jueves, 7 de octubre de 2010

El Nobel para un noble escritor peruano: MVLL

El muy merecido otorgamiento del Premio Nobel de Literatura a nuestro afamado escritor Mario Vargas llosa, ha terminado por iluminar a toda la ciudadanía peruana que estaba viviendo entre las brumas de una campaña electoral desmoronadora de conciencias y luego que un gesto enaltecedor el escritor peruano renunciara a la dirección del Museo de la Memoria ante una nefasta ley que pretendía dejar en la impunidad a los criminales de Estado surgidos durante la guerra sucia que nos asolara. La ley 1097 fue derogada en el Congreso en forma unánime, salvo el único voto en contra dado por el actual vicepresidente de la república, vicepresidente Giampietri.
Pero no empañemos el regocijo de este merecido galardón ganado por nuestro más grande narrador de todos los tiempos.  Recuerdo que en el año 2001, en el encuentro realizado en la Universidad de Pau, en los Pirineos franceses, certamen organizado por el peruanista galo Roland Forgues, presenté una ponencia titulada “Aproximaciones a una clasificación narrativa de Vargas Llosa” que publicada en Lima por la Editorial Minerva que dirige Sandro Mariátegui terminaba así:

Esta clasificación de la narrativa de uno de los más grandes escritores del siglo XX (….) hecha a partir de un lector impenitente de su narrativa, llegado a este encuentro para tratar de desentrañar ese  vínculo de amor/odio que nos une (a los peruanos) a este inmenso y controvertido escritor peruano que si bien no llegó a ser Presidente del Perú, preside, querámoslo o no, las letras peruanas en el mundo de la literatura.
Finalmente, habría que añadir que su sola obra narrativa es más que suficiente para convertirse, sin mayores dilaciones, en el primer escritor peruano ganador del célebre Premio Nobel de Literatura. Punto sobre el cual no solo  todos los peruanos estamos de acuerdo, sino aquellos que lo  han leído en alguno de los 31 idiomas a los cuales su obra ha sido traducida.
En 1967, cuando apenas tenía publicados tres libros, pude entrevistarlo en Lima, entrevista que consigné en mi libro Altas voces de la literatura peruana y latinoamericana y que también aparece como “Inquietudes, rebeldías y esperanzas” en Mario Vargas Llosa: Entrevistas escogidas, texto editado por Jorge Coaguila en el 2004.
La Editorial Porrúa de México publicó este año el libro Mario Vargas Llosa: perspectivas críticas, donde figura un ensayo mío titulado “Mario Vargas Llosa y sus novelas ejemplares.- Tres en raya”, en el cual trato acerca de sus tres primeras novelas consagratorias: La ciudad y los perros, La casa verde y Conversación en La Catedral. Un comentario a este libro de ensayos puede ser leído en www.resonancias.org   en artículo mío publicado por gentileza de Héctor Loayza, director de esa revista electrónica de literatura editada en Pau, Francia, donde también aparece una sesuda entrevista hecha por una periodista española a MVLL sobre El sueño del celta, su más reciente novela publicada.
Finalmente, para terminar de demostrar mi dedicación a seguir la obra del flamante Premio Nobel, diré que ya está en mis manos, gracias a la Editorial San Marcos que  maneja Aníbal Paredes, la segunda edición corregida y aumentada de Altas voces de la literatura peruana y latinoamericana, donde he añadido un artículo publicado en el diario La República de Lima (edición del 19/11/2001) titulado “Vargasllosianos en Pau en busca del escritor ciudadano y político”. Deseo rescatar el penúltimo párrafo del artículo porque así es como Mario ha recibido el nobel, con sencillez y sin fatuidad:
A sus paisanos este  MVLL  que hablaba de libertad pero con justicia, de gestos moderados, de gran afabilidad, con fino sentido del humor y capaz de hacer su cola para servirse un café, o de cargar sus maletas al mudarnos del austero hotel de Pau a otro igual de Tarbes, y hablando con tanto cariño del Perú al recibir las llaves de ambas ciudades, como el Grado de Doctor Honoris Causa de la Universidad de Pau, nos encandiló. Nada de petulancias ni fatuidades. Mario, que así llegamos a llamarlo todos, llegó a ser, al fin y al cabo, un asistente más a quien a veces se solía ceder la palabra, la que usaba con ponderación y mesura. Ya no solo el maestro escritor sino el hombre de madura sapiencia, como sentenció Héctor Béjar, su antiguo jefe de la célula comunista Cahuide de los años 50. Mario Vargas Llosa es reconsiderado por los peruanos al verlo separado de los carcamanes de la política, defendiendo los derechos humanos dentro de la agenda de una democracia libre.
Mario, aquí el testimonio de unas sinceras felicitaciones de un escritor peruano que quizá desde otra tienda ideológica se regocija de que hayas recibido el ansiado Premio Nobel que todos los peruanos y tus lectores del mundo deseamos siempre para ti y para la literatura peruana. Gracias Mario Vargas Llosa.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

PLANETA PERU

PlanetaPeru: buscador del Perú

Seguidores

Archivo del Blog