martes, 2 de agosto de 2016

7 ENSAYOS DE INTERPRETACIÓN DE LA REALIDAD PERUANA (7 DE OCTUBRE DE 1988)

RAMON GARCIA

I.- VIGENCIA DE UN LIBRO MAGISTRAL
En setiembre de 1924, convaleciente de la grave enfermedad que lo encadenó de por vida a una silla de ruedas, José Carlos Mariátegui publica en la revista Claridad, de la cual era Director interino, un artículo de Cesar Falcón, “ La Familia Peruana ”, bajo el epígrafe Ensayos de Interpretación. Es la primera vez que utiliza este concepto, con que titularía después su libro magistral.
El 18.11.24, en carta a Ricardo Vegas García le señala: “Pienso escribir un libro de crítica social y política sobre el Perú. Necesito, con este motivo, apertrecharme de material histórico, leer lo que no he leído y releer lo que ya he leído, no porque me proponga hacer una obra de documentación y bibliografía, sino porque no quiero ninguna injusticia al realizar crítica de crítica. Le agradeceré cualquier libro que a su juicio puede serme útil” Es la primera vez que menciona su propósito de escribir un libro de ensayos, de crítica de crítica.
El 09.12.24, en la revista Mundial publica los dos artículos matrices de este libro. Uno es El Problema primario del Perú; otro es Abraham Valdelomar. Y el 12.12.24, con motivo del Centenario de la Batalla de Ayacucho, publica en el número extraordinario de Mundial su artículo “ La Imaginación y el Progreso”, sustento espiritual del libro en proyecto.
El 10.07.25 publica su artículo “Hacia el Estudio de los Problemas Peruanos”. El 17.07.25, su artículo “Un Programa de Estudios Sociales y Económicos”, bajo el epígrafe Nacionalismo Realista. Y el 14.08.25, su artículo “El Hecho Económico en la Historia Peruana ”. Los tres, en la revista Mundial. Los tres, claves para comprender su libro de ensayos.
El 15.10.27, después de la represión de junio, en carta a Enrique Bustamante y Ballivián le señala: “Publicaré dos libros: ‘10 ensayos de interpretación de la realidad peruana’ y ‘Polémica Revolucionaria’ ” El primero daría después “7 Ensayos”, e “Ideología y Política”. El segundo daría “Defensa del Marxismo”.
Y ya el 09.10.28 y 10.10.28, Honorio Delgado y Angélica Palma acusaban recibo de los primeros ejemplares de 7 ENSAYOS DE INTERPRETACIÓN DE LA REALIDAD PERUANA. En la célebre Advertencia, prólogo del libro magistral, JCM señala: “Tengo una declarada y enérgica ambición: la de concurrir a la creación del socialismo peruano”
Al año de publicación, JCM hace el balance de la acogida dispensada al libro. El 10.09.29 le escribe a Nicanor de la Fuente : “Su nota sobre mi libro, que mucho le agradezco, está diferida con otras. Es un material al que no doy preferencia en las páginas de Amauta, porque se puede suponer, por lo mismo que aquí mi libro ha tenido tan pocos comentarios, que convierto a la revista en una tribuna de autoreclamo” El 18.09.29 le escribe a Palmiro Macchiavello: “7 Ensayos no ha tenido mala prensa en el Perú. Mucho peor: no ha merecido de la prensa diaria limeña sino una nota de Armando Herrera en El Tiempo” Y el 21.09.29 le escribe a Raúl Porras: “La indiferencia con que la crítica de Lima ha recibido hasta hoy mis 7 Ensayos, cuyo aparición sólo ha sido señalada hasta hoy en periódicos o revistas de aquí por atentas notas de Ud., Luis Alberto Sánchez y Armando Herrera, es una razón más para que yo me sienta reconocido a Mercurio Peruano”.
Se confirmaba así en los hechos la opinión de JCM: “En la historia peruana, no se encuentra ningún eficaz ejemplo de cooperación intelectual” (17.07.25) El silencio es la opinión del individualismo peruano, hasta ahora.
Sin embargo, seis décadas después 7 Ensayos cuenta con más de 30 ediciones y pasa largamente del millón de ejemplares. ¿A qué se debe este suceso editorial, sin parangón en la historia peruana?

II.- EL MÉTODO MATERIALISTA
En I.27, en carta al “Boletín de la U.P .G.P.” señala JCM: “Hace año y medio que propuse la organización de una especie de seminario de estudios económicos y sociológicos que se proponga, en primer termino, la aplicación del método marxista al conocimiento y definición de los problemas del Perú. Hoy renuevo mi proposición”. Se refiere a su artículo [Un Programa de Estudios Sociales y Económicos] del 17.07.25
En la misma fecha. I.27, en su Mensaje al Congreso Obrero JCM señala: “El marxismo, del cual todos hablan pero que muy pocos conocen y, sobre todo, comprenden es un método fundamentalmente dialéctico. Esto es, un método que se apoya íntegramente en la realidad, en los hechos. No es, como algunos erróneamente suponen, un cuerpo de principios de consecuencias rígidas, iguales para todos los climas históricos y todas las latitudes sociales. Marx extrajo su método de la entraña misma de la historia. El marxismo, en cada país, en cada pueblo, opera y acciona sobre el ambiente, sobre el medio, sin descuidar ninguna de sus modalidades. Por eso, después de más de medio siglo de lucha, su fuerza se exhibe cada vez más acrecentada”
Este es el método que utilizó JCM en la interpretación de la realidad peruana. Este método parte de que el ser social determina la conciencia social. El hombre es producto del trabajo. El trabajo diferencia al hombre del animal. El método marxista parte por eso de tres elementos del proceso de producción (trabajo, objeto de trabajo, medios de trabajo), a base de los cuales el materialismo histórico elabora sus conceptos fundamentales.
El trabajo es la actividad consciente del hombre. Materiales extraídos o materias primas, que el hombre elabora con sus instrumentos, son el objeto de trabajo. Y medios de trabajo son precisamente los instrumentos de trabajo y la estructura básica con que el hombre trabaja y actúa sobre el objeto de trabajo. En este sentido la tierra es medio universal de trabajo.
La unidad de objeto de trabajo y medios de trabajo constituye el concepto de medios de producción. La propiedad sobre los medios de producción, especialmente de la tierra, determina el carácter de la sociedad.
Los trabajadores y los medios de producción forman el concepto de fuerzas productivas. Unos son la fuerza productiva principal, otros la base material y técnica de la sociedad. Las fuerzas productivas expresan la relación entre el hombre y los objetos y fuerzas de la naturaleza.
El conjunto de relaciones económicas entre los hombres, independiente de su conciencia y voluntad, relaciones que se establecen en el proceso de producción, cambio, distribución y consumo de los bienes materiales, es lo que se conoce con el nombre de relaciones de producción.
La unidad de fuerzas productivas y de relaciones de producción genera el concepto de modo de producción, muy importante concepto del materialismo histórico. El comunismo primitivo, despotismo, esclavismo, feudalismo, capitalismo, socialismo, comunismo científico, son otros tantos modos de producción, diferentes épocas históricas por las que atraviesa la sociedad humana.
El modo de producción es la base de la sociedad humana. Esta base y su superestructura política, jurídica, ideológica en general, constituye el concepto generalizador de formación económico-social. La base determina la superestructura. Por eso JCM señala que “Las clases que se han sucedido en el dominio de la sociedad, han disfrazado siempre sus móviles materiales con una mitología que abonaba el idealismo de su conducta” (17.05.29)
Este es el esquema de elaboración de los 7 Ensayos. Los tres primeros son el estudio de la base. Los otros cuatro son el estudio de la superestructura. JCM tomó pues el Perú como una unidad de conjunto, como una formación económico- social. Pero si JCM sólo hubiera aplicado el método, habría logrado un buen trabajo, pero apenas uno más de los dedicados al Perú. El que los 7 Ensayos sean un libro magistral indica que hay algo más que la simple aplicación del método. ¿Qué es ese algo más?

III.- LA CREACIÓN HEROICA
El 11.03.27, en “Replica a Luis Alberto Sánchez”, señala JCM: “El socialismo es un método y una doctrina, un ideario y una praxis. Invito a Sánchez a estudiarlos seriamente, y no solamente en los libros y en los hechos si no en el espíritu que los anima y engendra” La creación heroica de JCM parte precisamente del espíritu que anima y engendra el ideario y la praxis socialista.
El 08.02.29, en su comentario a “El Pueblo sin Dios, de César Falcón”, explica JCM: “Nos habíamos entregado sin reservas, hasta la última célula, con un ansia subconsciente de evasión, a Europa, a su existencia, a su tragedia. Y descubríamos, al final, sobre todo, nuestra propia tragedia, la del Perú, la de Hispano-América. El itinerario de Europa había sido para nosotros el mejor, y el más tremendo, descubrimiento de América” Europa, convulsionada por el nacimiento de un nuevo orden social, la época socialista, fue el mejor acicate para el descubrimiento de la propia tragedia, la tragedia del Perú, la tragedia de un mendigo sentado en banco de oro.
En V.29, en Nota Autobiográfica, JCM señala: “Los 7 Ensayos no son sino la aplicación de un método marxista para los ortodoxos del marxismo insuficientemente rígido en cuanto reconoce singular importancia al aporte soreliano, pero que en concepto del autor corresponde al verdadero moderno marxismo” Así, con sus 7 Ensayos JCM demostró que el marxismo no es dogma sino guía; no un molde sino un modelo.
Y el 04.12.29, en su artículo “Itinerario de Waldo Frank”, JCM señala: “Por los caminos de Europa encontré el país de América que yo había dejado y en el que había vivido casi extraño y ausente. Europa me reveló hasta qué punto pertenecía yo a un mundo primitivo y caótico, y, al mismo tiempo, me impuso, me esclareció el deber de una tarea americana”
Esta tarea americana no podía hacerse sino con el método dialéctico, con el materialismo histórico, con el marxismo. Pero tampoco podía hacerse con su aplicación dogmática, mecánica. Y aquí radica precisamente la creación heroica de JCM. Todos los problemas de la base los identificó en uno: el problema de la tierra. Y así pudo identificar todos los problemas de la superestructura en uno: la formación nacional. Y este es el precisamente el aporte de JCM a la verdad universal del marxismo. Y pudo llegar a ello porque tomó el Perú como una unidad de conjunto, como una formación económico-social en el pleno proceso de integración nacional.
El 11.02.26, contestando una Entrevista, JCM señala: “Se dice que la historia de toda la literatura se divide en tres períodos: el colonial, el cosmopolita, el nacional” Y el 12.03.26, en su artículo El Colonialismo Supérstite, JCM señala: “Una teoría moderna-literaria, no sociológica- sobre el proceso normal de la literatura de un pueblo distingue en él tres períodos: un período colonial, un período cosmopolita, un período nacional”
JCM no señala el autor de esta teoría “literaria, no sociológica”, probablemente por haberla escuchado o leído sin poder precisar ya el autor. Pero el empleo que JCM hace de esta teoría no es simplemente literario sino eminentemente sociológico. Recorre sus 7 Ensayos de comienzo a fin. La emplea en cada uno de sus ensayos, abarcando así lo económico y social, la base y la superestructura. Y de ahí concluye precisamente que el Perú está en su período de afirmación nacional. Y que esta afirmación no puede hacerse con el capitalismo que declina sino con el socialismo que insurge.
En el mundo entero no se ha vuelto a mencionar esa teoría “literaria, no sociológica” Pero en el Perú vuelve a brillar este aporte de JCM a la interpretación de la realidad peruana, su Teoría de la Formación Nacional , que llena un inmenso vacío de la teoría marxista.
En X.27 en su “Prólogo a Tempestad en los Andes”, de Luis Valcárcel, señala JCM: “La interpretación en este caso, tal vez como en ninguno, asume el valor de una creación” Igual se puede decir del uso que JCM da a la teoría “literaria, no sociológica”, que la interpretación en este caso, como en ningún otro, asume el valor de una creación”

IV.- BASE Y SUPERESTRUCTURA
El 06.06.25, en la entrevista “¿Qué prepara Ud.?” JCM señala: “reviso y perfecciono el plan de un libro sobre el Perú que me propongo escribir muy pronto”
Este plan lo presentó el 14.08.25 como “El Hecho Económico en la Historia Peruana ”, artículo que el mismo JCM valoró en sus 7 Ensayos como “mi primer esfuerzo marxista por fundamentar en el estudio del hecho económico la historia peruana” En él señala que “la pereza mental del criollo se habitúa fácilmente a prescindir del argumento de la historia peruana: se contenta con el conocimiento de sus dramatis personae” En verdad, más de uno se contenta con la realidad superficial. Luego advierte que “Adoptar una ideología no es manejar sus más superficiales lugares comunes. En una corriente, en una escuela filosófica, hay que distinguir el ideario del fraseario”, observación muy válida para los “ortodoxos del marxismo”
Señala que “Nada resulta más evidente que la imposibilidad de entender, sin el auxilio de la Economía , los fenómenos que dominan el proceso de formación de la nación peruana” Y por vez primera emplea su teoría de la Formación Nacional , aun antes de formularla. Señala que “La conquista destruyó en el Perú una forma económica y social que nacían espontáneamente y de la tierra y la gente peruana” y que luego “Empezó, durante el coloniaje, el complejo trabajo de creación de una nueva economía y de una nueva sociedad”, marcando así el inicio del periodo colonial.
Señala después que “Las ideas de la revolución francesa y de la constitución norteamericana encontraron un clima favorable a su difusión en Sud-América, a causa de que en Sud-América existían ya aunque fuese embrionariamente, una burguesía que, a causa de sus necesidades e intereses económicos, podía y debía contagiarse del humor revolucionario de la burguesía europea” Así se inicia el período cosmopolita.
Y concluye que “La actual economía, la actual sociedad peruana tienen el pecado original de la conquista. El pecado de haber nacido y haberse formado sin el indio y contra el indio” Marca así el surgimiento del nacionalismo realista, del pensamiento nacional, del pensamiento socialista.
No es casual, pues, que este artículo lo cite extensamente JCM al comenzar sus 7 Ensayos. Es el esbozo general de ellos.
Analizando la base, en ESQUEMA DE LA EVOLUCIÓN ECONÓMICA señala cómo la conquista “escindió la historia del Perú” y que al descomponerse la sociedad indígena “la nación se disolvió en comunidades dispersas” Los conquistadores “se repartieron las tierras y los hombres sin preguntarse siquiera por su porvenir como fuerzas y medios de producción” Del análisis de este proceso concluye que “Estas fueron las bases históricas de la nueva economía peruana. De la economía colonial-colonial desde sus raíces- cuyo proceso no ha terminado todavía”
En el período cosmopolita (republicano) analiza minuciosamente “La etapa en que una economía feudal deviene, poco a poco, economía burguesa. Pero sin cesar de ser, en el cuadro del mundo, una economía colonial” Y resume su ensayo en ocho puntos fundamentales, como “la aparición de la industria moderna” que trae “la formación de un proletariado industrial con creciente y natural tendencia a adoptar un ideario clasista”; “la función del capital financiero”; “el desenvolvimiento de una clase capitalista” pues “se constata el robustecimiento de la burguesía”, aunque concluye que “La clase terrateniente no ha logrado transformarse en una burguesía capitalista, patrona de la economía nacional”, por lo que la organización semifeudal “constituye el más pesado lastre del desarrollo del país”
En EL PROBLEMA DEL INDIO señala que “Todas las tesis sobre el problema indígena, que ignoran o eluden a éste como problema económico-social, son otros tantos ejercicios teoréticos, -y a veces sólo verbales-, condenados a un absoluto descrédito” Lleva así el análisis a la esencia de la cuestión.
Y por eso concluye que “El nuevo planteamiento consiste en buscar el problema indígena en el problema de la tierra.
En EL PROBLEMA DE LA TIERRA , el ensayo más extenso de la base, plantea JCM que “El régimen de propiedad de la tierra determina el régimen político y administrativo de toda nación” Analiza los diferentes tipos de propiedad. Señala que colonialismo = feudalismo, y que en la República “la pequeña propiedad no ha prosperado en el Perú. Por el contrario, el latifundio se ha consolidado y extendido” Y pone el acento en las vicisitudes de la “comunidad”, bajo el coloniaje y bajo la República , demostrando la inmensa superioridad de la propiedad colectiva y el trabajo social supérstites, y no sólo sobre el régimen feudal sino igualmente sobre el régimen capitalista. Por eso, en el resumen del ensayo (Proposiciones finales) plantea que la política del laisser faire “debe ser definitivamente reemplazada por una política social(ista) de nacionalización de las grandes fuentes de riqueza”, y que el sistema incaico de trabajo, por ejemplo el servicio vial como servicio público obligatorio, es “del todo compatible con los principios del socialismo moderno”, abriendo así las puertas para considerar nuevamente el ayllu (comuna) como célula económica de un nuevo sistema social.
Así, el problema de la base, el problema de la principal fuerza productiva, es el problema de las relaciones de producción, en otras palabras es el problema de las relaciones de propiedad. Sobre esta base, JCM analiza luego cuatro grandes problemas de la superestructura, “utilizando ampliamente su teoría de la Formación Nacional.
En EL PROCESO DE LA INSTRUCCIÓN PÚBLICA , comienza advirtiendo que “no somos un pueblo que asimila las ideas y los hombres de otras naciones, impregnándolas de su sentimiento y su ambiente, y que de esta suerte enriquece, sin deformarlo, su espíritu nacional” Y plantea que “La educación nacional, por consiguiente, no tiene un espíritu nacional: tiene un espíritu colonial y colonizador” Después de un prolijo análisis demuestra la existencia de dos civilismos: el civilismo histórico o conservador de Deústua, y el civilismo burgués o liberal de Villarán. Pero que ambas orientaciones representativas del período colonial y cosmopolita, respectivamente, quedan por igual anacrónicas; tanto porque “la sociedad lucha por organizarse como una sociedad de trabajadores, de productores” cuanto porque “El destino del hombre es la creación. Y el trabajo es creación, vale decir liberación. El hombre se realiza en su trabajo” Por eso la nueva educación sólo viene con el socialismo: “Ha sido en Rusia donde la Escuela del Trabajo ha sido elevada al primer plano en la política educacional”
Las “ideologías en contraste”, conservadora y liberal, quedan desahuciadas ante la ideología del nuevo período, el pensamiento socialista.
En EL FACTOR RELIGIOSO señala que “El concepto de religión ha crecido en extensión y profundidad” Esta posición es la que lleva a plantear un silogismo: la religión es una creencia, el marxismo es una creencia, luego el marxismo es una religión. Por eso JCM se declaró “marxista convicto y confeso” señalando que “la política es mi religión”, y que “los actuales mitos revolucionarios o sociales pueden ocupar la conciencia profunda de los hombres con la misma plenitud que los antiguos mitos religiosos”
Señaló que el catolicismo supervive dominante porque supervive dominante el feudalismo colonial. Que en los países sudamericanos donde el pensamiento liberal ha cumplido libremente su trayectoria se ha llegado a “la preconización del protestantismo y de la iglesia nacional como una necesidad lógica del Estado liberal moderno” Pero que desde que el capitalismo ha perdido su sentido revolucionario “esta tesis se muestra superada por los hechos” Por eso el socialismo no arremete contra las formas eclesiásticas y doctrinas religiosas sino contra su sustento económico y social, “Y se preocupa, por tanto, de cambiar éste y no aquellas”
En REGIONALISMO Y CENTRALISMO profundiza el empleo de su Teoría de la Formación Nacional. Señala que “Los departamentos descienden de las artificiales intendencias del virreinato “(período colonial) Y que “la polémica entre federalistas y centralistas, es una polémica superada y anacrónica como la controversia entre conservadores y liberales” (período cosmopolita) Y ante la postiza aplicación de la “autodeterminación nacional” señala tajantemente que “La unidad peruana está por hacer; y no se presenta como un problema de articulación y convivencia, dentro de los confines de un Estado único; de varios antiguos pequeños estados o ciudades libres. En el Perú el problema de la unidad es mucho más hondo” Y es que América logró su autodeterminación nacional con su Independencia de las metrópolis. Ahora estamos en pleno proceso de integración nacional, y hasta de integración supranacional (período nacional) Internacionalismo = Supranacionalismo.
Y en EL PROCESO DE LA LITERATURA , el más extenso ensayo de la superestructura y del libro todo, plantea nítidamente el proceso de formación nacional: períodos colonial, cosmopolita, nacional. Señala que “Durante el primer periodo un pueblo, literariamente, no es sino una colonia, una dependencia de otro. Durante el segundo período, asimila simultáneamente elementos de diversas literaturas extranjeras. En el tercero alcanzan una expresión bien modulada su propia personalidad y su propio sentimiento” Este es el concepto que desarrolló como ampliamente sociológico.
En este ensayo corrige errores ajenos, como caracterizar a Ricardo Palma colonialista y no republicano; rescata valores nacionales, como Abelardo Gamarra (“el criollo de la sierra”); y ordena las figuras representativas del período colonial (Garcilazo, “el primer peruano, sin dejar de ser español”), del período cosmopolita (Gonzáles Prada, “el precursor de la transición del período colonial al período cosmopolita”), del periodo nacional (César Vallejo, “el orto de una nueva poesía en el Perú”)
En el resumen del ensayo (Balance Provisorio), que es también resumen del libro todo, señala que “He realizado un ensayo de interpretación de su espíritu; no una revisión de sus valores ni de sus episodios. Mi trabajo pretende ser una teoría o una tesis y no un análisis”
¡Una teoría o una tesis! Esta es precisamente su Teoría de la Formación Nacional , inmenso aporte al tesoro universal del marxismo. Señala que “En la historia de nuestra literatura, la Colonia termina” Igualmente termina el período colonial en la formación nacional del Perú.
Señala que Gonzáles Prada, invitando a la revuelta contra España, “se definió como el precursor de un período de influencias cosmopolitas” Pero políticamente Gonzáles Prada predicó el anarquismo, la extrema izquierda del liberalismo. Cesado el impulso liberal, hoy “este cosmopolitismo se traduce en la imitación, entre otras cosas, de no pocos corrosivos decadentismos occidentales y en la adopción de anárquicas modas finiseculares” El período cosmopolita, pues, es también ahora parte del pasado en el proceso de formación de la nación peruana.
Hoy, “un nuevo sentimiento, una nueva revelación se anuncian. Por los caminos universales, ecuménicos, que tanto se nos reprochan, nos vamos acercando cada vez más a nosotros mismos” Se consolida el período nacional con el desarrollo del socialismo peruano, con el gran aporte teórico de JCM.
El párrafo con que termina sus 7 Ensayos lo había formulado ya JCM el 04.12.25, en su artículo Nacionalismo y Vanguardismo en la literatura y en el Arte: “Lo que más nos atrae, lo que más nos emociona tal vez en el poeta César Vallejo es la trama indígena, el fondo autóctono de su arte. Vallejo es muy nuestro, es muy indio. El hecho de que lo estimemos y lo comprendamos no es producto del azar. No es tampoco una consecuencia exclusiva de su genio. Es más bien una prueba de que, por los caminos cosmopolitas y ecuménicos, que tanto se nos reprochan, nos vamos acercando cada vez más a nosotros mismos”
En diciembre de 1924 JCM publicó los pilares de su libro. Un año después, diciembre de 1925, JCM publicaba el cierre de su libro magistral.

V.- LA IMAGINACIÓN Y EL PROGRESO
Al mismo tiempo que esbozó los pilares de 7 Ensayos, JCM dibujo también el sustento espiritual de su magno proyecto. Señaló de entrada que ser revolucionario o renovador es “una consecuencia de ser más o menos imaginativo” La mediocridad, como cualquier otro fenómeno, tiene también sus causas económicos –sociales. Para superarla es necesario el poder de la imaginación, el espíritu de aventura. Es lo que siempre valoró y practicó JCM.
Analizando nuestra realidad, JCM señaló que “el tradicionalismo, el conservatismo quedan así definidos como una simple falta de imaginación” Y que, en cambio, “la historia les da siempre la razón a los hombres imaginativos” Puso como ejemplo a la generación de la Independencia : “Los libertadores fueron grandes porque fueron, ante todo, imaginativos. Insurgieron contra la realidad limitada, contra la realidad imperfecta de su tiempo” Y concluyo: “La benemerencia de los libertadores consiste en haber visto una realidad potencial, una realidad superior, una realidad imaginaria”.
¡Una realidad imaginaria! Este concepto no es ningún juego de palabras. Es una profunda paradoja. Quienes apenas ven lo que ven, a fin de cuentas nada ven. Tras la realidad superficial hay otra realidad, la realidad profunda como la llamara JCM (10.07.25) Esta es la realidad imaginaria. Al Perú, dividido más por un problema histórico que por la misma Cordillera de los Andes, JCM lo vio como un país en pleno proceso de integración nacional; como el Perú Integral al cual jamás podían imaginar ni los tradicionalistas ni los “ortodoxos del marxismo”
Pero para JCM la imaginación no es la loca de la casa, mera distracción de diletantes. Aclaró que “la imaginación es generalmente menos libre y menos arbitraria de lo que se supone”. La imaginación, como cualquier fenómeno, tiene también sus causas económico-sociales, que sin disciplina y ardua labor no hay como desentrañar. “El espíritu humano -explica JCM- reacciona contra la realidad contingente. Pero precisamente cuando reacciona contra la realidad es cuando tal vez más depende de ella” Y concluye que “podría decirse que el hombre no prevé ni imagina sino lo que ya está germinando, madurando en la entraña oscura de la historia”
Marx y Engels imaginaron el socialismo, Lenin imaginó la Revolución de Octubre, Stalin imaginó el socialismo en un solo país, Mao imaginó la dictadura del proletariado en un país con 80% de población campesina. Pero imaginaron cada realidad porque ésta maduraba ya en la entraña oscura de la historia. ¿Y acaso el Perú Integral no germinaba ya, no maduraba ya en la entraña oscura de la historia peruana?
Este es el problema de la necesidad y casualidad. Si no hubiera sido JCM, otro habría iniciado el socialismo peruano. ¿Por qué fue él? Porque “los mejores prevalecen cuando saben ser verdaderamente los mejores” como él mismo explicara. Este es el problema del papel del individuo en la historia. Señaló por eso que “los idealistas necesitan apoyarse sobre el interés consciente de una extensa capa social”. El ideal no germina sino cuando representa un vasto interés. Cuando adquiere, en suma, caracteres de utilidad y comodidad. Cuando una clase social se convierte en instrumento de su realización” Por eso JCM fue un idealista muy materialista porque fue un materialista muy idealista. Porque supo ser imaginativo. Es muy cierto que no se debería “diferenciar a los hombres como revolucionarios y conservadores sino como imaginativos y sin imaginación” La etiqueta de “revolucionario” esconde a más de un conservador, sin imaginación para avizorar la realidad profunda y sin convicción para elevarla al primer plano del debate nacional.
Los 7 Ensayos demuestran que JCM conoció el Perú cual ningún otro peruano. Lo recorrió palmo [a palmo], no dejando rincón alguno sin escudriñar, con el poder de la imaginación, con el espíritu de aventura que lo caracterizó siempre. Su magistral interpretación de la realidad peruana es el punto de partida obligado para la transformación del Perú, NUESTRA TAREA ACTUAL

Artículo trascrito y editado por Miguel Aragón,
autor de los agregados entre corchetes [...]
Segunda difusión 30 de octubre de 2006. Primera difusión 22 de junio de 2003

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