremos el partido del proletariado que la revolución requiere y el pueblo peruano, con la clase obrera al frente, esperan. pág. 15
Una tercera cuestión: partiendo de la premisa de la importancia revolucionaria del campesinado en la revolución peruana y del carácter democrático y antiimperialista de la revolución en su primera etapa, se crearon premisas para la idealización del campesinado hasta transformarla en la clase fundamental de la revolución peruana en detrimento del proletariado. Una de las fuentes del democratismo revolucionario y del populismo en el Partido reside en esta premisa teóricamente errónea y políticamente chata. pág. 21
El Partido Comunista existe históricamente. Cumplidos los fines que originan su existencia cesará con ellos. Se rige por principios ideológicos y teóricos de validez universal. Esta teoría e ideología es el marxismo-leninismo enriquecido con los aportes de Mao Zedong. Hace suyo, además, el pensamiento de su fundador, José Carlos Mariátegui. pág. 302
El Partido Comunista del Perú tiene en el marxismo-leninismo la base teórica que guía su pensamiento y acción. Hace suyos, además, los aportes teóricos de Mao Zedong y el pensamiento de su fundador, José Carlos Mariátegui, que representa el punto de partida de la aplicación creadora de la doctrina científica del proletariado a la realidad peruana. pág. 345
Partido Comunista del Perú. V Congreso Nacional. Documentos
Ediciones Patria Roja, 1984, 367 págs. 12.5 x 19.5 cms
IV
Defender el Camino de Mariátegui “es hacer el trabajo de coleccionistas de antigüedades” Los que siguen a JCM “cual oráculo, depositario de todas las verdades eternas, sin mérito a ser desarrolladas, so pena de caer en herejía, enamorados de su imagen, le rinden culto y lo mantienen fosilizado, cual icono inofensivo, al que sahuman incienso y mirra” Por eso “el Partido ha dado a la Base de Unidad Partidaria el siguiente contenido: marxismo-leninismo-maoísmo, pensamiento guía del c. Gonzalo (como desarrollo del pensamiento de José Carlos Mariátegui al aplicar el marxismo-leninismo-maoísmo a la interpretación de nuestra realidad actual) y la línea general del Partido, la que se está aplicando actualmente en condiciones de la lucha armada” Entonces, “sólo hay un partido comunista y un centro de la revolución”, pues “el marxismo no reconoce la existencia de varios ‘partidos’ del proletariado… De modo entonces que el proletariado peruano tenemos en el Partido Comunista del Perú nuestra vanguardia y no hay otro” y que “la única manera con que pueden avanzar y dar el paso que los ubique en las filas de la revolución y el Partido es sometiendo a profunda crítica y autocrítica las raíces de sus concepciones. De aquellas raíces primigenias con que han combatido o separado del Partido” Y que “En abultado despropósito hemos extendido partida de nacimiento al llamado m-c-p. dándole calidad de comunistas a diversas organizaciones e individuos que, por sus orígenes ideológico-políticos con los cuales no han deslindado a fondo, por sus actuales posiciones y tácticas, distantes de ser correctas y revolucionarias, es una indulgencia demasiado grande denominarlos comunistas”
Comunicado de la Organización Comunista 14 de Junio PCP. Octubre 1982
Publicado en la revista Oiga, 1º noviembre de 1982
Nota. La Gran Conmemoración, 7 de Octubre 2008 ha puesto por fin la Creación Heroica de JCM como centro del Socialismo Peruano. Este trabajo prolongado de crítica de ideas ha requerido de ¡80 años! y el esfuerzo de generación tras generación. No sólo Ravines y Martínez desecharon esta Creación Heroica. En los años 80, cada Partido Comunista tuvo que pronunciarse: I Partido Comunista (Unidad), II Partido Comunista (Bandera Roja). III Partido Comunista (Patria Roja), IV Partido Comunista (Sendero Luminoso)
Comparando el Documento Central Nuestra Posición con este material se puede captar la magnitud del paso dado, la importancia de la tarea de preparación de la organización y por qué, por fin
¡Mariátegui ha regresado para quedarse definitivamente entre nosotros!
Ragarro
02.03.09
Temas de Organización
El Partido Comunista y JCM
I.
Pocos años más tarde se fundó oficialmente el Partido Aprista Peruano, en reemplazo de la APRA original, y en octubre de 1928 José Carlos Mariátegui fundó el partido marxista-leninista, es decir, el Partido Comunista, con el nombre provisional de Partido Socialista del Perú, llamado a desempeñar el papel de vanguardia político-revolucionaria de nuestra clase obrera, adherida a la III Internacional. pág. 25
Claro está, nos referimos a la actitud del grupo dirigido por los abogados Luciano Castillo, F.L.Chávez León y Teodomiro Sánchez, a los que un tiempo después se plegaron Antenor Orrego y Alcides Spelucin, defendiendo no solamente la permanencia del nombre de Partido Socialista sino la orientación social-demócrata del Partido. Esta tendencia adversa al movimiento comunista, se declaró contraria a que el Partido de Mariátegui adoptara una línea marxista-leninista y se adhiriera a la III Internacional. pág. 78
La definición ya inconfundible del partido fundado por Mariátegui como un Partido Comunista, producida nítidamente, tuvo también la virtud de operar una decantación saludable en el Comité Central Organizador. El grupo “socialista” de Castillo, que abandonó la sesión del 4 de marzo, a fin de impedir la adhesión a la Internacional Comunista, hizo llegar a José Carlos, el 26 del mismo mes una carta de renuncia al Partido, (…) pág. 79
Si alguien todavía dudase de la filiación de Mariátegui y del Partido que fundó, no obstante el nombre tradicional que tuvo, bastaría con que tomase en cuenta este alineamiento definitorio. Pero es muy curioso, y sobre todo sintomático, que quienes se aferran al nombre primigenio del Partido para sostener que Mariátegui fue socialista y no comunista, prescinden totalmente de la polémica con Castillo y sus seguidores. pág. 115
Se sostuvo que, siendo el nuestro un Partido marxista-leninista no había razón para que se denominase Partido Socialista, máxime que en esos momentos se estaba realizando una tarea de deslinde, con las organizaciones social-demócratas, que precisamente llevaban el nombre de Socialistas. (…) A estas alturas del desarrollo de las luchas sociales peruanas, el término socialista, en nuestro concepto, sonaba ya inadecuado, cuando -a propósito de la segunda prisión de JCM- hasta las mismas autoridades gubernamentales y la prensa burguesa, pusieron más énfasis que antes en calificar a Mariátegui y a sus colaboradores como comunistas, y la denominación “socialista” no nos había preservado de la prisión y las persecuciones ejercidas bajo ese pretexto.
pág. 128
Agregamos que, en el mejor de los casos, aunque los miembros de ese grupo no lo quisieran, a estas alturas del proceso revolucionario, el nombre del Partido Socialista resultaba identificado indudablemente con la II Internacional, con el social-reformismo, lo cual dificultaba nuestra labor de reclutamiento y de construcción partidaria. (…) Debíamos trabajar por un Partido Comunista y, si eso era necesario, como pensábamos, había que darle ese nombre a nuestra organización en el momento más próximo y oportuno. pág. 130
En los Años Cumbres. Mariátegui, por Jorge del Prado
Ediciones Unidad S.A. Lima-Perú, 1983, 305 págs. 15 x 21 cms
II
4. La lucha por la pureza del marxismo-leninismo y los errores de Mariátegui.
Nuestro Partido desde su fundación ha acusado una débil formación ideológica y como consecuencia de ello, también su línea política ha incurrido en diversos errores. En tiempos de la constitución del Partido, con el nombre de Partido Socialista del Perú, el propio Mariátegui no había concluido aún su formación marxista-leninista y su nivel ideológico acusaba influencias muy claras del idealismo filosófico y del anarco-sindicalismo, así como en cuanto al materialismo histórico aún no lo había asimilado, pues tenía concepciones imprecisas y erróneas sobre la sociedad incaica, calificándola de “comunismo”, siendo evidente que dicha sociedad estaba regida por un Estado teocrático militar sumamente fuerte y de que existían desigualdades sociales, es decir, clases. El Estado es el producto de la lucha de clases y sirve para mantener y defender los intereses de la clase dominante. Igualmente, sobre el concepto de raza y nación acusaba influencia de escritores burgueses como Wilfredo Pareto y en ocasiones llegaba a sostener la inferioridad del mestizo con respecto al indio y señalaba la conveniencia de convertir el factor raza en factor revolucionario, cuando en el ABC del marxismo sabemos que la lucha de clases es el motor de la historia.
Nuestro Partido ha señalado como méritos de Mariátegui el haber aceptado la caracterización correcta de la sociedad peruana como semicolonial y semifeudal, basándose en las directivas de la III Internacional; en haber defendido el derecho de la clase obrera a tener su propio Partido; en haber sido uno de los principales promotores en la fundación de la Confederación General de Trabajadores del Perú, o sea en haber luchado por la centralización única de los trabajadores.
Nuestro Partido ha mencionado repetidas veces que Mariátegui tiene méritos y también errores; pero no se ha atrevido a hacer un estudio concienzudo de toda su obra, ni siquiera de sus Siete Ensayos de interpretación de la realidad peruana, su obra capital, obra en la que falta precisamente un estudio acerca de la penetración imperialista en nuestro país y que en buena parte ha sido hecha por la V Conferencia Nacional de 1965.
De otro lado, casi en general, las obras de Mariátegui no revelan un espíritu de Partido, ya que la referencia al Partido es muy circunstancial y la mayoría de sus obras pueden ser calificadas como demoliberales, lo que fue el reflejo de su débil formación marxista. Todo esto durante mucho tiempo ha sido casi intocado en el Partido, salvo algunas críticas (…)
En este Informe no vamos a detenernos en señalar todos los errores de Mariátegui sino simplemente algunos. Es el propio Mariátegui quien reconoce en su forma de pensar influencias extrañas al marxismo. (…)
Mariátegui no comprendía bien lo que es el revisionismo porque en realidad sus propios puntos de vista toman mucho del revisionismo. (…)
En cuanto se refiere al materialismo histórico, Mariátegui recurrió a sociólogos y filósofos antimarxistas para amparar sus puntos de vista. (…)
A Mariátegui se le ha considerado siempre como un marxista basado en su afirmación de ser un marxista convicto y confeso. La experiencia histórica demuestra que no basta la afirmación de ser marxista para serlo. Por ello tenemos que hacer un estudio integral de las obras de Mariátegui, cuyas obras en general no reflejan un espíritu de partido. En muchas de ellas no encontramos las citas necesarias de los clásicos, debido a que proliferan puntos de vista ajenos al marxismo-leninismo. Precisamente la falta de espíritu de partido es una de las herencias que aún se notan en cierta parte de la militancia. (…)
Por todas estas razones los intelectuales burgueses han encomiado las obras de Mariátegui. Casi de todas las tiendas políticas salen elogios a su persona y a su obra, precisamente porque en ellas no se encuentra espíritu de Partido. En la VI Conferencia Nacional, hubo una polémica en torno al Informe presentado por el Secretario General, pues mientras éste sostenía que el Partido se sustentaba también en el legado revolucionario de Mariátegui, términos que deberían usarse unidos, por cuanto en la obra de Mariátegui habían algunos errores que era necesario señalar, la mayoría de los participantes influidos por un pequeño grupo que posteriormente se apartó del Partido, fue expulsado de su seno y que posteriormente se constituyó en otro partido, conocido como “Sendero Luminoso”, impuso la formulación de poner simplemente “el legado de Mariátegui”. Se defendía así la sublimación incondicional e irracional de Mariátegui como al fundador que no había cometido errores y que lo había dicho y lo había hecho todo. Por ello más aceptable era el conjunto de las dos palabras “legado revolucionario”, debido a que como estamos viendo, en la obra de Mariátegui hay mucho legado que no es revolucionario. (…)
En este Informe no se pretende agotar la crítica a las ideas erróneas y no marxistas de Mariátegui, sino simplemente dar pautas para estimular el estudio concienzudo de sus obras a la luz del marxismo-leninismo, de las orientaciones de la III Internacional y del internacionalismo proletario. –esto es muy importante, por cuanto las obras de Mariátegui en su conjunto reflejan pluralismo ideológico, incompatible con el marxismo-leninismo. (…)Es por ello que diversas agrupaciones políticas oportunistas se acogen a sus ideas y cada quien trata de aparecer como más mariateguista que el otro. Incluso se ha llegado a la formación de un partido con el nombre de Mariátegui y se piensa en la formación de un frente político mariateguista. Nuestro partido tiene que ceñirse al marxismo-leninismo y nada más que al marxismo-leninismo en la elaboración de su línea revolucionaria proletaria y en su práctica revolucionaria. (…)
Este Congreso debe aprobar un deslinde con las ideas erróneas y no marxistas y antimarxistas de Mariátegui, colocar a su persona en el verdadero lugar que le corresponde como a intelectual demócrata progresista cuya formación marxista, aparte de que no había alcanzado un grado suficiente de desarrollo, se nutría y amalgamaba con influencias extrañas al marxismo. Así como hemos deslindado con el llamado “pensamiento Mao Tsetung” debemos hacerlo también con las ideas de Mariátegui. Toda la militancia y en especial los miembros de la Dirección Nacional e intermedia deben realmente estudiar sus obras y es bueno recordar que la mayoría de los admiradores de Mariátegui tienen las obras de éste como valiosas colecciones de Biblioteca, muchas veces intocadas, es decir, no estudiadas. Debemos emprender con audacia este trabajo.
El Partido debe defender permanentemente la pureza del marxismo-leninismo, vengan de donde vengan todas las formas de oportunismo y revisionismo.
La Situación Actual y Perspectivas de la Revolución Peruana
Ediciones Bandera Roja 1983, 115 pgs. 14 x 20 cms. El Punto 4 abarca las págs 94 a 100
III
Liberándose de ataduras ideológicas dogmáticas y empiristas, atreviéndose a pensar con cabeza propia, afirmándose en el marxismo-leninismo, marchando al reencuentro del camino iniciado por Mariátegui de dar respuesta y resolver los problemas de la revolución partiendo de la realidad y de las condiciones concretas del país, el V Congreso sentará un precedente ideológico y una base teórica sólidos y un rumbo estratégico y táctico sobre el cual edificaremos el partido del proletariado que la revolución requiere y el pueblo peruano, con la clase obrera al frente, esperan. pág. 15
Una tercera cuestión: partiendo de la premisa de la importancia revolucionaria del campesinado en la revolución peruana y del carácter democrático y antiimperialista de la revolución en su primera etapa, se crearon premisas para la idealización del campesinado hasta transformarla en la clase fundamental de la revolución peruana en detrimento del proletariado. Una de las fuentes del democratismo revolucionario y del populismo en el Partido reside en esta premisa teóricamente errónea y políticamente chata. pág. 21
El Partido Comunista existe históricamente. Cumplidos los fines que originan su existencia cesará con ellos. Se rige por principios ideológicos y teóricos de validez universal. Esta teoría e ideología es el marxismo-leninismo enriquecido con los aportes de Mao Zedong. Hace suyo, además, el pensamiento de su fundador, José Carlos Mariátegui. pág. 302
El Partido Comunista del Perú tiene en el marxismo-leninismo la base teórica que guía su pensamiento y acción. Hace suyos, además, los aportes teóricos de Mao Zedong y el pensamiento de su fundador, José Carlos Mariátegui, que representa el punto de partida de la aplicación creadora de la doctrina científica del proletariado a la realidad peruana. pág. 345
Partido Comunista del Perú. V Congreso Nacional. Documentos
Ediciones Patria Roja, 1984, 367 págs. 12.5 x 19.5 cms
IV
Defender el Camino de Mariátegui “es hacer el trabajo de coleccionistas de antigüedades” Los que siguen a JCM “cual oráculo, depositario de todas las verdades eternas, sin mérito a ser desarrolladas, so pena de caer en herejía, enamorados de su imagen, le rinden culto y lo mantienen fosilizado, cual icono inofensivo, al que sahuman incienso y mirra” Por eso “el Partido ha dado a la Base de Unidad Partidaria el siguiente contenido: marxismo-leninismo-maoísmo, pensamiento guía del c. Gonzalo (como desarrollo del pensamiento de José Carlos Mariátegui al aplicar el marxismo-leninismo-maoísmo a la interpretación de nuestra realidad actual) y la línea general del Partido, la que se está aplicando actualmente en condiciones de la lucha armada” Entonces, “sólo hay un partido comunista y un centro de la revolución”, pues “el marxismo no reconoce la existencia de varios ‘partidos’ del proletariado… De modo entonces que el proletariado peruano tenemos en el Partido Comunista del Perú nuestra vanguardia y no hay otro” y que “la única manera con que pueden avanzar y dar el paso que los ubique en las filas de la revolución y el Partido es sometiendo a profunda crítica y autocrítica las raíces de sus concepciones. De aquellas raíces primigenias con que han combatido o separado del Partido” Y que “En abultado despropósito hemos extendido partida de nacimiento al llamado m-c-p. dándole calidad de comunistas a diversas organizaciones e individuos que, por sus orígenes ideológico-políticos con los cuales no han deslindado a fondo, por sus actuales posiciones y tácticas, distantes de ser correctas y revolucionarias, es una indulgencia demasiado grande denominarlos comunistas”
Comunicado de la Organización Comunista 14 de Junio PCP. Octubre 1982
Publicado en la revista Oiga, 1º noviembre de 1982
Nota. La Gran Conmemoración, 7 de Octubre 2008 ha puesto por fin la Creación Heroica de JCM como centro del Socialismo Peruano. Este trabajo prolongado de crítica de ideas ha requerido de ¡80 años! y el esfuerzo de generación tras generación. No sólo Ravines y Martínez desecharon esta Creación Heroica. En los años 80, cada Partido Comunista tuvo que pronunciarse: I Partido Comunista (Unidad), II Partido Comunista (Bandera Roja). III Partido Comunista (Patria Roja), IV Partido Comunista (Sendero Luminoso)
Comparando el Documento Central Nuestra Posición con este material se puede captar la magnitud del paso dado, la importancia de la tarea de preparación de la organización y por qué, por fin
¡Mariátegui ha regresado para quedarse definitivamente entre nosotros!
Ragarro
02.03.09

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