miércoles, 1 de junio de 2016

CESAR H DELGADO : O VOTO POR ALGUNOS, O VOTO POR NINGUNO

Para que recuperen la cordura ciudadana, los que sueñan con gastadas prácticas de sufragio de los años sesenta del siglo pasado. 
O VOTO POR ALGUNOS, O VOTO POR NINGUNO…
César H. Delgado Herencia
           


Este 10 de abril 3 millones 78 mil 390 ciudadanos mayoritariamente del cono este de Lima metropolitana (al igual dos distritos del Callao y uno en Cañete) cristalizarán su intención de voto en un monitor, votarán digitalmente. La modalidad de papeleta, manual, será reemplazada por el cliqueo en una máquina. Deberíamos preguntarnos ¿a más digitalización más democracia?, si se hace con todas las opciones políticas de selección de los candidatos sería un paso adelante de modernización, pero no fue así en Alemania, Finlandia, Inglaterra, Irlanda, Holanda, India, entre otros, que hace tiempo han desechado el voto digital y siguen con las papeletas.

            Nuestra preocupación discurre por la intención del voto, que se cristaliza ahora en un monitor y no en un papel… cuando el ciudadano se hace presente[1] en el lugar de votación. El ejercicio ciudadano de elección en democracia, en el pensamiento del capitalismo global criollo, por esta modalidad digital sintetiza opciones de expresión política de ciudadanía, pero como está concebido por la ONPE atenta precisamente a que todas las expresiones de voluntad del elector no sean canalizadas debidamente, en sus diversos matices de expresión, teniendo en cuenta la obligatoriedad del voto en el país[2].

Ese hecho vulnera la gama de intencionalidad del ciudadano así como el principio de integridad a la expresión de la voluntad del pueblo que no se reduce a una interpretación jurídica, dado que recorta opciones que están vigentes para los votantes en el sistema manual. Lo reconoce la ONPE cuando expresa que otra “ventaja” del voto electrónico “… Elimina el voto viciado, ya sea este intencional o no…”, cuando lo que pretende suprimir por norma es el “voto indebidamente emitido” y pone en un mismo saco el voto viciado[3] con el nulo.

Esa opción, aunque es minoritaria no deja de tener significatividad política en democracia, debe ser también atendida, como lo está para los restantes 18 millones de peruanos que sufragaran manualmente en abril. Esto no sucede con los más de 3 millones del voto electrónico por decisión de un grupo de funcionarios que ante sí y porque si ha resuelto cercenar en el voto digital esta expresión ciudadana, de voto “viciado”.

Con esa disposición, no arreglada a la voluntad del pueblo, las elecciones del 10 de abril abren una diferenciación a más para el 15% de la ciudadanía nacional ubicada en parte de Lima metropolitana, Callao y Cañete; a la expresión de una parte de limeños, chalacos y pacarinos que quieren manifestar otra opción de transformación para la organización política del país; ahora digitalmente no pueden presentar indignación, descontento, decepción por la calidad de candidatos a la presidencia y los congresistas, hacia los cinco años siguientes.

Máxime si el cuadro de personal nombrado de los políticos, todos tienen o tuvieron cuestionamientos con la justicia. Con ese atropello el funcionariado electoral está perfilando opciones recortadas de voz ciudadana ante las amenazas concretas de repetir el robo de los fondos públicos (150 mil millones del presupuesto nacional 2016), negociar los contratos del Estado (grandes construcciones a ser licitadas por el gobierno nacional), repartición de cargos de confianza de la administración (20 mil puestos de burócratas dorados), formación educativa no integral (sólo para pruebas cognitivas de lápiz y papel), engaño de prevención ante los fenómenos naturales (inundaciones, friajes, sequias), desvaloración de la cultura (burocratización e industrias culturales con el patrimonio nacional), sainete con los derechos humanos (muertos por defender el medio ambiente como casa común para hoy y para el futuro), improvisación al extremo (el gobierno de piloto automático donde las leyes las redactan las corporaciones a través de los ministerios), desinstitucionalización del Estado (anomia normativa, carencia de línea de carrera, contratos CAS), represión a justas demandas de la ciudadanía (baguas, tiasmarías, congas, espinares, moqueguazos, arequipazos), etc., etc., a los cuales los candidatos del elenco estable no refieren, porque casi todos seguirán la inercia oligárquica de siglos atrás.

De aquel modo, anulan la probabilidad de distinta intencionalidad expresable cuando la oligarquía acepta la suspensión del poder en las únicas ocho horas que el ciudadano lo tiene en sus manos cada cinco años, entre las 8 a 4 de la tarde; cerrada la jornada del domingo atascan los resquicios de la vida política, dado que las oligarquías quieren una dócil ciudadanía por un lustro adelante. Otro enunciado de la ideología neo liberal criolla ahora apoyada en mal uso de la tecnología, acentuando la dominación y opresión; mediante una argucia de inclusión semántica, escamotea la voluntad popular de ese 15% -que luego seguirá creciendo hasta llegar a todo el país- en aras del eficientismo de procesos, la votación democrática convertida en un servicio de mercado que además de rápida en los resultados, restringe opciones que el funcionariado orgánico de las oligarquías nacionales ha dictado.

Entonces el voto por Algunos –favorable- es propagandizado y publicitado como el único existente. El voto por Ninguno (viciado) no es nulo -en la acepción jurídica significa no existe-; tiene condiciones de calidad de expresión no individual, para algunos, sino es colectivo. La importancia de este tipo de voto además sumado a los blancos si ambos superan los dos tercios del total de votantes anula las elecciones. La unidad de medida es el distrito, por lo que son votos válidos para este efecto. Claro que es imposible que 14 millones voten de esta manera para hacer una nueva votación nacional con otras reglas; pero no utópica cuando se refiere por ejemplo en el Distrito de Santa María bastaría cerca de mil ciudadanos; un poco más de 30 mil para Surquillo; y cerca de 280 mil en Ate, el distrito más grande de los 27 en voto digital en esta elecciones.

Luego la frase ideologizada “voto viciado” en realidad es por voto por Ninguno, no es el voto por nadie como se ha motejado; tampoco un voto anarquista de se vayan todos; que no sirve se llega a propagandizar que es a favor del que va adelante. Nunca trata de patear el tablero, lo que muestra es otra opción de voluntad ciudadana, para nada es antipatriota tal si la renovación política de autoridades sea una cuestión de valores nacionales.

            Como la oligarquía propietaria del capital y administradora en última instancia del Estado tiene que salir triunfante de estas elecciones, desarrolla todo su potencial de desinformación y seguirá llamando viciado a lo que es Ninguno –y en la máquina debería estar como “nulo” con arreglo al reglamento vigente-; dado que los propietarios del capital trabajan en varios frentes, uno de ellos la cultura, satanizando este voto; cuando la situación es la revés, en tanto el voto por Algunos se agota en uno o dos candidatos, el voto por Ninguno implica a todos y es una gran responsabilidad de cambio total por el derecho a tener un país distinto, a un sistema político con otros fundamentos.
           
En el juego de contradicciones, al voto digital la oligarquía quiere convertirlo en otro instrumento de democracia legalista que padecemos desde la república aristocrática de principios del siglo anterior, el voto nulo formal no es como la oligarquía desea que entendamos inválidamente emitido, sino es el mal llamado viciado, que en realidad es voto por ninguno. Lo entendemos como la expresión de un personalísimo punto de vista respecto a los candidatos y sus planes de gobierno, no es un voto favorable por uno o dos elegidos producto del marketing de anquilosadas frases como cantos de sirena para oídos desprevenidos, sino un voto maduro, adulto, estudiado, de compromiso, no de voto por nadie sino responsable que reclama organización política, honrada, veraz y trabajosa.

Todas esas expresiones de intencionalidad del voto ciudadano podrían ser entendidas en un voto nulo, más la sapiencia de la ideología neo liberal criolla de los órganos responsables de la consulta popular[4] distorsionan el acto electoral a sus intereses. Si la esencia de la ideología neoliberal criolla es la libertad, que el ciudadano libérrimamente prefiera o por voto por Algunos o por Ninguno es una defensa por una democracia integral basada en el 90% de la ciudadanía que vive de su trabajo, que unido jamás será vencido. Hecho que seguirá en el voto manual, pero distorsionado tal como lo presenta la ONPE para el voto electrónico en el caso de Lima Metropolitana, Callao y Cañete.


               




[1]) La abstención de acudir a votar es la expresión más radical y cuestiona el proceso, dice que ciudadano no cree en él y prefiere pagar su multa; el porcentual es histórico y variable en promedio en las tres últimas elecciones presidenciales y congresales un 10% -claro hay casos que no puede asistir por otros motivos enfermedad, accidentes, etc., aquí nos referimos a los peruanos entre 18 a 69 años que intencionalmente no desean acudir a votar.

[2]) El ciudadano asiste al local para elegir entre dos opciones básicas: por Algunos o por Ninguno, en la papeleta están ambas pero la máquina sólo hay algunos (véase el spot de la ONPE de capacitación para el voto electrónico donde solo es informado de la opción algunos. El reglamento vigente en Algunos abre las siguientes alternativas: Voto favorable por opciones de su preferencia sea marcando en la papeleta o cliqueando en la máquina primero para presidente, congresistas y parlamentarios andinos. Voto blanco, deja la papeleta tal como la recibió, para la máquina no se informa esta opción. Voto nulo, por marcado en la papeleta no arreglado a la normativa, en la máquina no se informa al elector esta opción, en este tipo de voto puede haber intencionalidad o no, esta distinción es importante y aparece el mal llamado voto viciado, el reglamento de voto digital lo ha anulado, artículo 16 y el 20.2, subsumiéndolo como “nulo”.

[3]) Término infeliz dado que de acuerdo a la RAE viciado significa dañar, corromper, falsear; cuando el ciudadano está manifestando que vota así es porque no encuentra en el elenco de candidatos ninguno que llene sus expectativas y aspiraciones, pero que a diferencia del blanco plantea la necesidad de transformación, de cambio profundo en el sistema de relaciones políticas, donde las elecciones es una parte de la cadena. 
[4]) En el material de difusión de ONPE como su spot de capacitación en la Internet no alude al voto “nulo”, con lo cual margina y discrimina a este tipo de voto. Desde el inicio de la información fomenta el voto favorable y no comunica la existencia del voto por ninguno (nulo) cayendo en manipulación, direccionalidad, positivismo, intencionalidad; luego sigue con las opciones presidencial, congresistas (preferencial) y parlamentarios andinos; aquí termina toda la información.

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