viernes, 4 de julio de 2008

BERNARDO ALVAREZ POESIA

1) De: “Aproximaciones & Conversaciones” (1974)EL MINUTO VIOLENTADO
Noche ésta de escombros
las arañas prisioneras de mi sueño de tortuga
su geométrica paciencia
cubriendo de diciembre la pared (enero después, claro)
ojos míos de llanto:
yo fui testigo de la canonización de la espina
estuve condecorado ahorcando a la rosa
fui batracio repugnante
cuando la violación de la noche
/la mirada hundida/
los labios parlantes chamuscados
el nuevo día
raquítico
grosero
color de cucaracha homosexual
bombardeado destripado abortado

ojos míos terrestres:
aquí al filo de la mesa
un sedante aquí fauna y flora el edén: hoja
de parra al otoño adán y eva el coito perfecto
el minuto violentado

la sangre instantánea:

tu nombre verdadero y yo: nuestro pedazo de pan
mi canción pura
tu mundo plano.

2) De: “Dispersión de cuervos” (1999)
K
Erase un buitre que me picoteaba
Los pies -Franz. Jus, cúbreme: haz
De mi sangre una flor, un geranio atado
A mi saco sucio, sé mi luz. El jaibit
Mi corteza. Palabra cayendo: y la ciudad
Se movía en mareas y remolinos, mientras
Del asfalto brotaban apio y aceite. No soy
Pirámide -en desierto o meseta, el viento
No se apiadará de mí: caparazón, insecto
Gigante, "Gregorio, Gregorio ¿qué pasa?"
Sólo rueda el mundo, un escarabajo detrás:
Nada acontece -todo en orden; arden mis
Pies. En un lago las ranas cantaban y
Jugaban -Juan Ruiz, pescozudo y velludo
Trae un fusil, suéltalo, Yo me voy hasta
El despeñadero: se desmorona la montaña;
Corpses are set to banquet. El cielo en
Esta parte del universo es de hojalata;
Espejo turbio: Sayum. Cró, cró! y el agua
Se entrevera en las totoras. J'écoute les
Appels d'un monde quise noie, ¿quién se
Atreve a amar la carroña que nos envuelve?
¡Franz, Franz, no hace falta: el buitre
Se ha suicidado en mi garganta!
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GAGGRAINA
Como el moco que baja y sube y vuelve a bajar
formando un beso en los labios del infante,
caen los sueños y las sombra caen:
fuego de los dioses en erupciones cutáneas/
sursum corda: y en las cañerías de la urbe
navega un odio salitroso e impenitente. Este
es mi rito de iniciación: el insulso
placer de los muertos,
la reverencia monástica al pecado original
cuando el aroma encendido del romero excita
la paz de los amantes -ramas de perejil
sobre el mantel de la mesa litúrgica y, vaya, qué
ocurrencia la de amarse a regañadientes y ser
el ideal del pantano (anfibia emoción de
la lujuria: un nudo en la humedad mag-
nética de los genitales). El riguroso retrato
de la hora maldita fue el cielo desprendido
como pus de los testículos/ el mediodía hediondo
e indigesto, cómplice del apetito inútil: la
verdura servida y el buey desollado cuelga de
un gancho herrumbroso asido a una
nube de desperdicios celestes; la cara oculta
de mi luna fragua una sonrisa leporina
y encontré que la ulceración luética alienta la
caridad de la náusea en el cáliz ortigoso del poder.
(Soy tu bondad y el zigzag de tu rayo,
tu mala fe o las piedras que conducen
a tu infierno). Y aunque es cruda con-
versión del sueño, asumo que la carcajada
es la rigurosa respuesta a la cobardía
que sabe a chirimoyas aplastadas en el botadero.
(¿Qué es el camino sin el andar?)
Ah, la ígnea imagen del deseo resplandece
en el esputo y el asfalto es el espejo plantar
del marasmo; un crimen lírico traiciona el
sosiego del policía infeliz, Argos lame
la épica ternura (cien ojos parpadean
ante el petardo apocalíptico). El rencor encajonado
y la pezuña alimentan el vaho viscoso
que en espiral perfora nuestra simple atmósfera y
el ruido que es una nuez
en la piel del silencio, el desprecio de la calma.
Y la criatura juega indiferente a la rutina del moco/
la gangrena exige la amputación del itinerario.
Mis pasos serán sucesión confusa y lánguida
de guijarros y pétalos de dalia
y este beso la canción rugosa y salobre del amor.

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INFUSIÓN DE BORRAJA
Como de sollozos el oquedal, la hoja en blanco
se cubre de sangre sin pétalos que
colmen sus emociones sesgadas: un lamento
como susurro/ un susurro como lamento cuando
llegué a seducir a mi propia sombra (recoge
tu bagaje y emprende el viaje hacia
el horizonte como saeta o desvarío) en una
escabrosa manera de asumir la
culpa de la ponzoña. En el
poema humedecido por la ciénaga
se retrató el rostro atiborrado de pústulas,
abandonado en la hora inútil de la queda;
las imágenes tasajeadas fueron luego es-
parcidas como iridiscentes convulsiones de metralla:
croar de ranas en una imprecisa trinchera
acústica y transparente (la humedad inguinal
adquiere el olor del celo canino/
los perros ladran, Sancho y la rosa abre sus pétalos
en un saludo angustioso a la
incoherente solidaridad fúnebre de
la espina y el pecho escarlata del ruiseñor.)
Es mi pesar que se clava en el roquedal de los extramuros.
Y el latido se escamotea en
los renglones intrincados de la geografía, bus-
cando una explicación al escozor de la ortiga proba-
blemente sádica y sin duda pía (quedamos
insatisfechos y desnudos
y nuestras palabras produjeron burbujas
en la cavidad estomacal de la historia/
la ansiedad soluble de los genitales estrujados
apacienta en la belleza yugulada de la gangrena,
junto al follaje que nos guarece).
¿Viste que mi viaje no es más que un desplazamiento
cansino del índice sobre la hoja en blanco?
Y es la hora de polinizar nuestras narices,
a ver si el estornudo ecuménico
dispersa la peste de los cuervos mientras la sangre
palidece en una infusión de borraja.


CRÁPULA VOMITIVA
Y el resplandor tendrá
su tercer día ahora o en la hora del desgarramiento.
Una cucaracha recorre mi frente.
Fui raíz asida al pavimento y un hongo sigue grabado
en nuestros ojos: mutilación genital, arquitectura de
papel picado, alambrada de púas ardiente/
ven a mí, flor de pétalos herrumbrosos:
tengo las vísceras desparramadas,
el hedor que exhala la alegría infecta de mi laberinto es
el testimonio de la edad que me envuelve como camisa de fuerza.
¿Ves el lago sobre el que floto?: sangre menstrual,
diarrea famélica, orín y, mira hacia allá, hay un ruido en la basura
y acá un silencio reptante: ratas y lagartijas sugieren
un paisaje voraz para almorzar a la hora del poema.
Pero yo no sé qué es el resplandor: sólo rueda el mundo,
infantes en pedazos disparados contra el espejo como
un eco pecaminoso y el sol no es más que una moneda.
Un buitre emerge de mi garganta/

3) De: “Toro de trapo y algunas otras deudas” (2003)
El canto y el vuelo
Escribo un poema
En mi cuarto que es el cuarto de todos:
“Cojo tu sonrisa
Entre mis dedos
Para beberla como agua de arroyo
Y tu piel de durazno
Secuestra mis sentidos...”
Afuera, entre tanto, lo que fue piar se convierte en alarido.
Atada de una pata la paloma blanca
Protege su mundo y destruye
A picotazos la cabeza del ave cuyo ahogo
Estremece las dimensiones del nido y la tolerancia.
Una mirada ingenuamente impávida atiza el fuego
De lo que parece ser un juego.
La urgencia
Se convierte en un llamado ineludible. Pongo
Una zancadilla a lo que asumo como mi destino,
Lo derribo
Y altero el curso de su itinerario.
El agua, es decir, esa sonrisa del poema
Se derrama entre mis dedos
Y una espantosa certidumbre tritura mi conciencia
Preguntando
Si la paz nívea y alada,
Sucia de sangre y desechos,
Puede también matar el canto y el vuelo
(Cruda y solar realidad).
Vuelvo sobre mis pasos y escribo:
“¿Podrá este poema
Devolverme la vida
Que he desperdiciado
En metáforas y desavenencias?”
La duda justifica mi existencia.
Tras de mí cierro la puerta.
……………………..
HORACIO
Mira la mar, Horacio,
Mírala: elevadas cumbres,
Laderas escarpadas, abigarradas junglas,
Desiertos infinitos.
Mírala.
Allí estoy yo despedazado,
En gotas de azogue comprimido
Esperando el Juicio Final:
Si no me equivoco estoy sonriente:
Brillan mis dientes como el oro,
Aunque desorbitados mis ojos
No se desprenden del objeto que ven:
Un jabalí tornasolado persiguiendo
A una flor.
Mira la mar, Horacio,
Ha de abrasarte si te acercas
Pero es tan difícil:
La baba ha formado un pantano
Alrededor del cual nuestros sueños
Y lamentos son vilmente reciclados
Y en la copa de un almendro
Descansa la estructura ósea de un Delfín
Muerto de hambre por no someterse a la ley.
Mira la mar, Horacio,
Mírala: es un verbo rugoso e inerte
Apisonado entre corchetes,
Gobernantes
Y poetas.

JUAN CRISTOBAL: PARA OLVIDAR LA MUERTE

Nuevo libro de poesía de Juan Cristóbal, próximo a presentar.
En calidad de primicia transcribimos
el número UNO de su A VUELO
DE PAJARO.

A VUELO DE PÁJARO
UNO
En el 2004 publiqué el libro Final de vida, cuya tercera
parte se llamaba !el muerto orina! En la presentación
del libro afirmé que no volvería a escribir más poesía,
de allí el título del poemario.

En el 2005, a raíz de una entrevista para un diario local,
a propósito de un nuevo libro de poemas, El libro de los
entuertos, explique porqué volvía a publicar, ( porque)
"escribir es la única tabla de salvación de mi vida".
......
Para olvidar la muerte, ed Mantaro, p.105


"Escribir es la única tabla de salvación de mi vida", mensaje de Juan Cristóbal, premio nacional de poesía 1971, con una larga producción literaria, podemos señalar de su obra en síntesis: consecuencia y calidad. Mar de mis entraña,libro autobiografico, al Final de Vida, libro de poesía, y Para olvidar la muerte , presenta facetas de su biografía, que r brinda respuesta a la controversia que se formuló en una reciente entrevista Ping Pong, que le fue formulada en http://socialismoperuano.blog.terra.com.pe.
luis anamaría.
03/07/08

jueves, 3 de julio de 2008

ROSINA VALCARCEL: TOMÁS BORGE: FUEGO Y ALQUIMIA

Tomás nace en Matagalpa, Nicaragua, el 13 de agosto de 1930, bajo el intenso signo de Leo. Muy temprano se integra a la lucha contra la dictadura que la dinastía de los Somoza conservaba en Nicaragua desde el asesinato de Sandino.

Insertado en ese combate cae y es confinado en Managua (Nicaragua) por el intento de asesinato contra Anastasio Somoza García. Encarcelado entre 1956 y 1959, logra fugar de prisión y huir a Honduras en cuya frontera es detenido, mas gracias a la oportuna intervención de Otto Castro, amigo del presidente hondureño, puede ingresar a ese país. Luego, empleando un pasaporte falso, viaja a El Salvador y a Costa Rica. Aclaramos, cuando encarcelan a Tomás Borge por la muerte del primer Somoza (el asesino de Sandino), aún no existían FSLN ni guerrillas. Tomás era, en ese entonces, dirigente estudiantil. Está en la cárcel dos años y medio. Es la presión de los estudiantes la que logra que le den arresto domiciliario, de donde se fuga disfrazado de mujer. Debe haber estado muy bien hecho el disfraz pues hasta el guardia de la esquina lo piropeó. Sus compañeros de cautiverio corrieron mala suerte: tres de ellos intentaron fugarse de la prisión: pero, desgraciadamente, los atraparon y los mataron.

En 1961, Carlos Fonseca Amador, Silvio Mayorga, Tomás Borge Martínez y un puñado de muchachos fundan el Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), que concentra a todas las fuerzas que luchan contra la dictadura somocista. Esta organización abraza la ideología y el movimiento liderado por el líder nicaragüense Augusto C. Sandino (del que tomó el nombre), empieza la guerra de guerrillas contra la intrusión estadounidense en su país durante las primeras décadas del siglo XX, y, se revelará como el baluarte contra la dictadura.

Borge es apresado por sus actividades guerrilleras y es uno de los liberados por la toma del Palacio del Congreso Nacional el 22 de agosto de 1978. El glorioso 19 de julio de 1979 los guerrilleros entran en Managua y tumban al gobierno de Somoza, se yergue así la revolución Sandinista que se desarrollaría hasta 1990. Durante los gobiernos del período revolucionario, Borge mantuvo el cargo de Ministro del Interior. Luego el FSLN pierde las elecciones presidenciales. Durante el período en el que el FSLN se mantuvo en la oposición (1990 - 2006) Tomás Borge ejerce el cargo de Vicesecretario del FSLN y de parlamentario.

Además de político y orador es escritor, periodista y poeta. Ha editado diversos libros, destacan Los primeros pasos: La Revolución Popular Sandinista, Siglo XXI (1988); La paciente Impaciencia (Premio Casa de las Américas, 1989); La ceremonia esperada(1990); Un grano de maíz. Conversación con Fidel Castro (1992) y cuentan con varias ediciones traducidas a distintos idiomas.
Actualmente es embajador de Nicaragua en el Perú. Mas, para Tomás Borge: América del Sur no es una región de exilio, ni sólo de tránsito, para Tomás Perú es patria de adopción, hogar espiritual, refugio de amistad, magia y amor.

Conocí al controversial Tomás Borge hace más de veinte años. Gustavo Valcárcel, mi padre y él eran amigos. Bajo la dictadura de Fujimori, un día nos dimos cita en el Café de la Paz en el corazón de Miraflores. Me invitó a almorzar. Yo le regalé un poemario mío y manifesté tanto mi preocupación por el proceso nicaragüense como mi interés por la situación que soportaban (y soportan) los presos políticos en Perú. Hablamos del sentimiento de desarraigo, de las ausencias y pérdidas. Él era el icono turbador y el hombre con sus dos pies fatigados sobre esta tierra de aparecidos. Tomás y la Historia que arde y nos desgarra. Él temerario y sus contradicciones. La destrucción de los proyectos de cambio. El murmullo sordo de nuestra plática. Años después leo unas confesiones suyas conmovedoras:

-He tenido golpes duros. La muerte de mi hija Bolivia fue algo que me golpeó muchísimo en la cárcel. Luego la muerte de Carlos Fonseca, la muerte de Enrique Schmidt. Ha sido siempre vinculado al fallecimiento de gente querida por mí. La muerte de mi hija Birmania.
-Estuve nueve meses encapuchado, encarcelado, pero no fueron días desdichados para mí, sino que fueron días que me produjeron mucho orgullo y satisfacción, todo el mundo me respetaba, a diferencia de lo que ha ocurrido después, y esos fueron días hasta felices para mí, cuando estuve preso.
Vi el respeto con el que empezaron a tratarme mis torturadores, el respeto con que me empezaron a tratar. Momentos de satisfacción personal que no se han producido posteriormente, como cuando perdoné a mi torturador."

Desde entonces, entre nos se tejen hilos invisibles al son de la música, poesía, anhelos libertarios y las sanas discrepancias. Nos hemos visto en presentaciones de libros, en la Base Naval, en el juicio contra los líderes del MRTA, en la defensa de Víctor Polay, en recitales urbanos. Así el 25 de junio asistí al fabuloso concierto a cargo de Marcela Pérez Silva, su esposa, Félix Casaverde y Leslie Patten (percusionista), la acompañaron. Ahí en el Jazz Zone, me dio un ejemplar autografiado de su obra: A la sombra de un grano de sal (2007).

Mientras Víctor Raúl, Otilia y Victoria, conversaban, sentada en la misma mesita, a media luz eché un ojito y me cautivó el texto redondo: "Verano del Marine":

Las cenizas devoran / el cielo / y las pestañas / Los niños juegan / con sus juguetes rotos / entre charcos de estrellas / Los muertos se levantan / para esculpir perfiles / con la señal de la ira / Su castigo final / será que no esté muerta la luz / que esté muerta la muerte (p.15).

Y, Oh incauta fui descubriendo otras páginas construidas como castillos en el aire. En mi habitación puse el objeto estético sobre la mesa de noche. No busqué leerlo. El libro me ha llamado con su aroma familiar, sus hojas, su humo, sus chispas. Y así, sin darme cuenta, mientras dormía me devoraron sus ciento veinte páginas. Viajar al interior de un libro es ejercicio de la imaginación. Tomás a menudo es Virgilio, otras Prometeo, y a veces Sandino. Tomados de la mano hemos viajado por América Latina y el Caribe, hemos contemplado la tierra de Rubén Darío, sus raíces, su devenir, el horizonte. El camino se angosta, el camino no se esfuma. Hemos bailado con Marcela y hemos jugado a las almohadas con sus sonrientes hijos.

He percibido el deseo de Tomás, el alquimista, por asir la vida, Eros, la belleza, y la necesidad de alcanzar el mundo nuevo, la patria grande, libre, soberana, justa. Ello se expresa en su escritura solidaria, en el juego de sus palabras, en el fuego de las oraciones que dibuja su alma. La poesía de Tomás sugiere dar el salto del reino de la necesidad al reino de la libertad.

A la sombra de un grano de sal, tiene elementos populares, matices de frescura, soledad, ternura, ironía, proyección en los otros, reciprocidad, búsqueda de la identidad latinoamericana y caribeña. Veamos el poema "Salvador Allende":

Un río de raíces/ desde aquellos minutos / largos como el ancho mar / sudando Termópilas / como si el caballero/ fuera guitarra / y zapato largo o arquero / disparando agudos / y alamedas / desde aquel recinto/ demasiado pequeño/ para tan grande hazaña (p. 47).

Considero que el libro tiende un puente hacia ese umbral ámbar por donde será posible entrar hacia una comprensión más cercana de la realidad del autor-sujeto. Es un lento proceso que provee individuo-autor-sujeto con una subjetividad que lo sujeta, en última instancia, a la estructura social con sus respectivas y contradictorias relaciones de poder. Acaso por ello el marxismo debe echar mano a los aportes del psicoanálisis y de otras corrientes posteriores que enriquecen y amplían el conocimiento humano, el arte, la cultura, la poesía y que contribuyen a la gestación de la teoría del lenguaje. Ya que el materialismo dialéctico debería ser comprendido como una suerte de dialéctica entre historia, leguaje e ideología.

Tomás me guiña un ojo, dice hasta pronto y susurra al viento su agudo texto ácido "Como un candelabro":

Es verdad/ amiga/ Estoy solo / como un candelabro // En los espejos rotos / hay una luz tenue / que bebió alacranes / y golondrinas // Acertaste / amiga / Se me olvidó / el olvido // Esta soledad es igual / a la lágrima de un gato / al teorema de Pitágoras / al horizonte // Ya lo sabes / amiga / Es un lingote / de frío // Eso / Un beso de cobre / Eso / Un candelabro (p. 112).

Lima 3 de Julio de 2008.

CARTA A UN COMPAÑERO OBRERO

Surquillo, 04 de Julio del 2008

Estimado Jaime
Esta claro que título, rótulo (forma) , no es lo importante; la esencia (fondo) es el aspecto principal de esa contradicción. Pero usted expresa la relación dialéctica es permanente, no se olvide compañero Lastra, que caeríamos en Metafísica, si consideramos que las cosas permanecen inmutables, esta contradicción tarde o temprano tiene que resolverse. Además señala usted bien, para recordarme que sin teoría revolucionaria no hay practica revolucionaria, lo que es cierto empero se olvida que la contradicción teoría y practica, no es la misma que la anterior (fondo y forma).

Así mismo menciona que:
"Y no se angustie por el aporte de los contemporáneos de Mariátegui, de sus continuadores. El pensamiento de JCM los expresa y los guia en su desarrollo, se suman a la teoría por él construida"

No me "angustio", por los compañeros de viaje de Mariategui, y sus continuadores. Simplemente sucede que ellos recibieron diferentes fuentes. Por ejemplo ¿donde queda el pensamiento de Mariategui en el caso Cesar Vallejo? poeta contemporáneo del maestro del proletariado peruano, cuyos encuentros fueron pocos: el primero en ocasión de la publicación de la revista Nuestra Época, además de alguna que otra esporádica correspondencia Vallejo además de recibir el amor familiar, de su tierra Santiago de Chuco, el Grupo Norte, la influencia del maestro Gonzales Prada, los clásicos españoles, el uruguayo Herrera Reasing, los poetas y escritores de su época. Posteriormente en Francia el Marxismo. En resumen: Mariategui y Vallejo realizaron su trabajo literario y político en forma paralela, el poeta Vallejo estudio marxismo en Francia, su preparación además de su gran sensibilidad, lo convirtieron en el peruano mas universal. Es cierto tuvieron puntos de encuentro en el momento de la fundación del Partido Socialista del Perú (7/10/08).y un mes después Vallejo y otros compañeros lo fundaron en Francia.

Podemos señalar que Alcides Spelucin, Magda Portal, Castro Pozo, Cesar Antonio Ugarte, recibieron y brindaron influencia a Mariategui, pero luego de ello no necesariamente siguieron el camino de Mariategui, ponemos el caso de los dos primeros, Alcides Spelucin y Magda Portal militaron en el Apra. Como verá no necesariamente los "guía", como usted señala en el párrafo citado.

Soy consiente que al morir Mariategui dejo un gran mensaje "atenerse a los principios" esto esta claro para nosotros, el mensaje son los principios del Marxismo, igualmente el CAMINO DE MARX (Engels, Lenin....etc), estimado Charles Jaime concordamos, dejo su pensamiento (aporte personales) para la revolución peruana y el camino que muchos han transitado, sin necesariamente haber seguido una tendencia, una secta, etc, etc, por ejemplo José María Arguedas militó un tiempo pequeño y luego se dedico a la investigación y al trabajo literario. Podemos mencionar muchos más. Por ejemplo su compañera Anita Chiappe e hijos, usted concordará conmigo que siguió el camino de Mariategui, el hecho que publicaran la edición completa de Mariategui podemos decir que cumplieron su tarea. Algunos de ellos posteriormente militaron en partidos ajenos al camino de Mariategui. Empero no se preocupe mi estimado Jaime, que el pueblo y lo mejor de la intelectualidad, mas temprano que tarde se dará cuenta que el camino pequeño burgues, burgués de las personas mencionadas por usted no siguieron el camino de Mariategui.

Expresando siempre un honor debatir con un compañero como usted, conocedor de su amor al pueblo con todo el alma (para no repetir lo expresado por otro gran revolucionario internacional)

Esperamos decir al final de nuestra jornada que cumplimos la nuestra.

Un abrazo fraterno.

Luis Anamaría





Luis Miguel, estimado compañero:

¡Que bien que coincidamos acerca del concepto camino! Y por ende, la necesidad de tener una guia para recorrerlo. En el caso camino y pensamiento de mariategui, la cosa queda, a buena hora, esclarecido.

Solo preciso que cuando me refería al tema que no solo es cuestión de rótulo, me refería a la relación que existe entre forma y contenido, entre esencia y apariencia, entre connexiones internas y conexiones externas, etc. Como entenderá, son dos aspectos de una contradicción, una no puede existir sin la otra. Por eso, quien se proponga el socialismo tiene que marchar por el camino (o hacerse camino) para llegar a concretarlo. Y al mismo tiempo tiene que tener una teoría clara de qué socialismo contruye, cómo lo construye y finalmente cómo lo supera hasta el comunismo. Sin esta luz el camino corre el riego de ser mal andado o desviado (como en varias reflexiones suyas hace mención).


Y no se angustie por el aporte de los contemporáneos de Mariátegui, de sus continuadores. El pensamiento de JCM los expresa y los guia en su desarrollo, se suman a la teoría por él construida. Recuerde que Mariátegui dijo que mientras el capitalismo no tramontaba el canon de Marx seguia vigente. Y que el socialismo mantiene viva su doctrina porque la continua, la afirma, la complementa y la corrige. Y qué podemos decir nosotros del pensamiento de JCM, que mientras el periodo de dominio imperialista, de la burguesía peruana y del gamonalismo continuen, el pensamiento de JCM está vigente. Y que la lucha por realizar el socialismo, sin calco ni copia, la continúa, la complementa y la desarrolla. Ahí caben todos los que modestamente cumplen con su jornada. Y de los que lo precedieron, tampoco debemos angustiarnos, pues el pensamiento de Mariátegui los abarca y les dá su lugar porque nos ha planteado el Perú Integral que se alimenta de su tradición renovadora. Así, ningún peruano que luchó por las masas queda excluído de su adecuada valoración. Del uso de su lección a las generaciones futuras y a las que están en escena.

Ya tuvimos quienes agregaron a su manera eso de "y su dersarrollo" para introducir un nuevo pensamiento por cambio del pensamiento de Mariátegui. Terminó mal, muy mal. Pero la lección es que ya sabemos como no proceder, y cómo no hacer la revolución. Sabemos también de que el heroismo de las masas y de los cuadros deben ser bien canalizados, que ese amor al mito debe ser realmente garantizado por una acción colectiva y una dirección justa, correcta y responsable. Si bien no le rehuímos al sacrificio, debemos procurar reducirlo al máximo.

Siempre tendremos el riesgo de que aparezca una "nueva espada" más. Martinez de la Torre, Eudocio Ravines en su tiempo quisieron ser la "segunda espada" luego de morir Mariátegui. Vinieron despues otras tentativas con Jorge Del Prado, Sotomayor, Abimael Guzmán, etc. Probablemente, con amplitud de derecho, podríamos reconocerles su intento, pero con qué contenido, con qué esencia pueden creerse haber superado el pensamiento de JCM.

Esa es mi posición respecto a la relación entre camino y pensamiento.

Le adjunto un escrito mio donde abordo este aspecto.

Y en cuanto a la burguesía, de sus ataques para qué inquietarnos. Ellos hacen bien su oficio. Hagamos cada vez mejor el nuestro.

Por ello, mi estimado compañero, respecto a la relación entre el concepto camino de Mariátegui y el concepto pensamiento de Mariátegui, el problema no está tanto en el objeto sino en el sujeto.

Atte.


Jaime Lastra.
03/07/08

Surquillo, 03 de Julio de 2008
Estimado Jaime Lastra
Es implícito si trazo una hoja de ruta, camino, vía, sendero, etc: tengo que tener una idea, un pensamiento, una concepción a donde me dirijo, donde llegar. Sino estaría perdido como "cuy en tombola".

En un país de "rótulos", de "doctores". Lo mejor que ha tenido el Perú, nunca han sacado títulos a relucir, premios, distinciones, pongamos como ejemplo los casos a nivel nuestro: Vallejo, Julio C. Tello, José María Arguedas, Ciro Alegría, Guardia Mayorga, Estuardo Nuñez, Gonzalo Rosé, Gustavo Valcarcel, Victor Mazzi Ciudad, etc, etc, (la lista es larga..)se le identifica por sus nombres, por sus obras, y su legado a generaciones venideras, no por sus títulos. Esto lo detallo para expresarle si nos sustentamos en un solo pensamiento, ¿que hacemos con los luchadores e intelectuales antes de Mariategui?, le pregunto a usted ¿donde queda el legado de luchadores? por ejemplo la experiencia de Micaela Bastidas como estratega en la lucha contra el imperio español, con su compañero Tupac Amarú II, o el de Gonzales Prada, ademas de otros intelectuales y/o luchadores posteriores a Mariategui, que también han aportado al estudio de la realidad nacional y/o cultura nacional.

A nivel externo tenemos los ejemplos de Marx, Lenin, nunca sacaron a relucir sus "doctorados" , sus "títulos" como abogados. La lectura de la biografía Gerald Walter nos muestra que Lenin, estudio pocos meses para titularse de abogado, con limitantes por ser hermano de terrorista, condenado a muerte por el zarismo.

Acabamos de ver un delincuente, que utilizando las margenes que le brinda el orden burgués utiliza el sámbenito de los títulos: "sociólogos", "ingeniero", "estudios sobre seguridad", etc. Mientras una tribunal timorato, no lo supo hacer callar, el delincuente trata demostrar una "cultura" que nunca tuvo, ni la tiene ( Cesar Hildebrandt es claro en ese tema).Lo lamentable alguno de los nuestros (en el frente único), refriega el tema de los "iletrados" muchos de los trabajadores, incluido usted y yo. No somos letrados,

O el caso de lo "culta" "doctora" Martha Hildebrant que ha confesado que no realiza ninguna tarea manual, todo lo ordena desde la cama, ya lo expreso anteriormente, con odio a la cultura del pueblo y la cultura gastronómica peruana.(revista somos de El Comercio). Responderemos que el uso de la mano nos hizo homo sapiens. Lo expresado por Martha Hildebrandt, e igualmente el señor Marco Aurelio Denegri; Respondio Gramcsi: eso no es cultura, es mas bien un "recipiente de datos".

Muchos se llenan la boca que son "comunistas" ," marxistas leninistas pensamientos fulano" de tal, y también por que no "socialistas" , y no han aportado nada al progreso social lo que se dice... nada, o por el contrario han realizado daño al movimiento, veamos los casos de corrupción del P.C de Rumanía, Yugoeslavía.. .etc, etc. El mismo Rabines, ya miembro del la IC se encontró con Vallejo y no pago una deuda contraída y Cesar Vallejo en la pobreza, mientras que el señor Aldo "M" ( que insulta al apellido de su genial abuelo) emite "M" con ventilador contra Cesar Vallejo, en triada nefasta con Antonio Cisneros, y Sanchez Hernani). En el Perú se aprovecharon para viajes a Cuba, lo expreso por que estoy familiarizado desde niño en este tema. Se "titulaban" "comunistas" . En la hora actual los " marxistas leninistas pensamiento Mao Te Tung", de China que apoyan al partido aprista. Que me dice usted mi estimado Charles...Usted me responderá no siguen la linea correcta...bueno pero no es problema de rótulos no es cierto



Mientras que compañeros sin grandes "títulos" o "rótulos" han aportado importante labor al movimiento socialista por ejemplo la familia de Mariategui, editando las obras completas de Mariategui, Georgette Vallejo, conjuntamente con Raul Porras Barrenechea editando Poemas Humanos, por decir una razón para celebrar el centenario de G. Vallejo, Guillermo Ruillon, con su biografía de Mariategui, verdadero monumento al Amauta, así muchos trabajadores obreros o no, los famosos "iletrados" han construido cultura proletaria y/o socialista.

Un abrazo fraterno, estimado compañero Jaime Lastra, siempre admirando sus conocimientos de El Capital.

Luis Anamaría
blog http://socialismoperuano.blog.terra.com.pe/

escribe Jaime Lastra
Estimado Luis Miguel Anamaría:
Obviamente, no es cuestión de rótulos, etc.
En el fondo del asunto está palpitando una línea "dura" del desviacionismo en punto a la creación heroica de Mariátegui.
Como todo camino (vía, sendero, ect) el término camino de Mariátegui no indica sino la ruta por dónde seguir hacia el socialismo. Mariátegui trazó esa ruta en la especificidad del Perú. Por ello el uso de ese término es válido. Pero usarlo sin adherir al Pensamiento de Mariátegui es como hecharse andar por la senda sin ninguna luz. Por ello, es cardinal reconocer el pensamiwento de Mariategui como lo fundamental de esta relación existente entre pensamiento y camino de Mariátegui.

Si ubicamos correctamente el enunciado metaforico de Machado, podremos convenir que, efectivamente, caminante se hace camino al andar, solo si reconocemos que "no hay camino" sin pensamiento guia (JCM), por lo que el pensamiento de Mariástegui es clave si queremos andar el camino correcto.

Y si pues, no es cuestión de simples formas, mi estimado Luis Miguel.
Y José Carlos, desde la eternidad de la conciencia revolucionaria, podrá asentir con gusto que sigamos por su camino levantando en alto el pensamiento maxista, que para el Perú significa levantar la bandera de su pensamiento, igualmente marxista (a lo leninista, pues mi estimado compañero).


Atte.
Jaime Lastra.

De: Luis Miguel
Asunto: Re: [foro_centenario] Asamblea del C80A
A: foro_centenario@ yahoogroups. com
Fecha: viernes, 27 junio, 2008, 11:05 pm

"Desde la eternidad, don josé carlos se levanta y expresa :
Estimados compañeros no es problema de términos: sendero, camino, pensamiento, imagen, alameda, via, el mar, la cumbre, la cima, el ancho rio, no discutais por terminos."diré como un contemporaneo español ustedes lo conocen Antonio Machado "Caminante no hay camino el camino se hace al andar"
(Por si acaso es imaginación no lo encuentran en ninguna cita).

De: Charles Jaime Lastra Domÿffffednguez
Asunto: Re: [foro_centenario] Asamblea del C80A
Estimados compañeros:

Siguen ustedes desoyendo los "murmullos" en el "frente unido". Así pueden llegar a octubre, prácticamente muy reducidos.

El Frente único es mucho más grande del pequeño circulo que engloba su discurso de cliche. Ya a fines de la década del 70 la deviación izquierdista preparaba su abandono del camino de Mariátegui, que al empezar la década del 80 la puso en práctica y con el cuento de agitar solamente el "camino de Mariátegui" finalmente acabaron asumiendo un nuevo pensamiento y obraron otro camino, distitnto del camino de mariategui.

En el Frente único no solo están ustedes que equivocadamente mencionan casi exclusivamente el "camino de Mariátegui" y se han cuidado de rechazar a "carpetazo limpio" otras consideraciones propuestas.
¿Tanto les cuesta levantar los dedos y tipear en favor también del pensamiento de Mariátegui?
O sean más francos y digan con que otro pensamiento piensan seguir por el camino de Mariátegui.

Atte.
Jaime Lastra.

JORGE PIMENTEL: CARTA ABIERTA A LOS AMIGOS DE HORA ZERO

Carta abierta del poeta Jorge Pimentel, a los amigos de Hora Zero
Hace unos días, el movimiento Hora Zero fue objeto de uno de los más alevosos y viles ataques de los últimos años, que intentó en vano crear un paralelismo excluyente entre la obra horazeriana de Juan Ramírez Ruiz y el movimiento.

Mi amistad personal con Juan y la de Juan con los poetas de Hora Zero se mantuvo invariable por más de cuatro décadas, hasta los meses finales de su última permanencia en Lima. Prueba de ello es su autorización para incluir poemas suyos en la última antología sobre Hora Zero, editada en Venezuela en el 2000 (“Hora Zero, la última vanguardia latinoamericana de poesía”).

Al fallecer Juan, sus amigos de Hora Zero –antes que nadie- le rindieron un homenaje que fue filmado por nuestro amigo, el poeta Fernando Obregón. Los vídeos han sido visto por miles de personas y reproducidos en decenas de webs y blogs de todo el mundo.

Con Juan compartimos muchas cosas bellas, coincidimos y discrepamos. Una de nuestras coincidencias fue el repudio que nos provocaban las “viudas literarias” que siempre aparecían tras la muerte de un escritor. Seguramente, él estará sintiendo lo mismo al ver la repentina aparición de dos viudas negras que han empezado a lucrar con su memoria, pero además lanzando ataques contra el movimiento que él ayudó a crear.

Es patético además, que estas personas quieran desmerecer la obra genial de un poeta como Juan Ramírez Ruiz, como si el bar hubiese sido el motor de su creación, y es igualmente lamentable que quieran enlodar a un movimiento de inobjetable trascendencia literaria como Hora Zero.

Pero lo más cruel es el mensaje venenoso de ambas viudas a los poetas jóvenes: “si quieren ser poetas autodestrúyanse”. Y ocultan que Juan escribió “El júbilo”, uno de los mejores cantos a la vida de la literatura peruana.

No voy a hablar más sobre este tema. Ni voy a dar ninguna entrevista a publicaciones que ataquen gratuitamente a Hora Zero. Me reservo el derecho de contar la historia del movimiento en un libro que estoy trabajando desde hace algún tiempo.

Pero sí quiero expresar mi solidaridad personal con otro gran amigo mío y hermano, el poeta Tulio Mora, quien ha sido objeto de adjetivos infames y difamantes. Sé que a Tulio le preocupan poco estas cosas, él antes ha sido amenazado por malvados mayores que provienen de sectas terroristas, o de huestes montesinistas. Un adjetivo más de un oscuro personaje, es parte de la anécdota.

El movimiento Hora Zero está más vigente que nunca porque sus poetas y artistas están en plena madurez creativa. Prueba de su vigencia, son el anuncio de dos nuevos libros sobre Hora Zero que se preparan en España para este año y donde están incluidos poemas de nuestro hermano Juan Ramírez Ruiz.

Hora Zero, antes que nada, es un movimiento de poetas verdaderos que aman la vida. Esa fue nuestra ética y la seguirá siendo. Publicar grandes libros y seguir caminando, como decía Juan, llenos de júbilo y alegría.


Jorge Pimentel
Lima, 1 de julio 2008

LA ÚTOPIA DEL LENGUAJE EN LA POÉTICA DE JUAN RAMÍREZ RUIZ**

ARMANDO ARTEAGA

Empecé a ser amigo de Juan Ramírez Ruiz (Chiclayo,1946-Trujillo,2007) desde los primeros instantes de los recitales del Movimiento Hora Zero en la Biblioteca Nacional. Nos hicimos amigos desde siempre, y para toda la vida. A Juan Ramírez Ruiz (por designio de Elías Durand y/o José Cerna) le llamábamos juguetonamente “el adolescente tierno” de la generación del 70. Era Juan Ramírez Ruiz un alguacil lleno de albricias para la poesía, siempre dispuesto para la conversación inagotable, donde la sindéresis intelectual viajaba “Urbi. Et Orbis.” rodando en el mismo sentido de la esfera de la vida: llena de extraordinarias complicaciones. Con él, siempre había un tiempo nuestro para la disertación de cualquier tema que nos apeteciera abordar, así sea metidos en algún café nocturno de mala muerte del centro limeño, donde una cena lezamesca nos esperaba para vencer el asma de las horas -por venir-, allí una oscura pradera nos convidaba en sus manteles el pobrete vino de la literatura y de la poesía, mientras como alquimistas –plúmeos- buscábamos el ámbar del poema perfecto: vagabundos al alba.


Lo veo todavía a Juan Ramírez Ruiz, siempre amplio, listo para la tertulia literaria, con sed infinita de espacio, buscando el debate profundo de las cosas. Desbordando esa fuerza de nuestros -impetuosos, jóvenes y rebeldes- años de los inicios literarios, donde toda hazaña, en honor a la poesía, era una fiesta. Diletante, irreductible, sereno, y paciente, inventor de un lenguaje muy especial y articulado, listo para derrumbar cualquier detalle superficial de la razón humana (que todo lo uniformiza), impecable espartano para la utopía del lenguaje, guerrero contra las inconveniencias sociales al descubrir algún detalle inconcluso que negara el brillo de la inteligencia, y que en cualquier caso, nos volviera contra la estupidez humana, para enfrentarla siempre: frente a frente, porque estábamos en contra del establishment.


Juan Ramírez Ruiz anhelaba ser un poeta “casi” perfecto, tal como él se imaginaba debería ser “el gran poeta perfecto”, para escribir el gran libro de la poesía latinoamericana. Era, también, el intelectual, que estaba por encima de las pocas mezquindades triviales que muchas veces nos trae la vida, y sabía de tempestades como Holderlin, cuando citaba esta parte del Hiperión: “Te diríamos que estamos aquí para desembarazar la tierra de todo lo que le estorba, que quitamos las piedras de los campos, deshacemos los duros terrones con la azada, labramos el suelo con el arado y arrancamos las malas hierbas, las cortamos de raíz, las arrancamos de raíces para secarlas al sol”. Poeta, de una resistencia norteña muy especial, quiso siempre ser coherente con la lógica de su propia obra poética, que desde ya, puede uno empezar a entender cómo es qué, Juan Ramírez Ruiz, inició este aporte de “lo sistémico” para el manejo de esta utopía del lenguaje que motivó toda la arquitectura de su escritura, y de las diversas inferencias que desarrolló en el lenguaje poético que utilizó, para la construcción y la creación de sus propios poemas. Volviendo a Holderlin sabía que: “los signos son desde las edades lejanas el lenguaje de los dioses”.

La poesía de Juan Ramírez Ruiz ocupa tres etapas, donde la utopía (esa república imaginaria, plan, proyecto, doctrina o sistema) del lenguaje (ese método exclusivamente humano, y no instintivo, de comunicar ideas, emociones y deseos por medio de un sistema de símbolos producidos de manera deliberada) es la preocupación esencial, donde la poesía aparece como un cuerpo robusto en el “texto” absoluto de manera integral.



El primer libro de Juan con los Manifiestos de Hora Zero: Un par de vueltas por la realidad.
En la primera etapa, de su libro “Un par de vueltas por la realidad” empieza la apertura de las primeras ideas sobre “El poema integral” y el planteamiento de las ideas marxistas que defendió, y que tanto entusiasmaron su primer accionar como poeta integrante del Movimiento Hora Zero. Fiel al manifiesto: “Palabras Urgentes”, cuestionador sincero del controvertido panorama de la poesía peruana del siglo XX. En “Un par de vueltas por la realidad” está lo explosivo del verismo de su lenguaje que capta de la realidad social: el poema, el cuadro, o la partitura, de lo áspero de la vida. Su lenguaje es confrontaciónal: “nosotros creemos que el arte, la poesía, abre ríos, levanta montañas, transforma a los individuos y es la potencia luminosa, el indestructible vigor, la vitalidad más alta”. Tal era el sentimiento de absolutismo que tenía nuestro poeta por la poesía. En “El jubilo” de su postura poética, celebra y marca la expresión más sincera de su lenguaje poético. Los “signos de rotación” van definiendo con mayor claridad los escenarios sociales y los tiempos vividos por los personajes caracterizados que el poeta describe o exalta. En el poema “¿Quien vive?” se expresa con eficacia lo histórico y lo filosófico que significa el sentido de habitabilidad y de pertenencia hacia el lado cultural inexplorado del país. Lo abrupto de la realidad está descrito en cada uno de los poemas con un enorme conocimiento de la realidad objetada, y con una aproximación realista. El realismo poético es el arma para escrudiñar sobre ciudades, personajes, situaciones incongruentes, y hasta desastres naturales y nacionales. Tiene un contenido de provocación para lograr llamar la atención sobre lo grotesco que suelen ser ciertos acontecimientos de la vida. Juan Ramírez Ruiz sabía que se podía poetizar “todo” de la vida y de la realidad. La teoría de “la poesía integral”, no era más que “hipótesis” para su trabajo: “La vastedad y complejidad de la experiencia humana de este tiempo es tal que no puede ser registrada cabalmente por una poesía estrictamente lírica. Sólo la poesía que integre y totalice, que pueda incorporar y ofrecer un válido registro de la experiencia de este tiempo”.



Vida Perpetua: el segundo libro vanguardista de Juan.
En la segunda etapa, de su libro “Vida perpetua”, en “Post festum”: viene la tentación de la experimentación del lenguaje, es la preocupación algebraica y geométrica de la “mise in page” de cada poema. Es el desarrollo del lenguaje como un sistema funcional plenamente formado dentro de la constitución psíquica o “espiritual” del hombre, para ir hacia la poesía total e integral. El lenguaje poético de “Vida perpetua” tiene su propio escenario: el hombre de la calle está siempre presente, una enorme amplitud de voces invaden en anónimas aproximaciones el contenido y la trayectoria de cada parte del libro. El idioma de la irrupción poética es el patrimonio social que en un conjunto de palabras reunidas le van dando sentido al significado y al significante de cada “texto”, configurando una interdependencia: idea, imagen, signo, ruido acústico. La escritura en “Vida perpetua”es el aporte más importante del poeta, pero gana siempre también el sentido del hablar. El lenguaje funciona como institución y es un instrumento para la comunicación. El poeta hace hablar en un tipo de personaje-hombre lo que él quiere expresar para trascender. El sentido de la palabra es lo que más importa. El aporte de Saussurre en la poesía de Juan Ramírez Ruiz es porque se acepta que “el lenguaje tiene un lado individual y un lado social, y no se puede concebir el uno sin el otro”. La poesía al abordar también el lenguaje desarrolla lo poético como un sistema establecido y le otorga el sentido de la evaluación de lo social en cada acto. La poesía como lenguaje para comunicar se transforma en una convención y la naturaleza del signo ayuda a la conformación de los significados, lo articulado del lenguaje confirma siempre el destello de la idea. El lenguaje, o la escritura, en la poesia como uno de los códigos que Juan Ramírez Ruiz utiliza para expresar las propias convenciones de sus ideas, a nivel de la comunicación es total y en varios niveles.

En una carta que Juan Ramírez Ruiz le escribiera al poeta mexicano Octavio Paz, que se publicó en la revista Plural (Septiembre, 1975) está descifrada la clave de su experimentación referida a las múltiples formas de su lenguaje poético, cuando abandona conceptualmente las limitaciones de los inicios “marxistas”, para emprender una aventura teórica con aceptada presencia de una reconocida influencia del estructuralismo, de la lingüística de Ferdinand de Saussurre y de la semiótica: como herramientas, y de sus gratas conversaciones con el poeta y lingüista José Cerna, y con el noctámbulo Guillermo Mercado Jr. (hijo del legendario poeta del indigenismo poético arequipeño, hombre culto y gran conocedor del estructuralismo francés y El circulo de Praga). Si a veces la poesía de Juan Ramírez Ruiz cae en excesos de la retórica estructuralista para desarrollar una escritura difícil trasfiriéndole al poema su propia expresión semiótica, es porque la comunicación es la preocupación más intensa, el intento por leer y comprender con mayor amplitud y dar a entender con mayor complejidad a los demás su verdadero punto de vista. Aquí, Juan Ramírez Ruiz se abra con mayor énfasis con una fuerza centrifuga hacia la cultura de occidente, veamos la inquietud que Juan Ramírez Ruiz le trasmite a Octavio Paz donde utiliza el concepto de “probabilidad” matemática usando en la matriz de una unidad lingüística:

“Seré breve. Diré de inmediato lo que me motiva en mí este acto desacostumbrado. Bien, el asunto es éste.: Una pequeña revista de mi país publicó el texto* que estoy enviando; el silencio, el vacío en torno a él me desafía, pero me niego a lo que me sugiere, docilidad, acatamiento. Esto me empuja a escribirle estas líneas y a enviarle mi texto.
El presente trabajo es una tentativa ubicada dentro de los esfuerzos de sacar el poema de su contexto habitual, de crear para él un espacio que sin dejar de ser autónomo se haga colectivo en la pluralidad de sus significaciones. Y en la posibilidad de sus múltiples lecturas.
El texto me sugiere la idea de instaurar estructuras flexibles, “textos infinitos”, abierto en todas direcciones que liquiden la convicción del inicio y el final del poema. A la vez, diría, que de esta manera se afirma el principio de libertad. Es mas, de una libertad que se comparte al ofrecer el texto para la producción de cualquier nuevo texto. Por este camino, el poema se instituiría partitura, y la lectura un acto creador objetivo “físico”.
Creo que el nuevo texto producido (a partir del texto matriz) toma sus distancias con lo meramente mecánico, puesto que el acto mental de producirlo con lleva un ejercicio de voluntad responsable; la mayor manifestación de lo lúdico. Me parece, también, que la “lectura” propuesta por el texto matriz, ofrece una gama mayor de posibilidades de una aventura creativa si es comparada con aquella que propone un texto habitual.
Agregaría para pecar de entusiasmo, señalando objetivos máximos por esta vía que este proyecto apunta hacia la desaparición del lector en sus connotaciones actuales, hacia la desaparición de la actividad no creadora. Y se une el intento de destrucción del mito de la inmovilidad de la escritura.
Digo lo anterior porque creo que también en la página, el mundo ensaya sus proyectos. Y porque la pagina es la zona donde una persona ha de entregar anticipos de libertad tal como usted lo ha planteado en uno de sus textos.
Bueno, esto seguro que para usted soy un desconocido. Mis datos son estos: tengo 28 años y un libro de poemas “Un par de vueltas por la realidad” (1972). Y una negra cabeza donde las ideas más obsesivas son las de ser libre, y la de vivir inmerso en el trabajo de crear belleza con las palabras”.


Tercer libro "utopista" de Juan: Las armas molidas, con dedicatoria al autor de este ensayo.

En la tercera etapa, buscando otras gramáticas, prosperó la poesía de Juan Ramírez Ruiz en su proyecto último que publicó en su libro “Las armas molidas”. Es una fuerza centrípeta que va hacia el rescate del sistema de la escritura en la cultura del mundo andino y de lo amazónico, difiriendo de la política idiomática asimilacionista de la republica de las letras peruanas. Juan Ramírez Ruiz renuncia, por esta vez, a esa fuerza centrifuga de encuentro con lo occidental que desarrolló en “Vida perpetua” para ir a la otra fuerza centrípeta de ese otro encuentro -más natural y con perfecto dominio de su poética- con lo andino y con lo amazónico, buscando el verdadero rostro del país, plurilingüe y multiétnico. Aquí, la poesía de Juan Ramírez Ruiz, el poema integral, le abre las puertas a otras disciplinas como la antropología, la filología, la gramática normativa, y sobre todo la lingüística y la semiótica, queda aún la quimera de decir con Whitney de que “la lengua es lo que hace la unidad del lenguaje”, mejor: la ciudad del lenguaje donde habita el poeta. La propuesta experimental de Juan Ramírez va más allá de la aventura de la escritura y la “rotación de los signos”, en el suceso puro de la exigencia de una poesía para la comunicación total y de reencuentro con el pasado histórico con nuestro ancestral sistema de escrituras diversas de nuestros pueblos antiguos. Sus textos vuelven sobre la experiencia de lo semiótico. Si en cada época, en cada sociedad, la obra escrita busca trascender el significado univoco, el empleo de otros vocablos como elementos no literarios, el uso del “collage” y los atributos del movimiento letrista, signos, logogramas , símbolos de los diversos sistemas escriturales desarrollados por el hombre en cuyo proceso de hominizacion se encuentra con el lenguaje de una nueva poesía, ayudar a descifrar lo que el poeta quiere significar y lo que en el campo especifico de la vida misma espera comunicar. Ya lo dijo Roland Barthes: “el símbolo no es la imagen, sino la pluralidad misma de los sentidos”. La disposición de la palabra adquiere en la poesía de Juan Ramírez Ruiz un sustrato barroco y concreto, el valor semántico de cada uno de estos textos, implica leerlos con cuidado, indagar en el significante y el significado de cada uno de ellos, de allí se obtienen enormes posibilidades, probabilidades y nuevas posturas, tomando otras dimensiones de la realidad, captar el objeto que quiere significar en esta escritura y el objeto que significa en la lectura directa de lo real. El lenguaje es una forma más desarrollada, sutil, y complicada del simbolismo. Mito, magia, poesía, religión, razón, lenguaje lógico e ilógico, están íntimamente analogados en los hilos de la red cultural andina y amazónica. La palabra es creadora del mundo o creadora de mundos. Ya lo dijo Mallarme: “La poesía se hace con ideas, se hace con palabras”. En esta poesía de “Las armas molidas”, la escritura obtiene prestigio sobre la oralidad del texto. Los antiguos peruanos escribían sus poemas y desarrollaron sus sistemas de escrituras sobre pallares, o en cerámicas, o en frisos y muros de sus edificios, o en tejidos, que son los manuscritos vivientes y vigentes de nuestra cultura andina y amazónica. Juan Ramírez Ruiz ha logrado codificar algunos casos y hacernos un espacio de atención, y reflexionar sobre este hecho poético. Esta escritura salpicada de paisajes de nuestra historia antigua y actual, siempre azarosa y dramática, le otorga a la poesía de Juan Ramírez Ruiz una reflexión tremenda sobre nuestra cultura y su futuro. Thomas Mann ha dicho: “El lenguaje es la critica de la vida: nombra, distingue, caracteriza, y juzga, por la virtud que tiene de dar a la vida nombre a todo lo que toca”. El lenguaje, el arte, la poesía, pueden ser superiores a la vida misma. El poeta restablece en cada parte de la vida la fuerza vital de su palabra, y vuelve a convertirla en creativa del mundo. Para lograr esta hazaña de la libertad del lenguaje, el poeta desactiva también: el inicio y el final del poema, solo existe el texto, desactiva las armas de la lógica del lenguaje para dejarlas al libre albedrío de los significados y los significantes, y pone en el lugar de la muerte: las “armas molidas” del lenguaje, echas polvo. Restableciendo la verdadera significación y valoración ética y estética de las cosas. Las “armas molidas” del lenguaje arcaico de la vieja poesía están muertas, bien muertas. La oportunidad de renovación intuitiva en la poesía de Juan Ramírez Ruiz ha sido posible y actual, por el valor artístico, y semántico, que le ha otorgado a cada uno de los textos para articularlos en un solo discurso cultural, en lo lingüístico y en lo visual, al desarrollar las formas esenciales que han motivado estos estímulos poéticos, que configuran también un ciclo lingüístico, que se ha cerrado y que ha abierto otro, la poesía como manifestación espontánea, y verdadera, que le da sentido a su propia propuesta: una poesía siempre será integral, y realizable por todos, hasta por los lectores.


La poesía de Juan Ramírez Ruiz viene de la herencia del vanguardismo peruano norteño, creación literaria y militancia política, animaron su peculio. Viene algo del “Trilce” de César Vallejo, de la línea férrea chiclayana de ancestros como Juan José Lora y Lora, y Nicanor de la Fuente, de esa polivalencia contestataria y abierta hacia las innovaciones experimentales del lenguaje.


Por último, diré algo más salido de la vigilia y del vinagre elemental, y tal vez del “vano oficio”, a propósito de muchas cojudeces que se han dicho como corolario final después del trágico accidente que ocasionó la muerte de Juan Ramírez Ruiz. . Creo que, a los otros poetas de Hora Zero les faltó consecuencia política para con sus propuestas poéticas y políticas. Creo que Juan Ramírez Ruiz fue el único que sobrevivió a tal vergüenza de este inútil juicio final propiciado por ellos mismos para con los otros viejos poetas que cuestionaron. Del balance provisorio, de ese parricidio, creo que Juan Ramírez Ruiz sale ileso, por su propuesta y aventura personal, tanto para con la poesía como para con los manifiestos, que adjetivaron en el accionar de las opciones -políticas y poéticas- que predicaron. Y, con su conducta ciudadana, Juan Ramírez Ruiz, fue el único consecuente con los manifiestos y la poesía integral, mirar y leer sus libros. No fue ni becario, ni burócrata, ni ayayero de políticos tradicionales, ni saltimbanqui de burgueses, ni merodeo en los cócteles de las embajadas. Sobrevivió con su discreto trabajo periodístico de corrector de pruebas lapidado con el avance de lo informático en esa profesión, suceso que lo empobreció más por falta de trabajo. Sobrevivió: solo, resistió y murió, por la poesía, a su manera. Poeta muerto, al fin, algunos perversamente han querido transformar al rebelde con causa en un rebelde sin causa, y eso es algo inaceptable.


*El texto al que se refiere JRR. a una parte del poema Dodecaedro del libro “Vida perpetua”.
**Publicado en la revista Sol & Niebla N- 4 , Junio 2008, que dirige el poeta Juan Carlos Làzaro.

APUNTES SOBRE EL SOCIALISMO PERUANO

Año del 87 Aniversario de la Creación Heroica de José Carlos Mariátegui

(1921-2008)


Algunos Apuntes Sobre el Socialismo Peruano


En una circunstancia en que, en el contexto de la necesidad de demarcar netamente los campos entre marxismo y oportunismo, hay quienes utilizan los términos Socialismo y Socialismo Peruano en un sentido que lleva al conciliacionismo con el oportunismo, es absolutamente necesario dilucidar la cuestión a fin de revelar el fondo de semejante actitud.



I

Como puede constatarse, en la literatura mariateguiana el término Socialismo aparece con distintos significados según el contexto verbal y el contexto de situación en que es utilizado, así como, por razones obvias, el término Socialismo Peruano aparece con un significado invariable. Pongamos, pues, algunos ejemplos que confirman este aserto.

En la conferencia La crisis mundial y el proletariado peruano, Mariátegui señaló que “una parte del socialismo se ha afirmado en su orientación social-democrá tica, colaboracionista; la otra parte ha seguido una orientación anti-colaboracionis ta, revolucionaria. Y esta parte del socialismo es la que, para diferenciarse netamente de la primera, ha adoptado el nombre de comunismo”. Evidentemente, en esta afirmación el término socialismo aparece, en primera instancia, en su significado más amplio, más elástico, más dilatado, es decir, designando tanto al bando reformista como al bando revolucionario del proletariado, pero después, en el marco de la diferencia entre el marxismo y el oportunismo, aparece implícitamente designando al segundo.


En el editorial Aniversario y balance, Mariátegui señaló que “En Europa, la degeneración parlamentaria y reformista del socialismo ha impuesto, después de la guerra, designaciones específicas. En los pueblos donde ese fenómeno no se ha producido, porque el socialismo aparece recién en su proceso histórico, la vieja y grande palabra conserva intacta su grandeza. La guardará también en la historia, mañana, cuando las necesidades contingentes y convencionales de demarcación que hoy distinguen prácticas y métodos, hayan desaparecido” . Evidentemente, en esta afirmación el término socialismo aparece explícitamente como sinónimo de reformismo, pero, referido al contexto de aquellos países donde la degeneración parlamentaria y reformista del socialismo no se ha producido, aparece conservando intacta su grandeza, es decir, conservando inmaculado su núcleo de significación, o sea, como intercambiable con el término comunismo.



En el artículo La juventud española contra Primo de Rivera, Mariátegui, refiriéndose a Marañón, señaló que “En el hombre de ciencia y de cátedra, de espíritu liberal y humanista, que concede sin reservas al partido socialista de su patria, con un certificado de salud, un testimonio de simpatía y confianza, y que predica como un ideal de su tiempo la eugenesia, la palabra comunismo puede suscitar supersticiosas aprensiones, aunque la práctica del único estado comunista del mundo -la U.R.S.S.- le enseñe que no existe entre los dos términos más conflicto que el originado por el cisma entre reformistas y revolucionarios y por la necesidad práctica eventual de distinguir estos dos campos con dos rótulos diversos”. Evidentemente, en esta afirmación el término socialismo aparece, primero, como intercambiable con el término comunismo y, después, en el marco del conflicto originado por el cisma entre reformistas y revolucionarios, como sinónimo de reformismo.


De manera pues que, en la medida en que el Perú de los años 1920 no se había producido la degeneración parlamentaria y reformista del socialismo porque éste recién empezaba su proceso histórico (1) y por cuanto el proyecto de Mariátegui comprendía la fundación legal del partido (2), en el Acta de Constitución del PSP aparece esta expresiva puntualizació n: “DE ACUERDO A LAS CONDICIONES CONCRETAS ACTUALES DEL PERÚ, el Comité concurrirá a la constitución de un Partido Socialista, basado en las masas obreras y campesinas organizadas” (La organización del proletariado, p.196. Mayúsculas mías).


Esta puntualizació n fue, pues, la conclusión lógica, necesaria, natural, a la que arribó Mariátegui a partir de su toma de posición ante la escisión del movimiento obrero europeo y del análisis concreto de la situación concreta del Perú de su tiempo. En esta situación concreta, el término Socialismo aparecía, por tanto, como sinónimo del término Comunismo, así como el término Socialismo Peruano aparecía como intercambiable con el término Comunismo Peruano (3).



Y, sin embargo, EN EL PERÚ DE HOY Y EN EL MARCO DE LA NECESIDAD DE DIFERENCIAR NETAMENTE LOS CAMPOS CON EL OPORTUNISMO, García y sus repetidores utilizan el término socialismo en su significado más elástico, más dilatado, más general y, así, mezclan oportunismo con marxismo, revisionismo con marxismo, reformismo con revolucionarismo. Y, por cuanto el problema del nombre del Partido, tal como se presenta en la actualidad, está inscrito PRECISAMENTE DENTRO EL MARCO DE AQUELLA NECESIDAD DE NETA DIFERENCIACIÓ N, PUEDE ENTENDERSE ENTONCES CUÁL ES EL SIGNIFICADO DE LA PROPUESTA DE UN PARTIDO SOCIALISTA.



Ese significado se constata, por ejemplo, en la campaña que desde hace más de veinte años lleva a cabo la facción de García con el propósito de borrar toda neta demarcación con el oportunismo en general y el revisionismo en particular. En una charla ofrecida en la segunda mitad de 1985, el mencionado proponía la unificación del PCP-Bandera Roja, el PCP-Patria Roja, el PCP-Sendero Luminoso y su propia facción, por supuesto (notas tomadas por García-Zapatero) (4), aunque, como siempre, sin hacer nada práctico por plasmar en hechos su propuesta. Por otro lado, en un artículo anónimo titulado Homenaje a Moisés Arroyo Posadas en el 89 aniversario de su nacimiento, publicado en Centenario, 1995, página 11, se dice que la vida del mencionado personaje “es una lección contundente de firmeza en sus convicciones socialistas” y “ejemplo de su profunda fe socialista que orientaba todos sus pensamientos y acciones” (5). Además, el anónimo autor cita un par de párrafos de un artículo de García, titulado Moisés Arroyo Posadas, publicado en el Boletín Extraordinario Vertiente, año 4, nº1, 4.9.91., en los que, entre otras cosas, se dice que el citado personaje “a los 40 años, en singular defensa, había demolido la torpe acusación de ‘populista’, lanzada contra JCM”, y “a los 60 años exponía en el mundo entero las ideas del socialismo peruano”. Ciertamente, durante un determinado tiempo, Arroyo Posadas cumplió un papel positivo en las filas del Partido y, en una faceta muy concreta de su producción literaria, siguió cumpliendo un papel de la misma índole a lo largo de su vida (6). Pero, sin duda alguna, es igualmente cierto que tuvo especial responsabilidad en la política derechista que durante décadas caracterizó la acción del Partido Comunista, y que, “a los 60 años”, es decir, en 1966, o sea en el contexto de la polémica entre marxismo y revisionismo, hacía ya un tiempo que había tomado partido por el segundo, y que, congruente con ello, se había mantenido en el grupo de revisionistas criollos expulsados del Partido en 1964. Pero tanto el anónimo autor como García silencian estos hechos, y, muy sueltos de cuerpo, dicen, como se ha visto, que la vida de Arroyo Posadas “es una lección contundente de firmeza en sus convicciones socialistas” y “ejemplo de su profunda fe socialista que orientaba todos sus pensamientos y acciones”, y que “a los 40 años, en singular defensa”, el mencionado personaje “había demolido la torpe acusación de ‘populista’ lanzada contra JCM” y “a los 60 años”, es decir, en 1966, “exponía en el mundo entero las ideas del socialismo peruano” (7). Desde luego, este silenciamiento prueba de un modo irrebatible que, tanto el artículo anónimo como el firmado por García (8), están animados por el mismo propósito de borrar toda neta demarcación entre marxismo y oportunismo, entre marxismo y revisionismo. Este es el fondo de la concepción del Socialismo en general y del Socialismo Peruano en particular que tienen los aludidos autores, concepción que, sin duda, REVELA EL FONDO DE SU PROPUESTA DE UN PARTIDO SOCIALISTA.



Evidentemente, esa actitud de elogiar a toda costa a un representante del revisionismo criollo está en abierta oposición a la actitud de Mariátegui. En el artículo Jaurés y la Tercera República, el maestro dio ejemplo de la actitud correcta que debe tener el proletariado revolucionario con respecto a ciertos representantes del oportunismo socialista que se destacan por alguna faceta de su actividad. Ahí pueden leerse estos penetrantes juicios: “Creía Jaurés que los socialistas no debían excluir de su programa la colaboración con un ministerio de la izquierda burguesa. Mas, desde que la Segunda Internacional, en su congreso de Ámsterdam, rechazó esta tesis sostenida por varios líderes socialistas, Jaurés acató disciplinadamente este voto”. “Jaurés dirigió las más brillantes batallas parlamentarias del socialismo francés. Contra su parlamentarismo, contra su democratismo, insurgieron los teóricos y los agitadores de la extrema izquierda proletaria. George Sorel y los sindicalistas denunciaron esta praxis como una deformación del espíritu revolucionario del marxismo”. “Los líderes socialistas tenían que proponer a las masas un programa de acción inmediata y concreta, como único medio de encuadrarlas y educarlas dentro del socialismo. Muchos de estos líderes perdieron en este trabajo toda energía revolucionaria. La praxis sofocó en ellos la teoría. Pero a Jaurés no es posible confundirlo con estos revolucionarios domesticados. Una personalidad tan fuerte como la suya no podía dejarse corromper ni enervar por el ambiente democrático. Jaurés fue reformista como el socialismo de su tiempo, pero dio siempre a su obra reformista una meta revolucionaria” . “Al servicio de la revolución puso su inteligencia profunda, su rica cultura y su indomable voluntad. Su vida fue una vida dada íntegramente a la causa de los humildes. El libro, el periódico, el parlamento, el mitin, todas las tribunas del pensamiento fueron usadas por Jaurés en su larga carrera de agitador”. “El tribuno del socialismo francés… era un idealista, pero no un utopista. Los motivos de su idealismo estaban en su educación, en su temperamento, en su psicología. No se avenía con su mentalidad un socialismo esquemática y secamente materialista. De allí, en parte, sus contrastes con los marxistas. De allí su adhesión honrada y sincera a la idea de la democracia”. “El asesinato de Jaurés cerró un capítulo de la historia del socialismo francés. El socialismo democrático y parlamentario perdió entonces a su gran líder. La guerra y la crisis post-bélica vinieron más tarde a invalidar y a desacreditar el método parlamentario. Toda una época, toda una fase del socialismo, concluyó con Jaurés” (La escena contemporánea, pp.128, 129, 130 y 131. Subrayados en el original. La elipsis es mía). Como se ve, Mariátegui reveló la contradictoria personalidad de Jaurés, su concepción, sus métodos y su práctica, y, así, puso en juego su propia posición de clase y demostró su singular capacidad teórica, es decir, dio una prueba de su visión objetiva, materialista, multilateral, dialéctica. Pero el artículo anónimo y el firmado por García revelan, por el contrario, una visión subjetiva, unilateral, tendenciosa, chata, y, además, el nada edificante propósito de encubrir al revisionismo.



II



Si bien es cierto que tácticamente es posible actuar lado a lado con el oportunismo, no es posible confundirse con él en el marco de un mismo partido que pretende ser la vanguardia del proletariado, y que, por esto, se propone la toma del poder. En la conferencia La crisis mundial y el proletariado peruano, Mariátegui señaló que “las fuerzas proletarias europeas se hallan divididas en dos grandes bandos: reformistas y revolucionarios. Hay una Internacional Obrera reformista, colaboracionista, evolucionista y otra Internacional Obrera maximalista, anticolaboracionist a, revolucionaria. Entre una y otra ha tratado de surgir una Internacional intermedia. Pero que ha concluido por hacer causa común con la primera contra la segunda. En uno y otro bando hay diversos matices; pero los bandos son neta e inconfundiblemente sólo dos. El bando de los que quieren realizar el socialismo colaborando políticamente con la burguesía; y el bando de los que quieren realizar el socialismo conquistando íntegramente para el proletariado el poder político. Y bien, la existencia de estos dos bandos proviene de la existencia de dos concepciones opuestas, de dos concepciones antitéticas del actual momento histórico. Una parte del proletariado cree que el momento no es revolucionario; que la burguesía no ha agotado aún su función histórica; que, por el contrario, la burguesía es todavía bastante fuerte para conservar el poder político; que no ha llegado, en suma, la hora de la revolución social. La otra parte del proletariado cree que el actual momento histórico es revolucionario; que la burguesía es incapaz de reconstruir la riqueza social destruida por la guerra e incapaz, por tanto, de solucionar los problemas de la paz; que la guerra ha originado una crisis cuya solución no puede ser sino una solución proletaria, una solución socialista; y que la revolución Rusa ha comenzado la revolución social”. “Hay, pues, dos ejércitos proletarios porque hay en el proletariado dos concepciones opuestas del momento histórico, dos interpretaciones distintas de la crisis mundial”. “Antes de la guerra, dos tendencias se dividían el predominio del proletariado: la tendencia socialista y la tendencia socialista. La tendencia socialista era, dominantemente, reformista, social-democrá tica, colaboracionista. (…) Como reacción contra este aburguesamiento del socialismo, tuvimos al sindicalismo. El sindicalismo opuso a la acción política de los partidos socialistas la acción directa de los sindicatos. (…) Pero también el sindicalismo resultó, en el fondo, un tanto colaboracionista y reformístico. (…) Y sindicalismo y socialismo se mostraban más o menos solidarios y mancomunados en algunos países, como Italia… Como sea, las tendencias, más o menos beligerantes, o más o menos próximas, eran dos: sindicalistas y socialistas”. “Pero, después de la guerra, la situación ha cambiado. El campo proletario… no está ya dividido en socialistas y sindicalistas; sino en reformistas y revolucionarios. Hemos asistido primero a una escisión, a una división en el campo socialista. Una parte del socialismo se ha afirmado en su orientación social-democrá tica, colaboracionista; la otra parte ha seguido una orientación anti-colaboracionis ta, revolucionaria. Y esta parte del socialismo es la que, para diferenciarse netamente de la primera, ha adoptado el nombre de comunismo”. “Aquí, como en Europa, los proletarios tienen, pues, que dividirse no en sindicalistas y socialistas -clasificació n anacrónica- sino en colaboracionistas y anticolaboracionist as, en reformistas y maximalistas” . “Yo participo de la opinión de los que creen que la humanidad vive un período revolucionario. Y estoy convencido del próximo ocaso de todas las tesis social-democrá ticas, de todas las tesis reformistas, de todas las tesis evolucionistas” (ibidem, pp.21, 22, 23 y 24. Las elipsis son mías). Y, en los artículos El Labour Party, El socialismo en Francia, Jaurés y la Tercera República, El Partido Comunista Francés, La política socialista en Italia, Ebert y la socialdemocracia alemana, que hacen parte de un capítulo especial del libro La escena contemporánea, expresivamente titulado La crisis del socialismo, analizando algunos casos concretos agregó el maestro contundentes argumentos que demuestran LA OPOSICIÓN DE PRINCIPIO, ESTRATÉGICA, entre el marxismo y el oportunismo, entre el marxismo y el revisionismo, entre el revolucionarismo y el reformismo, oposición que impide la construcción de un partido doctrinariamente homogéneo con el concurso de los segundos ismos (9).



Por otro lado, cuando Aragón afirma que “no es correcto afirmar ‘Mariátegui comunista’ o ‘Mariátegui marxista-leninista’”, porque él mismo “se declaró ‘marxista convicto y confeso’ en los ‘7 Ensayos’ e ‘Ideología y Política’ (10), lo que plantea de hecho es un socialismo no comunista y un marxismo sin leninismo como la identidad ideológica de Mariátegui. Este oportunista punto de vista y la consideración de que “la primera generación de 1918 a 1946” fue “dirigida primero por Mariátegui y posteriormente por Moisés Arroyo Posadas” (ver Partido comunista o partido socialista II), revelan qué entiende también Aragón por Socialismo en general y por Socialismo Peruano en particular y, por tanto, revela igualmente el fondo de la propuesta de García de un partido socialista.



Señalados puntualmente los hechos, puede entenderse ahora qué quieren decir (qué dicen efectivamente) García y sus repetidores con los términos Socialismo, Socialismo Peruano, Movimiento Socialista Nacional y Movimiento Socialista Internacional, así como qué pretenden con su proyecto de un partido socialista. En la medida en que este proyecto es la de un partido “internamente” homogéneo en lo doctrinario y “externamente” heterogéneo, también en lo doctrinario (11), es decir, la de un partido DOCTRINARIAMENTE HETEROGÉNEO, está claro entonces que lo que se proponen los aludidos es un partido con las puertas abiertas a toda suerte de oportunismo.



El partido por el que luchó Mariátegui era un partido doctrinariamente homogéneo, adherido al marxismo-leninismo, tanto vertical como horizontalmente. Por consiguiente, la discusión sobre el nombre del Partido en el Perú de hoy no es una discusión sobre palabras, sino que tiene el fondo señalado: la defensa del carácter netamente proletario del partido contra la intención de fundar un partido doctrinariamente heterogéneo. Este hecho permite concluir que, si el nombre de Socialista del Partido de Mariátegui fue una adaptación del comunismo a nuestras condiciones concretas del decenio de 1920, en el proyecto de García ese mismo nombre expresa una negación del partido como la materializació n de la doctrina comunista.



Así pues, la concepción que tiene García del término Socialismo Peruano y, por tanto, la concepción que tiene del partido del proletariado peruano, son contrarias a la concepción de Mariátegui. Y, desde luego, ninguna gimnasia verbal puede escamotear esta verdad. Menos todavía un derrame biliar..



____________ ____



(1) En la Primera Conferencia Comunista Latinoamericana, realizada en Buenos Aires en junio de1929, Codovilla, discutiendo con Pesce, afirmó que “en el Perú, a pesar de no existir actualmente un partido socialista, el ‘socialismo’ tiene su pequeña tradición en la historia del movimiento revolucionario, adquirida en 1919, durante ‘el paro de las subsistencias’ , cuando traicionó en la forma más vergonzosa a los trabajadores en lucha, invitándolas a ‘no dejarse influenciar por las utopías maximalistas importadas de Europa y que no responden a nuestra realidad’” (Martínez, Apuntes para una interpretació n marxista de la historia social del Perú, t.2, pp.429-430). En efecto, el 1º de Mayo de 1919 apareció un Partido Socialista para desaparecer unos meses más tarde después de haber intentado frenar la lucha popular y de ser repudiado por los trabajadores por ese motivo. Pero en Antecedentes y desarrollo de la acción clasista, Mariátegui señala que “La tentativa del partido socialista fracasa porque a la manifestación del 1º de Mayo de 1919 sigue la gran huelga general del mismo mes… en la que los dirigentes de ese grupo evitan toda acción, abandonando a las masas y tomando, más bien, una actitud contraria a su acción revolucionaria. Ausente Luis Ulloa del país y muerto Carlos del Barzo, el comité del partido se disuelve sin dejar huella alguna de su actividad en la conciencia obrera” (t.13, p.100. Elipsis mía). En consecuencia, puede decirse que, por lo episódico de la tentativa oportunista, Mariátegui consideró que ella no significaba un impedimento para postular el nombre de Socialista para el Partido del proletariado peruano en las circunstancias de su tiempo.



(2) En los Principios programáticos del Partido Socialista del Perú, Mariátegui dejó escrito que “La libertad del Partido para actuar pública y legalmente, al amparo de la Constitución y de las garantías que ésta acuerda a sus ciudadanos, para crear y difundir sin restricciones su prensa, para realizar sus congresos y debates, es un derecho reivindicado por el acto mismo de fundación pública de esta agrupación” (t.13, p.164). Es decir el proyecto mariateguiano comprendía la fundación pública, legal, del Partido, cosa que no ocurrió, sin embargo.



(3) Como señaló Mariátegui en la conferencia La crisis mundial y el proletariado peruano, “Aquí, como en Europa, los proletarios tienen que dividirse en colaboracionistas y anticolaboracionist as, en reformistas y maximalistas” , es decir, en socialistas y comunistas, o sea, en reformistas y revolucionarios, pues estos últimos habían adoptado el nombre de comunismo, siguiendo así la huella del Manifiesto comunista, la Crítica del Programa de Gotha, el Prefacio a Temas internacionales del “estado popular”, Las tesis de abril y El estado y la revolución, o, para decirlo de otro modo, diferenciando netamente la especial posición del proletariado revolucionario con respecto al reformismo socialista. Pero, dadas las condiciones concretas del Perú del decenio de 1920, el Partido podía y debía llamarse Socialista. Podía, porque aquí no se había producido aún la degeneración parlamentaria y reformista del socialismo y, por tanto, la palabra Socialista conservaba su grandeza, es decir, su núcleo de significación. Y debía, porque el nombre de Socialista facilitaba el proyecto de la fundación legal del Partido. Así pues, para Mariátegui el concepto de socialismo aparecía como intercambiable con el concepto de comunismo. Esto explica por qué estableció el marxismo-leninismo como la Base de Unidad del Partido y redactó la moción de afiliación a la Tercera Internacional.



(4) Después García ha ampliado el horizonte de su propósito. Por eso, en el artículo El Partido de Mariátegui, dice que “En este lapso el Partido Comunista ha sufrido diferentes escisiones. Aún activa, de la segunda generación el PC (Unidad) y el PC (Bandera Roja). Y de la tercera generación, el PC (Patria Roja) y el PC (Sendero Luminoso). Aparte, actúan también el PCR, el PSR, el PUM y otras facciones más. El panorama orgánico es, pues, no de un partido único sino de un movimiento comunista nacional”. Y dos líneas después: “todos buscan una salida, un reencuentro con sus raíces primigenias. La situación es entonces favorable para una convergencia. Sólo se precisa fijar los términos. El m-c.n. tiene tres puntos básicos de referencia: la posición ante Marx y sus continuadores, la posición ante JCM y su obra, la posición ante el Cambio Social”. Esto fue escrito en 1988. Ahora, para facilitar la conciliación con el oportunismo en general y con el revisionismo en particular, García y sus repetidores no hablan ya de movimiento comunista sino de movimiento socialista y, además, en la base de unidad de su facción la verdad universal es formulada únicamente como “marxismo”. Es necesario observar también que, incluso desde antes de 1988, el término científico revolución ya había sido reemplazado por el término neutro cambio social. Y la deseada “convergencia” (que, por lo demás, ha cumplido veinte años de existencia en el papel) tiene como base de su realización los términos anotados arriba (Marx y sus continuadores, Mariátegui y su obra, cambio social), ¡como si el oportunismo y el revisionismo no fueran tales precisamente porque tienen una muy determinada posición frente a estas tres cuestiones! Por lo demás, es menester subrayar que es en la frase “todos buscan una salida, un reencuentro con sus raíces primigenias”, donde se puede observar toda la ingenuidad política de García, o, en su defecto, todo su oportunismo.



(5) Todos, pues, es decir, sin la excepción de un solo pensamiento y de una sola acción.



(6) Me refiero a ciertos aspectos de sus escritos sobre Mariátegui.



(7) En la nota Por qué socialista, García escribió: “¿Por qué JCM propuso el nombre de Partido Socialista? ¿Es cierto que fue por ‘táctica’? ¿Es cierto que ‘reconoció’ este error? ¿Es cierto que ‘se apresuró a corregirlo’ al final de su vida? Esta versión negativa y antojadiza, basada en torpes especulaciones de ‘me dijo’, ‘le escuché’, ‘sugirió’, etc., hasta ahora circula libremente no obstante que hay publicada ya abundante documentación propia de JCM que demuestra lo contrario: no fue por táctica, se reafirmó siempre en ella, jamás transigió en el cambio”. Pero ocurre que esa “versión negativa y antojadiza, basada en torpes especulaciones” , que “hasta ahora circula libremente”, la encontramos, justamente, en la “singular defensa” escrita por Arroyo Posadas a los cuarenta años de edad, es decir, en 1946, titulada A propósito del artículo “El populismo en el Perú”, de V. Miroshevski, originalmente publicada en la revista cubana Dialéctica, nº 17 y republicada en la recopilación Mariátegui y los orígenes del marxismo latinoamericano, pp.93-115, preparada por el argentino Aricó. En la mencionada “singular defensa”, Arroyo Posadas, abordando temas más temas menos, sigue la línea del artículo Mariátegui, marxista-leninista, fundador del Partido Comunista Peruano, de Jorge del Prado, originalmente publicado en la misma revista cubana, número 8, año 1943, e igualmente republicado en la mencionada recopilación de Aricó, pp.71-90, por lo que no se comprende por qué García no hizo más bien el elogio de este artículo, anterior en tres años al de Arroyo Posadas. Pues bien, hablando específicamente de la cuestión del nombre del Partido, el último de los nombrados repite en su artículo la “versión negativa y antojadiza, basada en torpes especulaciones” de Jorge del Prado: “Mariátegui reconoció su equívoco de darle la denominación de ‘socialista’ al partido y rápidamente fue él mismo quien luchó por darle el justo nombre de ‘comunista’” (Aricó, Los orígenes del marxismo latinoamericano, Siglo XXI Editores, México, 1980, p. 112). En su mencionado artículo, del Prado había afirmado: “recuerdo que, después de haber leído las tesis y resoluciones del Primer Congreso de los Partidos Comunistas latinoamericanos, que me proporcionara Mariátegui contra la voluntad de algunos que lo rodeaban, llegamos con Pompeyo Herrera y Arroyo Posadas (si mal no recuerdo) a la conclusión de que era justo cambiar el nombre del partido por el de comunista. (…) Corrimos, pues, a entrevistarlo. Pero provocando nuestra sorpresa, que luego se transformó en un verdadero alborozo, Mariátegui nos dijo que sí, que él pensaba lo mismo, ya que se había dado cuenta, por lo que nosotros le decíamos y por el ambiente que se respiraba en su torno, que su propaganda y su labor ideológica y organizativa habían cumplido, finalmente, su gran cometido. Que ya estaban dadas las condiciones para que en el Perú apareciera a toda luz, y con una fisonomía perfectamente definida, el partido por el que había trabajado siempre. Que él consideraba, en cierta medida, nuestra opinión y la opinión de la mayoría de los obreros que lo acompañaban, como la verdadera opinión de nuestro pueblo. Y que por todo ello se sentía sumamente satisfecho y dispuesto a sostener el nuevo nombre contra viento y marea” (ibidem, pp.86). Y sucede que, en los casi cincuenta años que siguieron a la fecha de esta afirmación hasta 1994, Arroyo Posadas no desmintió nunca semejante patraña, ni en su “singular defensa” ni en ninguna otra parte. Y digo “patraña”, pues la afirmación de del Prado no es una simple “especulación”, sino una verdadera patraña, es decir, una fabulosa mentira. Es evidente entonces que, en la fabricación de esta mentira (de esta patraña), estuvo comprometido Arroyo Posadas. Pero este hecho (y otros más, como los anotados arriba) son silenciados por García, tal vez porque él mismo tiene especial responsabilidad en la libre circulación de la idea de que Mariátegui se “rectificó” de su propuesta de Partido Socialista. En La organización del proletariado, el mencionado cambió el nombre del Acta de Constitución del Partido que, así, aparece ahí como Acta de constitución del PCP. Además, escribió en una nota al pie que “El 7 de octubre de 1928, reunidos en Barranco, nueve miembros del grupo de Lima, entre los que se encontraba José Carlos Mariátegui, fundaron el Partido Comunista y aprobaron la presente Acta de Constitución”. “Un punto importante de la discusión para la formación del Partido, fue el concerniente a su carácter legal. Como consta en el Acta, de acuerdo a las circunstancias concretas, el Partido fue denominado Socialista, para poder aprovechar en algo las posibilidades legales.. Pero todos estuvieron de acuerdo en constituir, dentro de la organización, los grupos secretos que velarían por el carácter bolchevique del Partido. A partir de mayo de 1930 el Partido tomó definitivamente el nombre de Comunista. Por ello, el Partido, desde su fundación, nació como Partido Comunista; y sólo formalmente y por poco tiempo llevó el nombre de Socialista” (pp.196-197. Subrayados en el original). Y en otra nota al pie, escribió: “La táctica de nominar al Partido como Socialista, manteniendo la organización bolchevique en secreto, amenazaba al Partido con la infiltración de elementos reformistas. Además, las condiciones de ingreso en la III Internacional exigían, para la estricta distinción entre la revolución y el revisionismo, que los partidos bolcheviques se denominaran Partido Comunista, agregándoles el nombre del país en genitivo. Contemplada esta situación, José Carlos Mariátegui propuso la correspondiente rectificación, en la reunión del Comité Central del 1º de marzo de 1930” (p.198). El hecho de estas afirmaciones es una verdad histórica y, por tanto, hay que ventilarlo, así al autor de tales afirmaciones, nada amigo del reconocimiento franco de sus errores, le dé patatús.. Por supuesto, muchos somos responsables de la libre circulación de la mencionada “versión negativa y antojadiza”, pero, evidentemente, hay responsabilidades y responsabilidades. Como es de conocimiento general, ahora García pretende haberse sacudido de estas “torpes especulaciones” , seguramente porque cree “haber hecho las correcciones, supresiones, agregados del caso”, como ha dicho, a propósito de otra cosa, en el egocéntrico (huachafamente egocéntrico) artículo Las cinco caídas de yo el supremo, pero la verdad demasiado notoria es que, también en relación al tema que ha dado lugar a la presente nota, solamente ha pasado de ciertas verdades a ciertas falsedades y de unas especulaciones a otras especulaciones. Pero, desde luego, lo que importa subrayar aquí es que la apología que ha hecho de Arroyo Posadas es una verdadera expresión de su empeño por encubrir el socialismo domesticado, un verdadero intento de borrar toda demarcación entre marxistas y oportunistas.



(8) Es posible que García sea también el autor del artículo sin firma publicado en Centenario.



(9) Observador profundo, Mariátegui anotó a propósito de la unificación del socialismo francés promovida por el Partido Obrero dirigido por Guesde y Lafargue: “Pero la política del partido unificado no siguió, por esto, un rumbo revolucionario. La unificación fue el resultado de un compromiso entre las dos corrientes del socialismo francés. La corriente colaboracionista renunció a una eventual intervención directa en el gobierno de la Tercera República; pero no se dejó absorber por la corriente clasista. Por el contrario, consiguió suavizar su antigua intransigencia” (La escena contemporánea, p.124). Huelgan comentarios.



(10) Estas tendenciosas afirmaciones las hizo Aragón en su discusión con Jaime Lastra y Santiago Ibarra. Y, aunque después maniobró para encubrir su punto de vista oportunista y, así, confundir a los lectores, fue finalmente desenmascarado. El lector puede consultar a propósito los artículos Mariátegui y el leninismo, Un comentario indispensable y Defensa de una verdad mariateguiana.


(11) En Aniversario 80 (5), García dice que “El PSP tenía dos niveles: internamente funcionaba como ‘facción orgánica y doctrinariamente homogénea’ (como ‘célula secreta de los siete’); externamente aspiraba a ser ‘el primero gran partido de masas e ideas de toda nuestra historia republicana’”. Esta falsa interpretació n de la estructura del Partido de Mariátegui es la que el citado pretende ahora consumar con la fundación de un partido socialista. Pero, desde luego, el análisis de esta cuestión tiene que ser materia de otro artículo.



Eduardo Ibarra


10..05.08.

miércoles, 2 de julio de 2008

MIGUEL GUTIERREZ REEDICION, NUEVOS LIBROS

Escribe: Giancarlo Stagnaro

Después del susto que pasó a inicios de año, en el que fue derivado de un hospital a otro para tratar una dolencia sencilla y que terminó complicándose, esta mitad del año pinta bien para la reanudación de las actividades literarias de Miguel Gutiérrez. Acaba de republicar, en una edición más asequible para el gran público, El mundo sin Xóchitl, una historia de amor incestuosa entre dos hermanos, Wences y Xóchitl, que aborda de paso las costumbres e imaginarios de la Piura de mediados del siglo XX.

Entre los próximos proyectos de Gutiérrez figura una reedición del ensayo La generación del 50. Un mundo dividido, que en su momento despertara polémica por las calificaciones que su autor hacía sobre distintos actores culturales de aquella época. De igual modo, está por concluir la novela Confesiones de Tamara Fiol, cuyo adelanto publicara el Fondo Editorialdel Congreso a fines de 2006.

"La generación del 50... sale tal como está. No he hecho ningún cambio, salvo dos adjetivos, y revisé la ortografía que estaba un poco descuidada. También explico porqué publicó un libro 20 años después de haber recibido tantas críticas. También tengo ya avanzadas dos novelas más y otros proyectos. Espero el próximo año tener buena salud para terminar uno más", confiesa.

Gutiérrez recuerda que desde muy niño fue un lector exigente y esto se patentiza en su faceta ensayística. Recordemos que es uno de los pocos narradores actuales que se dedica a este fructífero género.

"Hay un tipo de lectura que sigo y seguiré haciendo: una lectura ideológica del texto literario. Sin embargo, planteo cómo en mi tesis y artículos sobre la generación del 50 una lectura ideológica no agota otras lecturas. Las discrepancias que pueda haber con un autor desde el punto de vista de mis percepciones ideológicas no descalifican estéticamente su obra. La otra línea es incentivar al lector mediano a meterse en el mundo de la novela."



REGRESO A PIURA

El mundo sin Xóchitl retoma ese mundo que fue retratado con proporciones épicas en La violencia del tiempo. Pero, en esta ocasión, la aproximación a la Piura del pasado usa como pretexto la relación de Xóchitl y Wenceslao, convertida en manuscrito por este último. "Su incesto es puro, carnal, filial, hasta cierto punto. No implica una crítica social, porque este hecho se da en todas las clases sociales. En el prólogo aludo a ello con un tono de elegía, de la pérdida de un pasado. Para mí, el desafío de esta novela era ponerme en ese horizontal mental emotivo."

La historia de ambos hermanos sedujo durante muchos años al escritor, pero éste, según confesión propia, "no se sentía capaz". Hasta que la contemplación de unas fotos familiares le dieron el ánimo y la técnica necesarios para abordar tan compleja temática.

"Escribí con mucha paciencia. Me informé sobre cosas externas, como mi propia educación sentimental con la ópera, cuyo gusto era muy extendido entre los hombres y mujeres de las clases altas de Piura. Hubo mil cosas que debí aprender, incluso para composición y lenguaje."

El mundo representado también implicó un acercamiento emotivo a esta clase social. "Para mí fue un desafío escribir sobre una clase social que no conozco directamente, procurando no caricaturizarla, sino entenderla. El autor del prólogo, el editor del manuscrito de Wenceslao, sí está más cercano a mi pensamiento. Es un buen recurso literario para esos casos".



TEMÁTICAS Y FILIACIONES

EDGAR BOLAÑOS : CRISIS GLOBAL

¡PREPARAR LA ORGANIZACIÓN!

Hace casi 160 años un caballero europeo observando la dinámica o el comportamiento del inversionista o negociante burgués rubrico lo siguiente: "El capital huye de los tumultos y las riñas y es tímido por naturaleza. Esto es verdad, pero no toda la verdad. El capital tiene horror a la ausencia de ganancia o a la ganancia demasiado pequeña, como la naturaleza tiene horror al vacío. Conforme aumenta la ganancia, el capital se envalentona. Asegúresele un 10 % y acudirá adonde sea; un 20 % y se sentirá ya animado; con un 50 %, se volverá positivamente temerario; al 100 %, es capaz de saltar por encima de todas las leyes humanas; el 300 %, y no hay crimen a que no se arriesgue aunque arrostre el patíbulo. Si el tumulto y las riñas suponen ganancia, allí estará el capital encizañándolas. Prueba: el contrabando y la trata de esclavos."[1]

Si el capitalismo de ayer prosperó en medio del fango y la sangre; el neoliberalismo salvaje del revival capitalista, de la “supervivencia del más apto”y el culto al mercado ¿qué no hará por un 300 % de utilidad? Un análisis superficial de los acontecimientos en los últimos años nos lleva a preguntarnos: ¿Por qué los Usanos del norte permitieron el 11 de Setiembre? No será porque la destrucción y reconstrucció n de Irak y Afganistán es un pingüe negocio con un 300% de beneficio. Un negocio a la vista y nada detiene al capital. Cuanta razón tenía Marx al sentenciar: “el capital viene al mundo chorreando sangre y lodo por todos los poros, desde los pies a la cabeza.”[2] Recurrir a la mentira, a la estafa y hasta la masificación del crimen es apenas un movimiento táctico en la estrategia del Marketing cuando el negocio está a la vista. Pero… ¿Por qué los representantes del capital están tan desesperados que tienen que montar todo un tinglado para justificar sus negocios (guerras)? ¿No será porque el agua les está llegando al cuello?

El mundo vive signos inequívocos de una crisis que para muchos es la crisis terminal del capitalismo. Crisis irreversible cuyos síntomas más notorios se manifiestan en el terreno de la economía, la política y la sociedad. En la economía, crisis inmobiliaria, inestabilidad bursátil y crisis energética que tienen como telón de fondo la tendencia a la caída irreversible de la ganancia. En la política, descrédito de la gastada manera de mandar mandando y crisis de la democracia representativa (desprestigio de los estafadores políticos y sus partidos). En la sociedad, crisis de valores y descomposició n del viejo orden social (espiral creciente de la delincuencia en todas sus modalidades) .

Ese es el telón de fondo sobre el que se enmarca la protesta popular. Protesta que está pasando del motín local o regional a la movilización nacional. Pero, veamos o mejor revisemos brevemente la experiencia de nuestros pueblos indoamericanos en el combate de clase.

Oportunidades perdidas. Dentro de un par de años se cumple el centenario de la revolución mexicana. En aquél momento Pancho Villa y Emiliano Zapata tomaron la capital azteca y no supieron qué hacer. Hace siete años el pueblo peruano se puso de pie contra la corrupción y la política neoliberal del régimen fujimorista. El Perú exigía un cambio. Y ciertamente las clases dominantes nos dieron cambio, pero… moco por baba. Es decir, más de lo mismo: Toledo.

¿Qué nos enseña la experiencia Azteca o Inca? Que no basta luchar, que no es suficiente tener el control de la situación, que de lo que se trata es saber que hacer con el poder.

En 1884 Federico Engels dice que “casi todos los socialistas” de Inglaterra “han propuesto, en diferentes épocas, la aplicación igualitaria de la teoría ricardiana.” Pero, “la susodicha aplicación de la teoría de Ricardo” es “formalmente falsa en el sentido económico, ya que representa una simple aplicación de la moral a la economía política. (…) Cuando decimos que es injusto, que no debe ocurrir, esto nada tiene de común con la economía política. No decimos sino que este hecho económico se halla en contradicción con nuestro sentido moral. Por eso Marx no basó jamás sus reivindicaciones comunistas en argumentos de esta especie, sino en el desmoronamiento inevitable del modo capitalista de producción, desmoronamiento que adquiere cada día ante nuestros ojos proporciones más vastas.”[3] En ésas páginas los maestros de la clase obrera marcan una línea divisoria entre socialismo burgués y socialismo proletario. El primero clama por la “justicia social”. El segundo promueve el Cambio Social. El campesinado, la pequeña y mediana burguesía sólo llegan a enarbolar la bandera de la “justicia social”, el reparto equitativo de la tierra, el salario justo y el bienestar social, son los adalides del “justicialismo” y el “igualitarismo” . Pero, sólo el proletariado puede enarbolar la bandera del Cambio Social. Las razones de la sustitución de un sistema de explotación no residen en que sea un orden justo o injusto, moral o inmoral, sino en que el viejo orden ha dejado de coincidir con el progreso, como anotara José Carlos Mariátegui.

En nuestro tiempo, artículo de primera necesidad es el TRABAJO; pero, éste brilla por su ausencia. Poblador económicamente activo sin trabajo es mercancía sin valor, es simplemente baladí, despreciable, un cero a la izquierda. Y cada día es más difícil conseguir un puesto de trabajo. El Perú crece económicamente, dicen los mercenarios del “buen gobierno”; pero, nuestro país sigue hundiéndose en la descomposició n política, moral, social y económica. Un Estado que no garantiza el trabajo, la vida, la educación y la salud de sus representados, es decir, del pueblo peruano, no merece seguir existiendo. Por eso, los trabajadores del campo y la ciudad expresan su malestar, su descontento, su insatisfacció n en las permanentes huelgas, paros y movimientos por sus reivindicaciones básicas. El Perú del presente busca una solución pero no cualquier solución. Nuestro pueblo busca una salida, una solución de continuidad, que unifique nuestras tradiciones, nuestras experiencias de vida. Peruanicemos al Perú, bandera que brota espontánea desde las entrañas de nuestro Perú al pie del orbe, no es una simple frase, condensa tres etapas de la historia de nuestra formación social. El autor de los 7 Ensayos en su célebre respuesta a Luis Alberto Sánchez sintetiza su posición al respecto: “No es mi ideal el Perú colonial ni el Perú incaico sino un Perú integral.”[4] Esta es la más lúcida solución de continuidad que unifica las tres tradiciones (incaica, española y republicana) en una, la tradición socialista.

Por eso, en esta hora aciaga, trascendental, tenemos el deber de profundizar el debate en torno a la unidad y el futuro de nuestro pueblo. Tenemos el deber de centralizar ideas correctas en el conocimiento de nuestro pasado para comprender el presente y vislumbrar el futuro. Tenemos el deber de fortalecer niveles de coordinación regional, macro regional, nacional e internacional. De allí que el compromiso a que arribemos hoy debe: PRIMERO. Institucionalizar la realización de la Asamblea Regional y Macro Regional de la CGTP como niveles de coordinación y centralizació n de ideas correctas en la lucha social. Preparar la organización para el presente–futuro es tarea ineludible en la lucha por el cambio social. ¡He ahí una tarea digna de nuestra generación! SEGUNDO. La experiencia de cada una de nuestras regiones en la solución de los problemas de la unidad del pueblo es grande como grande es el espíritu de lucha que las anima. Sistematizarlas es una tarea pendiente. Por eso, es necesidad perentoria iniciar el intercambio de experiencias en la organización de masas del campo y la ciudad, en los sistemas de dirección y ejecución, mando y obediencia. Rescatar la gran tradición de nuestros antiguos en el arte de MANDAR OBEDECIENDO. ¡He ahí otra tarea digna de nuestra generación! TERCERO. La hora que la clase trabajadora tome en sus manos la administració n de la cosa pública ha llegado. ¡Puede alguien dudarlo! Para cumplir ese objetivo tenemos el deber de prepararnos, material e intelectualmente. Tenemos el deber de estudiar y debatir cuál ha de ser la arquitectura de un nuevo poder. Tenemos la obligación de hallar formas que conjuguen bajo costo, eficiencia y rapidez en la administració n y solución de los problemas de la cosa pública. Lino Urquieta en 1903 levantó la bandera de la “completa autonomía provincial en el orden económico y administrativo, tendiendo a preparar el terreno para una federación de municipios.”[5] Al ilustre luchador social moqueguano no le falta razón en su premonitorio planteamiento. Planteamiento que abre paso, en la búsqueda de soluciones, hacia la tesis de un nuevo municipio como célula base de un Nuevo Estado. Es decir, un Nuevo Estado, tipo Comuna, donde el dinero y la fanfarria electoral no cumplan ninguna función. De las elecciones en barrios y centros de producción, surgirán los delegados a los gobiernos municipales y, de éstos, los delegados para las elecciones nacionales. Así sólo los que luchen los 365 días del año tendrán el deber y el derecho de representar a su pueblo. ¡He ahí una tarea digna de las generaciones actuales y venideras!

¡Proletarios de todos los países, uníos!

¡Viva la histórica CGTP!



Edgar Bolaños Marín

Tacna, 28 junio 2008

Edboma2@yahoo. com



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[1] P. J. Dunning, Trade–Unions, 1860, p. 36.
[2] K. Marx, El Capital Tomo I, Fondo de cultura económica, México, 1971, Pág. 646
[3] F. Engels, Prefacio a la primera edición alemana de Miseria de la filosofía de K. Marx, Editorial Progreso, Moscú, Pág. 7 – 9; ver también Cap. I, Pág. 59
[4] JCM, Tomo 13, Edición 1979, Pág. 222
[5] Amauta Nº5, Enero 1927

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